|
|
|
Miguel Massanet |
FIRMA DE OPINIÓN |
|
|
|
Hablemos sin tapujos | |
|
|
|
Miguel Massanet Bosch nació en Palma de Mallorca y reside en Barcelona. Es licenciado en Derecho y su vida laboral ha transcurrido como asesor de empresas. Es cofundador de la patronal catalana SEFES, de la que fue Primer Secretario General. Empezó su prolífica carrera como escritor de novela y cuentos tras su jubilación y ha conseguido el segundo premio del Instituto Cervantes de Barcelona de narración corta. Ha publicado numerosos artículos en prensa de papel y digital. A través de su columna 'Hablemos sin tapujos' analiza la actualidad política y social.
|
| |
|
| ÚLTIMOS 5 TEXTOS PUBLICADOS |
|
|
| Zarpazos al ejército de la señora Chacón |
|
| No me dirán que lo de la Carmen Chacón, nuestra flamante ministra de Defensa, no tiene su miga. Algo que podría compararse con aquellas historias tan graciosas que narraba el malogrado Gila en sus mejores momentos de inspiración. En este caso también hubiéramos podido parafrasearle llamando al “enemigo” para decirle: “Hola, ¿son ustedes el enemigo? ¿Si? Bueno, pues les llamo para decirles que, lamentándolo mucho, vamos a tener que retrasar la batalla que teníamos prevista para mañana. No, no, no es que no tengamos soldados, porque, no es por presumir, pero nos sobran y también las municiones y los tanques, nuevos y recién pintados que son una gozada; lo que sucede es que, la ministra de Defensa, ha tenido un rorro y ahora tiene un descanso de 42 días, por lo que no se la puede molestar sólo por una batallita de nada. Si les parece, dejaremos las hostilidades para el mes de septiembre, para cuando el rorro ya tome biberón.. OK, pues muchas gracias y a cuidarse, no sea que se refríen, cuelgo”. |
|
Porque, si queremos aceptar la realidad de lo que está sucediendo en nuestro país, podríamos pensar que nuestros gobernantes han decidido tomarse la política a pitorreo y pasarse por los fondillos de sus pantalones los problemas acuciantes, a los que los ciudadanos de a pie, nos vemos abocados; como si pensaran que esto de ocuparse del bien común, del bienestar de la ciudadanía y de procurar que España goce de la mayor prosperidad posible, no fuera de su incumbencia y que ellos, con hacer unos cuantos discursos demagógicos o simular que no se enteran de nada; poner caras de besugo y complacerse en sus propias virtudes, ya lo tuvieran todo solucionado. Y yo me pregunto, ¿cómo es posible que todo un Presidente del gobierno de una nación, con una población de cuarenta y seis millones de habitantes, tenga la cara tan empedrada que le permita hablar de que la crisis que estamos padeciendo es sólo “cuestión de opiniones”? o ¿quién puede entender que la ministra de Defensa, pueda relegar el mando en otro ministro durante 42 días, como si en lugar de ser una gestora del ejército español fuera una simple empleada de hogar de un supermercado? Aunque, si debemos hacer caso a lo que dicen que va a hacer, quizá mejor que le hubieran dado un periodo vacacional de cuatro años.
Efectivamente, me imagino que cumpliendo el encargo de ZP de deshacerse del ejército en el menor tiempo posible, para crear en sustitución una ONG uniformada encargada de repartir chupetes y leche para bebés por todo el mundo; la recién recuperada señora ministra de Defensa, eso sí muy puesta en su cargo –con su flamante Ayudante de Campo, también una mujer para dejar constancia de su vertiente feminista –, ha decidido tomar el toro por los cuernos y, de una tacazo, se ha cargado toda la cúpula militar. Me imagino que para descabezar de un solo tajo cualquier oposición del mando a su idea de convertir al garante de la unidad nacional, a aquel que por mandato constitucional tendría el deber de velar por la seguridad de todos los españoles y a los restos que todavía quedan de aquel estamento militar que tantas victorias y actos heroicos ha venido protagonizando a lo largo de nuestra historia, en una suerte de instituto de colegialas, algo así como un conjunto de cheers girls, encargados de desfilar el 12 de Octubre ante el Rey y de lucir sus brillantes uniformes regalando ramos de claveles a los habitantes de los países del tercer mundo.
En otros tiempos nadie se hubiera atrevido a enfrentarse a la cúpula del Ejército y menos una niña pija, con ínfulas de marisabidilla y modos de hortera que, ignorante de lo que representa en la vida nacional la milicia, se atreve dentro de su temerario desconocimiento de lo que se trae entre manos, afrenta, ignominiosamente, a los más conspicuos generales de nuestro ejército, tratándolos a baqueta como si fueran meras comparsas de un circo de pueblo. Pero no debe extrañarnos que cosas como estas estén sucediendo en una España que ya parece haber renunciado a su orgullo como nación, a su valentía tradicional y a su prestigio como nación de primer orden en el concierto internacional. Esta España, hoy despreciada por todos estos colectivos marginales que han decidido renunciar no sólo a su patria, sino también a su propio género, a su condición de hombres o mujeres, prefiriendo entregarse a sus vicios ocultos que al digno deber y obligación de servir a la patria. Siempre he sostenido que la mayor equivocación que se cometió en España fue la supresión del servicio militar. Se argumentaba que los jóvenes perdían un año de su vida al servicio de la nación pero, la realidad cotidiana, se ha encargado de demostrar que la disciplina, el destete materno, el contacto con otros jóvenes, las penurias de la instrucción y la impronta de una madurez adquirida en la vida castrense compensaban, con creces, el tiempo invertido en tal empresa. Hoy, sin servicio militar, hay muchos jóvenes que prefieren drogarse, renunciar a estudiar, andar perdidos por el mundo sin objetivo alguno o dedicándose a vegetar haciendo de okupas, contestatarios, delincuentes o progresistas sin horizonte alguno, como no sea enchufarse en algún partido de estos que, por desgracia, tanto proliferan y cuyo, único, objetivo es procurar la destrucción de la nación española.
Por desgracia para la nación española, el paso del régimen socialista por los gobiernos que hemos padecido durante los últimos años, ha causado un efecto destructivo en los ideales, proyectos y creencias de varias generaciones de jóvenes que no han dudado en aceptar las nuevas teorías materialistas, libertarias, laicas y amorales que se les han ido imbuyendo; no sólo desde el propio Gobierno, sino a través de una formación pública y universitaria completamente politizada, impartida por profesores que han primado sus ideas revolucionarias y anticlericales sobre sus funciones docentes, con lo cual se ha producido un nefasto doble efecto: jóvenes con una formación deficiente que deberán enfrentarse a la competencia europea en situación de desventaja y personas imbuidas doctrinariamente de teorías relativistas; de supeditación de su personalidad a la del Estado como supremo dirigente de la moral pública, al tiempo que seres sin otra esperanza que lograr la felicidad, a costa de lo que fuere necesario, en este mundo; ya que se les ha privado de cualquier esperanza de alcanzar una recompensa metafísica.
Y es que, el empeño en separar a los jóvenes de sus familias y de la religión puede ser un arma de doble filo ya que, como decía el famoso predicador de la iglesia francesa, J.B. Lacordaire: “La religión, aunque fuera falsa, es un elemento necesario para la vida de un pueblo”. Pero como son unos intelectuales detrás al cuarto, estos que nos gobiernan no leen y, en consecuencia, tampoco se enteran. ¡Una pena!
| | Domingo 6 de julio de 2008 |
| | |
| ¿Otra vez, señor ZP? ¡Basta ya de tomaduras de pelo! |
|
| En el cónclave de las ratas se notaba la tensión. La gran rata blanca informaba a la audiencia de las continuas bajas causadas por el gran Micifuz, el enorme gato negro que tenía aterrorizados a todos los infelices roedores del barrio. El minino se había convertido en el gran depredador que no distinguía entre ratas blancas, negras o grises a la hora de escoger su pitanza. “En las últimas semanas más de veinte de nuestras compañeras han sido atacadas, descuartizadas y devoradas por nuestro enemigo secular, el gato. Ante semejante peligro propongo que nos unamos e intentemos hallar una solución para este terrible problema, ¿hay alguna de vosotras a quien se le ocurra algún truco para desembarazarnos del felino?” Un silencio sepulcral se extendió por toda la cueva. La gran rata blanca miraba desde la tribuna buscando a alguna compañera que tuviera una idea. Al fondo, casi invisible entre aquella aglomeración, una voz temblorosa se dejó oír: “¿Y si le pusiéramos un cascabel? El tintineo lo delataría y nos daría tiempo a ponernos a salvo”. La sugerencia provocó murmullos de aprobación que se convirtieron, al instante, en una salva de aplausos. La gran rata negra, la tradicional adversaria de las blancas, tranquilizó a sus compañeras. “Es el momento de olvidar nuestras diferencias, y esta propuesta debe ser tenida en cuenta ¿quién la aprueba? Un mar de colas enhiestas se elevó en señal de conformidad. ¡Muy bien – añadió la gran rata negra – se aprueba la propuesta. Y ahora, ¿quién se ofrece para ponerle el cascabel al gato? Todas las colas permanecieron ocultas entre las piernas, ¡nadie tenía valor para hacerlo! Tenían la solución pero no el coraje necesario para ponerla en práctica. |
|
Y si, señores, me he permitido acudir a esta vieja y conocida fábula, es debido a que, si uno se sintió con humor para tragarse la sesión parlamentaria del miércoles, tuvo la ocasión de presenciar una de la imitaciones más fidedignas que se puedan dar del cónclave de las ratas. En efecto, se pudo comprobar la verdadera catadura de nuestro Presidente del Ejecutivo, el señor Zapatero, a quien, por lo visto, no hay catástrofe nacional, derrumbe económico o razonamiento lógico que sea capaz de hacer que se apee del burro. Las críticas le patinan por su resbaladiza piel de nostálgico de la II República; los razonamientos no consiguen penetrar su coriácea epidermis de fanatismo político y los hechos incontestables son incapaces de perforar el correoso tegumento de su empecinamiento más cerril. Así, no debiera de llamarnos la atención el que, cuando se dieron las primeras alarmas de la crisis de las sub prime, se hiciera el loco y, al propio tiempo, invitara al resto de su equipo de gobierno a que lo imitara; así, tampoco debe sorprendernos que permitiera que los ciudadanos se fiaran de sus declaraciones, se confiaran en sus optimismos y se relajaran en sus tranquilizadoras palabras; encaminadas a imbuir en el pueblo la idea de la imposibilidad de que, la barruntada crisis, nos pudiera afectar a los españoles.; y así, tampoco, hay que rasgarse las vestiduras por el hecho bochornoso, la actitud farisaica y el engaño más vil, con los que ha querido embaular a la ciudadanía, para ocultar su fracaso más aparatoso en lo que ha sido la gestión menos capacitada, más torticera y más perjudicial para los españoles, de todo estos acontecimientos, que han acabado por transformarse en una de las crisis económicas más espectaculares y peligrosas de todas cuantas se han producido, desde que España entró en la democracia.
En pleno Parlamento, el templo de la soberanía de la nación, sin el menor rubor, ha insistido tercamente en sus tesis de que no estamos en una crisis, sino que sólo se trata de un percance que “sólo afecta al sector de la construcción”. Ha dicho que España ha mejorado sus exportaciones, pero se ha callado que el déficit comercial ha crecido en 35.000 millones de euros y que las importaciones han superado a las exportaciones. Ha hablado de que cuando subió al poder el paro rondaba el 11% pero se ha callado el hecho cierto de que cuando Aznar se hizo cargo del Ejecutivo heredó un paro del gobierno, de Felipe González y el señor Solbes, de más de un 20%; lo que da un saldo favorable de un 9%. Tampoco ha comentado que ya estamos en el 10% y que la tendencia, al menos hasta el 2009 es de que siga creciendo. Ha presumido de la tomadura de pelo de los 400 euros cuando, en realidad, serán pocos los que se beneficiarán de ello y, en todo caso, los que lo hagan serán los más ricos. Se ha escudado en el aumento del precio del petróleo y ha mentido alevosamente al insistir que en España, salvo en el sector de la construcción, se continúa generando empleo. Se ha olvidado de comentar que España es la nación de toda Europa que genera más desempleo, excepto Eslovaquia que, por lo visto, nos supera; ha omitido que España es una de las naciones de Europa con más inflación (con un punto porcentual de diferencia respecto a nuestros colegas de la UE) y, lo que todavía es peor, se niega a poner en práctica las medidas adecuadas que le brindan desde toda la oposición.
Si señores, estamos ante un caso flagrante de un sujeto que se amarra a la poltrona del poder y que se aferra a su tozudez para no reconocer que ha estado equivocado en sus manifestaciones, análisis económicos y decisiones, desde que ocupó el Gobierno de la nación en el 2004. Ha pretendido atribuirse los buenos resultados económicos de los años precedentes, olvidándose de que todo lo que ha hecho el señor Solbes en materia económica ha sido seguir las directrices del señor Rato, que los han favorecido hasta que la situación mundial ha experimentado un vuelco, imprevisto para el gobierno del PSOE. El señor Zapatero y su equipo se ha visto sorprendido en ropa interior, y enseñando sus vergüenzas ( su falta de preparación para afrontar la crisis) ha pretendido salir del apuro con uno de sus brindis al sol, con una más de sus boutades, con la intención de continuar engañando a la ciudadanía; hablando de su izquierdismo, o eso que todavía resulta más patético, de incrementar “ el gasto social” para combatir el “frenazo económico” ¿Cuál será el milagro que le va a permitir, con menos recaudación por IRPF e impuesto de Sociedades; con menos IVA; con menos recaudación por Seguridad Social ( la afiliación ha descendido en 200.000 personas en junio) y con más cargas debidas a las prestaciones por desempleo?, que le va a permitir atender, con las arcas del estado exhaustas, aumentar la construcción de viviendas de protección oficial, atender a todas sus promesas electorales y, todavía, presumir de incrementar el gasto social. Estamos en manos de un maniático y, si Dios no lo impide, de un sujeto capaz de acabar con España entera si se le permite que continúe con sus barrabasadas esquizofrénicas.
| | Sábado 5 de julio de 2008 |
| | |
| Peor imposible |
|
| En este Pandemonium en el que se ha convertido nuestra nación, parece que nuestros políticos no aparentan conformarse con haber degradado al mínimo imaginable lo que, en un tiempo, fue nuestra España y se esfuerzan, por inaudito que resulte para cualquier persona sensata y patriota, en mostrarse decididos, empeñados, emperrados y obcecados en acabar con lo poco que queda de ella sea como sea, utilizando cuantas marrullerías, artificios, maldades y traiciones se consideren precisas para lograr su maligno objetivo. Y es, señores, que por inimaginable que resulte, cada día tenemos nuevas pruebas de la degradación a la que estamos llegando en cuestiones de ética, moral, patriotismo, formación, solidaridad entre regiones, unidad y un largo etcétera que sería prolijo y tedioso enumerar pero que, no obstante, son temas que, cada uno de ellos en particular, tienen suficiente enjundia para que, en otra ocasión en que no estuviéramos tan atribulados intentando sobrevivir como nación, tan afanados en subsistir como ciudadanos y tan indignados al ver traicionados uno a uno todos aquellos valores en los que creemos y que –en virtud del robo a mano armada perpetrado por los socialistas del señor Zapatero aprovechando, si no utilizando y, quien sabe, si ocultando datos importantes del 11-M para conseguir arrebatar el poder a un PP – sin causa aparente que lo justificase, nos fueron arrebatados a los ciudadanos; sería, sin duda, necesario que profundizáramos en su estudio y en las causas de su postergación. |
|
Si en lo anecdótico ya encontramos motivos de preocupación ¡qué no vamos a hallar en lo fundamental! Porque, señores, si por una vez en 44 años España consigue la proeza deportiva de llevarse la Copa de Europa de fútbol, motivo de alegría para los aficionados, orgullo para los españoles y prestigio para España; vean por donde una colección de guarreras nacionalistas que, sin el más mínimo sentido de la oportunidad política, sensatez y decencia se dedicaron a manifestar, públicamente, su deseo de que perdiera la selección española, demostrando su jaez con la divulgación y exposición de pasquines en los que se decía “Eliminemos a España de la Eurocopa. Todos a celebrar su derrota en Canaletas”. Por supuesto que estos sujetos no eran más que los terroristas reciclados de Tierra Lliure, ahora encuadrados en ERC, ahora vistiendo ternos caros y atracándose de banquetes en Madrid pero que, por supuesto, tienen la obligación como el Rubianes aquel, de despotricar contra todo lo que sea o huela a español. Afortunadamente se han tenido que tragar su bilis y, por añadidura, envainarse su rencor por aquel lugar del cuerpo humano por donde se eliminan las heces que la servidumbre de las miserias de nuestras anatomías, nos fuerza a expulsar.
Pero Zapatero tiene la virtud de embarrar todo lo que toca. Ahora resulta que la meritoria victoria de nuestra selección no la han conseguido los futbolistas, sino que es virtud del Gobierno y, por supuesto, debido a que España esté gobernada por el PSOE. Mientras, nos vemos obligados a presenciar como el Gobierno vasco, envalentonado ante la pasividad de su homólogo central, ha dado un paso más en sus ataques a la lengua española y, cómo no, a los derechos de los ciudadanos avalados por la Constitución (que, dicho sea de paso, se ha quedado vestida y sin novio, porque quienes deberían ser sus adalides y defensores, el Tribunal Constitucional, se ha convertido en un organismo inoperante, sumergido en querellas internas y completamente politizado), al obligar a los comerciantes a hablar vascuence con sus clientes . Total que, entre catalanes, vascos, mallorquines y gallegos, van a conseguir que España se convierta en una nación “babélica”, en la que, para entenderse entre unos y otros, se deberán conocer como mínimo cinco lenguas distintas. Claro que, en la práctica, los que no sepan el castellano se tendrán que conformar con trabajar en sus respectivas autonomías, si es que consiguen encontrar ocupación. ¡Y a eso le llaman progreso!
Pero hay más. Estamos con una inflación del 5’4%, la más elevada de Europa; con un desempleo del 10% el más elevado de Europa salvo Eslovaquia que tiene un 10’5% y, por si fuera poco, con el desastre de la construcción, cuyas ventas continúan cayendo en picado. Ahora hemos sabido que son la alimentación y la energía las que han entrado en superhiperinflación a consecuencia el aumento del precio del petróleo (ha duplicado su valor en los últimos doce meses). Pero no nos olvidemos del Euroíbor, que sigue su carrera imparable encareciendo el dinero, y que ya ha alcanzado la cota del 5’39%, lo que, como todos ya hemos aprendido a la fuerza, significa que las hipotecas se ponen en máximos y que los pobres ciudadanos que tengan esta cruz van a verse en la necesidad de hacer de mangas capirotes para conseguir pagar la cuotas y además llegar a final de mes. Pero es que, el desempleo, ya no es cosa exclusiva de la construcción porque, si las informaciones no nos engañan, resulta que ya se ha ido extendiendo, como era de esperar, a todos los otros sectores económicos. Pero, eso sí, nuestro pacifista señor Zapatero, el de la “paz” con los terroristas, está vendiendo torpedos a Marruecos a un euro cada uno, o sea, a precio de saldo. Son regalitos a Mohamet VI (pobrecillo, si el muy sultán, no tiene donde caerse muerto) como ya hizo con otro regalo de armamento de 86.800 euros concedido cuando regresó el embajador alauí a Madrid.
Y, a todo esto, ¿qué está pasando en el PP?. Pues lo que todos ya habíamos previsto. Se han olvidado definitivamente de la democracia interna y el señor Rajoy se ha convertido, en virtud de los nuevos vientos que corren por la calle de Génora, en un pequeño sátrapa que impone su voluntad a golpe de “ordeno y mando” y, así ocurre que, en Cataluña, a pesar de que el señor Sirera le ha bailado el agua últimamente al Presidente del PP, éste, siguiendo su nueva línea inaugurada con el PP del país vasco, ha decidido que si había un poco de democracia interna en el PPC, manifestada por la presencia de tres candidatos: Cirera, Negrera y Fernández Díaz; era mejor, para que no dieran mal ejemplo, que los candidatos renunciaran en favor de una cuarta ( que ellos llaman de “consenso”, pero que, en realidad, quiere decir “ a dedo”) la señora Alicia Así las dos candidatas ( el feminismo al poder) serán la Nebreda y la Sánchez Camacho, (aquella que no fue capaz de conseguir un solo escaño en Girona). Como pueden observar, los que denunciamos y nos opusimos al inconcebible cambio de rumbo del partido, no nos equivocábamos al denunciar prácticas totalitarias en el funcionamiento de este desconocido partido de “centro”. Por algo los catalanes están encantados con Rajoy. Decía el gran poeta Dante:” Ningún dolor tan grande cual el recuerdo de felices tiempos en la miseria…” ¡Pues que nos lo venga a contar a nosotros!
| | Viernes 4 de julio de 2008 |
| | |
| ¡Albricias, Sebastián promueve el erotismo del sufrimiento! |
|
| ¡Divino! Por fin el señor ZP se ha decidido a bajarse de Rocinante para admitir, eso sí, a regañadientes, que España está en crisis. Difícilmente podría seguir simulando que no se enteraba de nada, cuando cada día se nos amenizan la mañana con nuevas noticias catastróficas sobre nuestra economía. Pero, señores, lo que a uno le saca de quicio es que, además de “cornudos”, estos señores que nos gobiernan pretendan que estemos “contentos”. Esto podría suceder con algunos de esto progres de las nuevas generaciones,a los que parece que les gusta eso del menage a trois; pero a la mayoría de españoles esto de que nos hagan tragar el aceite de ricino con una sonrisa, la verdad, nos pone a parir. Y nos podríamos preguntar como, todo un ministro de industria, el señor Sebastián, si,¿ no lo recuerdan?, aquel sujeto que se presentó para ser alcalde de Madrid e hizo el ridículo; pues este señor, hace unos días, nos obsequió con una de estas sentencias que merecen ser enmarcadas en un cuadro. En un arranque de inspiración nos quiso hacer creer que esto de la crisis era muy saludable porque, cuando se llega al fondo, al desastre, según esta lumbrera, lo que viene después nada más pude ser que crecer. ¡Y pensar que una mente tan lúcida se pierde por estos inhóspitos eriales de mentes planas que acostumbran a pulular por el PSOE! |
|
Sea como fuere, por si aún no habíamos conseguido digerir el hecho conocido de que, el señor Zapatero, gran economista él, había errado en sus predicciones de crecimiento de la economía española en nada menos que en unos 23.000 millones de euros ¡qué ya es equivocación!; ahora nos comparece de nuevo el señor Sebastián para anunciarnos que nos van a subir el recibo de la luz. Ninguna sorpresa, porque vienen preparándonos para ello desde hace meses, sin embargo, persistiendo en su afán de convertir un duelo en un camping de primavera, nos vuelve a decir que esta subida es “buena para España y para el Planeta”; hombre, que lo sea para España, si él lo cree así, bueno, pero para todo el Planeta, me parece algo presuntuoso por muy ministro de Industria que sea. Pero ha añadido algo que, a mí, que soy de letras, me cuesta asimilar. Veamos, nuestro ministro argumenta que esta subida de un 5’6%, que no es lo que digamos una nadería, va a ser muy buena para promover la competitividad de la economía española. ¡Buff! Miren hasta donde llega mi cortedad mental, que siempre me había imaginado que, para ser más competitivos lo que convenía era rebajar costes.
