Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:  

Tic, tac... tic, tac

ZEN
domingo, 1 de febrero de 2015, 10:33 h (CET)
A mí que no me cuenten que sean meras casualidades porque no me lo creo. Tampoco acabo de verle el sentido, pero sin duda lo tiene. En Grecia gana las elecciones por casi mayoría absoluta SYRIZA, con acento en la Y griega como no podría ser menos, y va, y casi a la par, se muere el cantante griego por excelencia Demis Roussos. Inmediatamente se enciende una señal en la reflexiva cabeza del líder de Syriza, Alexis Tsipras, y piensa: “si para Europa somos malos y ya no nos quieren financiar más… nos vamos con los “Roussos” que para algo somos ateos ortodoxos. Y allá que se van, a dejarse caer en manos del pálido Putin que piensa aquello de “¡ZAS, en toda la boca!”

Aquí, en España, que estamos a verlas caer, el líder de PODEMOS, Pablo Iglesias 2.0, piensa: “Eso es una señal del cielo que ya se está acojonando ante el inminente asalto por nuestras fuerzas de élite de la Complutense”. Y , como todos sabemos, “Triqui, triqui, triqui, mamabu..” quiere decir en español: “tic, tac, tic, tac, tic, tac, os vais a enterar de lo que vale un peine”, Iglesias ha puesto la cuenta atrás en marcha.

Pero las casualidades (que no lo son) no acaban aquí, ni muchísimo menos. Ha fallecido el presidente del grupo Planeta, José Manuel Lara, propietario, entre otras empresas, del diario La Razón y presidente de Atresmedia, que engloba las cadenas Antena 3 y la Sexta. En cuanto, Pablo Iglesias llegue a tener ese poder que tanto ansía, y después de denunciar los Acuerdos con la Santa Sede (el Concordato hace décadas que ya no existe), instará la pronta canonización del futuro San José Manuel de Lara. Ese hombre que hizo posible el milagro de que, desde la nada, surgiera un movimiento revolucionario que barriera del panorama político a Izquierda Unida, al PSOE, a los pocos “centroizquierdosos” que pudieran haber el UPyD y en el PP y unos cuantos de extrema derecha, nostálgicos de la Falange Española y de las JONS, porque ya sabemos que los extremos se tocan. Todos enfundados en una camiseta morada, como el morado de la bandera republicana y un círculo que bien podría parecerse a la bandera del Japón.

Y es que LA SEXTA, nido residual de los rojos y reserva espiritual del progresismo que, como yo, estábamos hartos de propaganda del régimen, ha sido la propaganda del régimen que viene. Con el “Gran Wayo” diciéndonos lo que nos gustaba escuchar y, con esa caída de parpados embaucadora, que solo Wyoming sabe hacer… se nos metió en el bolsillo. Primero fingiendo su amor por ZP, luego cargando contra el feo Rubalcaba, y ahora en brazos de una melena Pantene recogida con un lacito morado en la parte de la nuca.

Nada es casual en este mundo. Todo pasa a su debido tiempo. Y, mientras tanto, como decían aquellos melenudos de Europe al ritmo de sus guitarras eléctricas: “It´s the final of countdown”. Tic, tac, tic, tac, tic, tac
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Dignidad y valores

La dignidad es el respeto y estima que toda persona por el hecho de estar viva se merece

Rivera apela al transfuguismo político. Quien no corre vuela

Quizá esta ha sido la más rocambolesca época de distrofia política, donde el futuro de España se está jugando al “estraperlo”

En el último minuto

​Si no fueran politicos adolescentes sino hombres de Estado, con visión del bien común del país y no de partido o personal, se agarrarían 'in extremis' a un gobierno de gran coalición con pactos de mínimos ante los grandes eventos que nos anuncia el futuro

Ver, juzgar y actuar

​Voy colgando mis modestos artículo en un blog al que he titulado “ver, juzgar y actuar”, los tres pasos que aprendimos en el libro de Maréchal, La Revisión de Vida, en mis años juveniles en la Acción Católica y seguramente el paso más difícil es el de juzgar, pues si cada hecho sobre el que me fijo a la hora de escribir no lleva a un juicio sobre mi mismo queda reducido, en el mejor de los casos, a un simple comentario bastante inútil.

Párrafos que no irán a ninguna parte. Parte II

No a los malos tratos, a la maldad. No al dolor inaugurado ni la terquedad
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris