Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   El arte de la guerra   -   Sección:   Opinión

De licencias y derechos humanos

Santi Benítez
Santi Benítez
domingo, 10 de junio de 2007, 22:47 h (CET)
Cuando se cumpla el plazo dado en nuestro país, es decir, previsiblemente en el 2010, se producirá el apagón analógico televisivo, que significará el cierre definitivo de emisión de más de mil cadenas de televisión local. No dudo que será problemático. La no renovación de las licencias de emisión tiene muchos números de rifa para terminar en los tribunales. No prosperará, claro, y no lo hará porque es el Estado el que otorga las licencias de emisión y quien tiene potestad para revocar dichas licencias. En este aspecto nuestro país no es un caso anacrónico. La inmensa mayoría de los Estados del orbe se reservan esta potestad con respecto a la radio y la televisión. Por ejemplo, durante el año 2001 la FCC estadounidense revocó – no se dejaron de renovar, no- se revocaron 6845 licencias de emisión televisiva y 9401 licencias de emisión radiofónica por vulnerar los términos de la licencia. Eso sí, curiosamente no se revocó ninguna licencia en Miami, que cuenta, junto a Nueva York y Los Angeles, la mayor cantidad de cadenas de televisión y de radio. Con una diferencia, el Estado de Florida las subvenciona con fondos federales. No hay ninguno más que lo haga, ¿Por qué será?

El caso de Estados Unidos tiene bemoles. El otro día, en una asamblea de la OEA, a Condoleeza Rice no se le ocurrió otra cosa que pedir una comisión de investigación por la no renovación de la licencia de emisión en analógico de la cadena venezolana Radio Caracas Televisión – aunque la palabra exacta que utilizó fue “cierre”, cosa que es falsa. La cadena sigue emitiendo vía satélite y por internet-. Según ella, no haber renovado dicha licencia constituye un atentado contra los derechos humanos (¿...?). Puestos a comparar, si la no renovación de la licencia de Radio Caracas Televisión es un atentado contra los derechos humanos... revocar 6845 licencias de televisión y 9401 de radio ¿¿¿Qué es??? – y quiero aclarar, antes de que alguien me suelte la chorrada, que tanto en el caso de Estados Unidos como en el de Venezuela, salvando las distancias numéricas evidentes, me parece una gran equivocación. En nuestro propio país no han sido pocas las voces que han abogado, y abogan, por cortarle la emisión a la COPE o por cerrar el periódico El Mundo. Y siempre he dicho lo mismo al respecto, se deben mantener como ejemplo claro de lo que es el nacional catolicismo que sufrimos durante cuarenta años (imaginen 40 años escuchando la COPE muevas donde muevas el dial), y del amarillismo más despreciable y sacapellejos, del mal periodismo por antonomasia, en el caso de El Mundo-.

Volviendo a la asamblea de la OEA, imaginen las risas reprimidas y las toses de disimulo cuando una cristiana, que ha sido parte activa en la creación de campos de concentración, justificación legal de la tortura y el secuestro a lo largo y ancho del planeta, soltó lo de los derechos humanos. Es como cuando uno lee sobre lo de la no renovación de la licencia de Radio Caracas Televisión en los blogs de estos “libegales” de medio pelo que tanto abundan por ahí. Claro que si les sacas algún artículo pretérito sobre la televisión Al-Jazira resulta que el que menos pedía quería que bombardearan su sede. Es entonces cuando hacen biquitos y dicen aquello de “me voy y me llevo el Scateglogi”, y uno piensa “pues no pienso aceptarte Hitler como animal de compañía, ni aunque me lo pintes negro, con faldas y más dientes que una carrera de caballos”.

Lo que sí está claro es que a Chavez se le tiene ganas, por varias razones – sospecho que eso de darle petróleo baratito a Cuba, Nicaragua y Bolivia podría ser una razón en el caso estadounidense-, eso es lo de menos, la cuestión es que se aprovecha la más mínimo para intentar meterle el dedo en el ojo. Pero por mucho que quieran algunos, lo de Radio Caracas Televisión no deja de ser una simple cuestión de renovación de licencia de emisión en analógico, y lo cierto es que la potestad para renovar o no renovar una licencia la tiene el Estado Venezolano. Eso sí, Radio Caracas Televisión siempre podrá recurrir a los tribunales, que es a donde uno va si cree que sus derechos son conculcados.

- Los datos sobre la cantidad de emisoras estadounidense cuyas licencias fueron revocados han salido de III Colloquium of the European Institute for Communication and Culture. Communication, Citizenship and Social Policy. Y los términos de la licencia otorgada por el FCC pueden ser consultados en su propia página web.

Suena de fondo “Me liberé”, de Mermelada Bunch.

Buenas noches, y buena suerte...

Noticias relacionadas

Memoriosos caprichosos

Convertimos en caprichos peligrosos, lo que debieran ser ayudas documentales

Para reforzar relaciones comerciales

V. Abelenda, Girona

El Estado se lava las manos

G. Seisdedos, Valladolid

Educación trasvasada... Educación utilizada

A. Alonso, Madrid

Cataluña, cromos y culpa

V. Rodríguez, Zaragoza
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris