Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   The Washington Post Writers Group   -   Sección:   Opinión

¿Volveremos a olvidar a los mineros?

E. J. Dionne
E. J. Dionne
viernes, 9 de abril de 2010, 08:24 h (CET)
WASHINGTON - Hay un desalentador y, sí, desgarrador denominador común en la forma en que respondemos a los desastres mineros.

La catástrofe de la Mina Upper Big Branch de Montcoal, Virginia Occidental, se ha cobrado al menos 25 vidas. Una comunidad entera se solidariza con las familias de las víctimas, y espera que algunos mineros que siguen atrapados todavía puedan ser rescatados.

Celebramos la solidez estoica de los trabajadores mineros que practican su oficio con orgullo, valentía, y con pleno conocimiento de los riesgos que implica.

Llegamos entonces a la pregunta de lo que se podría haber hecho para evitar el desastre. ¿Cuál fue el papel de la empresa que explotaba la mina? ¿Cuál es la responsabilidad fiduciaria de los legisladores y los reguladores públicos cuya labor consiste en elaborar e implantar las normativas que protegen a aquellos que, en palabras de una vieja canción sindical, extraen el carbón para que pueda funcionar el mundo?

Hemos superado precisamente este ciclo tras el desastre de la Mina de Sago que se cobró 12 vidas en enero de 2006. A finales de año, el Congreso aprobó la Ley de Mejora de la Minería y Respuesta a Nuevas Urgencias. La Ley MINER, como se la conoce, es "la legislación más significativa en materia de seguridad minera aprobada en 30 años", según la página de la Administración de Salud y Seguridad de la Minería.

La ley reforzaba la plantilla de la institución, elevaba las multas por las vulneraciones y, como informaba The Washington Post, "condujo a un incremento del número de citaciones y sanciones - y más problemas por parte de las empresas".

Esa última frase es importante. A las compañías simplemente no les gusta la regulación, y Don L. Blankenship, director ejecutivo de Massey Energy Co., tiene antecedentes de vulnerar regulaciones siempre que le ha sido posible.

A la Mina Upper Big Branch de Massey se le ha llamado la atención por vulneraciones de la normativa de seguridad en 1.342 ocasiones desde el año 2005. Ochenta y seis de esos partes estaban relacionados con no seguir las normas de ventilación en la explotación para controlar la presencia de metano y polvo de carbón, 12 en total solamente el último mes.

No es sorprendente que Blankenship considere esto como el precio de hacer negocios. "Las vulneraciones de las normativas son desafortunadamente una parte integral del proceso de extracción", decía en una entrevista radiofónica con West Virginia Metro News. "La normativa es vulnerada en cada una de las minas de América y UBB (Upper Big Branch) fue la mina que registró vulneraciones".

El Congreso sin duda va a celebrar vistas en la materia y conocerá de primera mano lo "normales" que son las prácticas de Massey en Upper Big Branch. Según el New York Times, la empresa recurrió al menos 37 de las 50 multas que recibió por violaciones serias de la normativa de seguridad durante el último año.

Blankenship es también un emblema de porqué necesitamos leyes de financiación de campaña, y de que las recientes maniobras llevadas a cabo por el Supremo para debilitarlas sean tan peligrosas. Blankenship gastó 3 millones de dólares para ayudar a elegir a un magistrado del Supremo de Virginia Occidental que a continuación fue el voto clave en dos ocasiones para anular una sentencia contra Massey que imponía una multa de 50 millones.

Afortunadamente, el Supremo estadounidense resolvió el año pasado que los magistrados deben inhibirse en los casos relativos a litigantes de los que han recibido grandes donaciones de campaña. Pero el margen en ese caso fue sólo de 5 a 4 votos. El presidente de la sala John Roberts, uno de los magistrados en emitir un voto particular, defendió que la decisión de la mayoría "conducirá inevitablemente a un incremento de las alegaciones de que los jueces son parciales, con independencia del fundamento que puedan tener estas acusaciones". No, no hay que cuestionar a los magistrados, ni siquiera cuando sus campañas reciben 3 millones de pavos.

Ese caso particular era un caso de fraude, no de vulneración de la regulación minera. Pero hay un patrón de comportamiento al que debemos prestar atención, y está relacionado con el poder. Con demasiada frecuencia las normativas son discutidas en abstracto como "una carga" que se impone a las empresas, que gastan sumas considerables para resistirse.

Sólo después de desastres como este nos acordamos de que las regulaciones existen por un motivo, que su implantación puede ser asunto de vida o muerte, literalmente. Con el tiempo sabremos lo que fue mal en la Upper Big Branch y si la vulneración de la normativa de seguridad formó parte del problema. Pero entonces ¿qué haremos?

En el trigésimo aniversario de la edición de su obra clásica "Cada cosa a su tiempo", el sociólogo Kai Erikson reflexiona sobre el significado de un desastre anterior al minero de Virginia Occidental del que escribió muy contundentemente, las inundaciones de 1972 de Buffalo Creek en el condado de Logan.

Sopesando sus investigaciones tras el paso del Huracán Katrina, Erikson llega a la conclusión de que vivimos en "un mundo en el que los más vulnerables terminan pagando el pato de desastres producto de la naturaleza y de la actividad humana en la misma medida". Tal vez el mundo siga siendo así siempre. ¿Pero no podemos ponernos de parte de la justicia, aunque sea un poquito?

Noticias relacionadas

Xavier Domenech, ni una cosa ni la otra

Perfiles

Reinicio del Sporting

La plantilla del Sporting representa también a Gijón

Penumbras cuánticas

La farándula nos hipnoyiza si no prestamos atención a las conexiones perversas que subyacen

Rajoy, el francés Valls, Piqué y Cataluña

Los tres se ocuparon de ella

Leticia esclava de su imagen y aguijonazos electorales

“Con los reyes quienes gobiernan son las mujeres y con las reinas son los hombres los gobernantes” Duquesa de Borgoña
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris