Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Copo   Salud   -   Sección:   Opinión

¿Omeprazol?

“Pepe: ¿no tomas omeprazol?”, le contesté que no, y desde entonces el hoy cuestionado fármaco es mi amor preferido
José García Pérez
martes, 16 de junio de 2015, 23:34 h (CET)
Se cuestiona que el Omeprazol, fármaco milagroso para los que padecemos del estómago, según expertos al uso, porque su ingestión puede producir infartos de miocardio.

De manera que, a los problemas que ya tenemos, incluidos los disgustos que nos puede deparar Zapata el de “Podemos”, se une uno más: el bendito omeprazol que tanto y bueno ha hecho entre los que generamos jugos gástricos por no soltar el taco oportuno en el momento dado, o sea, los que rumiamos la mala leche y no la soltamos del todo.

Un servidor ya tuvo hace un montón de años unas “melenas” de mucho cuidado que me iban a llevar al limbo por aquello de que no soy santo, pero tampoco demonio; téngase en cuenta que “melenas” es largar por arriba y abajo sangre digerida durante días a causa de una úlcera de duodeno (qué asco, lo reconozco, pero las cosas son como son, y como son hay que contarlas).

Me salvé de milagro, pero años más tarde, estando en Tarifa para besar a mis nietas, sentí un fuerte dolor en el pecho (me dije, este la espicha con un infarto) y me llevaron a urgencia del Hospital Europa (Algeciras) donde me diagnosticaron una perforación de estómago y, sin más, me dijeron los expertos que tenía que operarme de momento. Un servidor, que está tarumba perdido, respondió que NO y que me trasladaran a Málaga para ser intervenido en el Hospital Carlos Haya, donde fui mimado por una bella rubia doctora, aunque entre mimos perdí el bazo y los nervios vagos; de ahí mi “locura de trabajo” a partir de ese luctuoso día. Salí vivo, pero desperdigando órganos vitales por doquier.

Mi querido médico de estómago me comentó. “Pepe: ¿no tomas omeprazol?”, le contesté que no, y desde entonces el hoy cuestionado fármaco es mi amor preferido, aunque tenga otros amantes que no dejo, a saber: güisqui y ginebra esencialmente.

Así que agradezco el consejo, pero prefiero diñarla con un buen omeprazol aliado con lo que sea que, pongamos por ejemplo, con ese producto tan feo de nombre, ranitidina, que ya hace algún tiempo ha ordenado recetar la Junta de Susana, oh Susana.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Marruecos también gana en Paraguay

Como viene sucediendo sistemáticamente en Latinoamérica con los aliados de Marruecos, éstos han ganado el fin de semana las elecciones en Paraguay

Politica afirmativa

Rosi Braidotti en su libro 'Por una política afirmativa' ofrece una nueva interpretación del sujeto

Un mundo para todos

Hace falta prestar más atención a ese mundo global si no queremos caer en una mezquindad permanente de retrocesos

Los cazadores quieren seguir cazando, los animales viviendo

Los animales no son objetos que están a nuestra disposición

Dejar la farsa y ponerse a trabajar por el bien común

J. Gacría, Cáceres
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris