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Nieves Fernández
Cesta de Dulcinea
Nieves Fernández
Hay que leer estos 'Versos de escuela' de Isabel del Rey porque es la libertad lo que se lee en los poemas
De vez en cuando vale la pena pararse en el papel, hojearlo, disfrutarlo, salir de las pantallas que nos rodean y aprisionan a golpe de pitidos, volver al papel que se ha quedado en cierta reivindicación ecologista, pero que tantas satisfacciones nos da siempre desde los sentidos en nuestro contacto con los libros, desde la vista, olfato, oído, tacto…

Leo muy sensorialmente uno de los libros de poemas de Isabel del Rey, su rugosidad, colorido, mensaje, olor aún a nuevo, y me doy cuenta que es toda una vida dedicada a la docencia de la que no puede escapar aunque quiera, suele ocurrir que las pasiones nos enfrentan y complementan, las hacemos nuestras, les hacemos un hueco común, porque así ha de ser cuando las emociones nos rodean y se hace imposible separar nuestra vocación de nuestra profesión o viceversa, por darle más importancia a uno u otro aspecto. Eso es lo que creo que le ha pasado a la poeta de La Solana, ofreciéndonos poesía y docencia unidas, como tantas veces en la historia de la literatura que nos lleva a pensar en un Machado y su “monotonía de la lluvia en los cristales” al hablar de su Recuerdo infantil, en un Fray Luis de León diciendo lo de “Decíamos ayer”, en una Gabriela Mistral hablando sobre educación dentro y fuera de Chile en su “Magisterio y Niño”, y tantos otros…

Versos de escuela, se llama, y fue publicado por Ediciones Soubriet de Tomelloso, con ilustraciones de Olga del Rey Echevarría, comienza con dedicatoria a padres y maestros, educadores, y una cita del filósofo Fernando Sabater que adjetiva al educador como el gremio más necesario, esforzado, generoso y civilizador de la democracia.

Felicidad Manjavacas y Paquita Panadero le regalan un precioso prólogo donde se siembran “semillas de esperanza”, pues así es uno de los grandes objetivos de la docente y poeta.

Los dibujos de Olga se reparten entre los versos con imágenes de una clase o patio de recreo y las unidades del abecedario gráfico que los niños suelen utilizar en sus garabatos y pequeñas obras de arte, con sus lógicas o ilógicas leyes del espacio y cómicas líneas de la perspectiva y la horizontalidad.

Pero hay que leer estos Versos de escuela de Isabel del Rey porque es la libertad lo que se lee en los poemas, como una forma nueva de enseñar, es la nostalgia del maestro al pensar que no estará con los alumnos en todo su crecimiento integral y personal.

En el poema Carne de esponja, la poeta se funde con los alumnos en cada acción educativa: “Me esponjo con vosotros, me extasío / cuando juntos viajamos por el tiempo / puliendo la aritmética, o mirando / la vieja anatomía de la Historia, / o abriéndole la puerta a las palabras / que dictó el corazón de Gloria Fuertes…//”.

Ahora que no me oís voy a contaros… es el comienzo del libro, pero es también el inicio de la propia confesión de Isabel del Rey Reguillo como poeta y maestra a la vez. Buen aprendizaje de la emoción y ternura es su lectura.

Artículos del autor

Famosos son los patios de los cuadros de pintores como Sorolla, el pintor valenciano tuvo verdadera admiración por los patios sevillanos y andaluces, de ahí su variada obra sobre patios y luces.
¿Cómo está el patio?, mejor no preguntar a veces por las tensiones resultantes, ni en el país, ni en Europa, ni en casa, mejor irte de verdad a un patio para recobrar paz, tranquilidad o actividad social, creativa y turística, historia.

De momento, y según las estadísticas un pueblo de Huesca llamado Sallent de Gállego y la ciudad de León son los lugares donde más locales para este uso se presentan, en el caso del pueblo oscense más de 15 bares para sus poco más de mil habitantes, y en el caso de la ciudad leonesa, cinco bares por cada mil habitantes.

Siglo XXI. Cuatro siglos hay de diferencia entre lo que vivimos y la ficción de un teatro en la calle.

Un sombrero que el mismo Sacristán descubrió en la cámara alta y secreta de Chinchón donde su familia guardaba el maíz y los ajos, un sombrero que le guio en la infancia como un muñeco o un libro puede guiar a otros niños, con todo el misterio de lo desconocido o diferente, buscando la magia personal que te hace llevar un itinerario de vida como para él lo fue el cine y el teatro.

No suelo hablar casi nada de política ni de prensa rosa en este espacio, pero llegó el verano y por esta vez me ha parecido llamativo el tema de una pareja no precisamente al uso, si es que se puede llamar así a una pareja y a su relación.
En este verano caliente, aún no empezado, se adivinan conflictos de intereses familiares y filiares con mucho lío.
Los lugares dedicados a las musas y al estudio, más conocidos por la conservación de los objetos de arte, celebran su día, su gran día, en el fin de semana más próximo al 18 de mayo, abren a deshoras, muestran su cara más generosa y lúdica para todas las edades, exponen novedades…
 
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