En todo caso, que nadie se llame a engaño ni se disguste con los socialistas que, dicho de paso y conviene recordarlo, llevan cuatro años diciendo que gobiernan (aunque el resto de los españoles tengamos la impresión de que lo que han estado haciendo es poner patas arriba a toda España), porque, siempre según este prócer de la economía, si ahora se han de subir las tarifas es a causa del mal gobierno del PP. Este pobre PP que, por si no le bastara el daño que se le está infringiendo desde su propia dirección, ha de cargar siempre con el peso de su gran pecado: el haber gobernado España durante ocho años, impidiendo que los nacionalismos se desmandaran, creando cinco millones de empleos y sacando la nación de un bache económico parecido a este que, “ con tanta efectividad y diligencia”, está “gestionando” nuestro señor Rodríguez Zapatero. Pero es su sino, y un socialista no sería socialista si no se supiera de memoria que, en todo caso y bajo cualquier circunstancia, todo lo malo, degradante y perjudicial para el país provendrá siempre del PP, aunque haga siglos que dejo de gobernar ¡hasta ahí llega la saga de la maldad de los populares!
Pero el caso es que, por si los ciudadanos nos estuviéramos espantados por lo que se nos viene encima, por si los artículos de primera necesidad no estuvieran por las nubes, sólo al alcance de los dioses que moran en el Olimpo, y el famoso Euroíbor, este término que nadie, salvo los banqueros, tenían idea de lo que era; pues miren ustedes por donde, en estos momentos hasta al más humilde peón de la construcción sabe que, cuando sube, le cuesta cincuenta euros más la cuota de la hipoteca que tuvo que contratar para comprar el piso en el que vive. No se si este variable Euroíbor tendrá parientes, pero me temo que, si los tuviera, ya estarían enfangados hasta la cabeza de las veces en que, estos modestos hipotecantes se han hecho sus necesidades (mentalmente, se supone) sobre ellos.
Por raro que parezca ni las empresas que deberán sufrir el aumento se muestran satisfecha de tener que hacerlo y, todavía, no han conseguido averiguar cómo se las van a arreglar para que tal dispendio se convierta en algo que les permita aumentar su competitividad ni la CNE (Comisión Nacional de Energía) la considera suficiente porque, para ella, el aumento debería haber sido de un 11’3% ni, como se pueden imaginar, los ciudadanos de a pie, que ya se están preguntando si deberemos volver a los clásicos quinqués de petróleo (no recomendable dados los precios de los combustibles) o a los candiles de aceite ( no recomendable dados los precios de los aceites) o a las velas de cera; aunque todavía no sabemos cómo podremos hacer que el aire acondicionado, los frigoríficos o las lavadoras vayan a poder funcionar con esta primitiva energía. Pero, no debemos preocuparnos, porque J. Orwell ya nos predijo con su Gran Hermano que, el Estado omnipresente y omnipotente, va a velar por todos nosotros. Qué quieren que les diga, para mí, el J. Orwell ese no era más que un iluso soñador.
| | Jueves 3 de julio de 2008 |
| | |
| Del negro al blanco, ¡viva la impunidad del delincuente! |
|
| Si quisiera comparar, empleando el sonido de un instrumento musical, las legislaturas del señor Aznar con las del señor Rodríguez Zapatero; escogería, sin duda alguna, el del acordeón, vivo, brillante, animoso y alegre, para la primera y, el del bandoleón argentino, proletario, triste, barriobajero y lacrimoso, para la segunda. Es de todo punto evidente que, cuando se dejan de lado los principios básicos por los que se rige una sociedad y el Gobierno de la Nación reniega de la moral y la ética como norte de sus decisiones; nos encontramos con situaciones, como las que en la actualidad se dan en nuestro país. No es lícito que un Ejecutivo esté barajando la aplicación de la normativa legal a su conveniencia, sin que todo el entramado jurídico del país se tambalee al ritmo que marque el seísmo de la inseguridad jurídica, que se deriva de una Justicia acomodaticia y variante. Hemos tenido ejemplos de esta forma de comportamiento, utilizada por el Ejecutivo del señor Zapatero en el transcurso de su primera legislatura, y las volvemos a tener ahora, cuando apenas hace cuatro meses que se ha iniciado su segundo mandato. |
|
Resulta inconcebible para cualquier ciudadanos que se sienta español; que tenga un mínimo de sentido común; que sea partidario de un Estado de Derecho firme, seguro, sin fisuras y ejemplar y que quiera que sus libertades individuales sean protegidas y respetadas contra cualquier intromisión (sea por parte de las instituciones, de la magistratura o del propio Gobierno); que sea el propio Ejecutivo el que pastelee con la Justicia, ya sea promulgando leyes de dudosa constitucionalidad (Ley de Educación para la Ciudadanía) o ya sea intentando subterfugios legales, presionando a los tribunales o, incluso, manipulando su funcionamiento interno, olvidándose de la separación que debe existir entre los distintos poderes del Estado, según exige nuestra Constitución; para conseguir resoluciones, autos o sentencias que favorezcan sus planteamientos políticos (vergonzoso asunto de los recursos en contra del Estatut de Catalunya), incluso, aquellos que atentan contra la unidad de España o los que establecen la equiparación de todos los españoles ante la Ley.
Si alguien pudiera pensar que estoy exagerando, que me mueve mi animadversión hacia el socialismo o si pretendo arrimar mi sardina al ascua de la derecha, creo que bastaría fijarnos en lo que hoy está publicando la prensa (la que lleva en angarillas al señor Zapatero) donde se informa que, desde los sectores económicos del Gobierno, parece que se está estudiando una especie de indulto fiscal para que puedan salir a la luz aquellos capitales de dinero “negro”, que no afloran para no tener que pagar los impuestos correspondientes. La excusa: reactivar la situación económica. El sólo hecho de que pueda pasar por la imaginación de cualquier político honrado la aplicación de una medida semejante, ya sería suficiente para su descalificación total; lo que ocurre es que ya no es la primera vez que, el Ejecutivo socialista, pretende que los ciudadanos nos traguemos un “marrón” semejante. Recuerden ustedes cuando, durante la negociación subrepticia mantenida en la pasada legislatura con Batasuna, para lograr un acuerdo con los terroristas, como ya se contemplaban medidas para reintegrar a la sociedad, premiando sus asesinatos, a etarras que habían cometido delitos de sangre; utilizando el lema de que los fines justifican los medios.
No veo forma alguna de poder justificar que, bajo ninguna excusa, se pueda permitir a aquellos que han estado contraviniendo las leyes fiscales, se les pueda recompensar permitiéndoles hacer aparecer sus capitales ocultos poco menos que de rositas. El agravio comparativo es evidente y el privilegio que esto supondría respecto a los otros ciudadanos cumplidores de la ley, que han pagado religiosamente sus impuestos, no hay duda que tuviera el marchamo de la inconstitucionalidad más evidente. Pero es que, el sólo el atisbo de que existan, dentro del Gobierno, sujetos a quienes se les puedan ocurrir semejantes jugadas ya nos da la medida de la talla moral de estas persona y, al propio tiempo, de la clase de sujetos a los que estamos sometidos. Pero, lo curioso del caso es que, mientras una parte del gobierno está buscando un medio de paliar la crisis aunque para ello se tenga que acudir a ilegalidades, existe otra parte, presidida por el señor ZP que parece que no se entera del siglo en el que está viviendo y, día tras día, vean ustedes el ejercicio de cinismo, continúan negando la evidencia haciendo juegos de palabras y poniendo en cuestión la existencia de la crisis en España.
¡Ah!, pero para el señor Pepiño Blanco todo esto son minucias porque, es más interesante resucitar lo del 11-M quejándose de que la Cospedal hable de nuevo de “ la teoría de la conspiración” considerando, por lo visto, que el hablar de dicho tema supone un retroceso fundamental en el “giro” del PP al centro. Y es que para el Pepillo Grillo del PSOE, lo dicho por la señor Cospedal da al traste con la buena intenciones de los populares, como deja explicitado en su última andanada:” El giro al centro sólo le ha durado 24 horas”. Pues mire usted, pequeño saltamontes, a muchos de nosotros todavía nos ha parecido mucho y quisiéramos que ni tan siquiera se le hubiese aparecido por la imaginación, a don Mariano y a sus tres “hijas”, como ya se ha bautizado a la Soraya, Cospedal y la Ana Mato. Y es que, al parecer, al pícaro de Don Mariano le ponen las abogadas del Estado. En cualquier caso, parece que el PSOE se ha contagiado de su rival el PP, y ya se habla de caras nuevas en la Fiesta de la Rosa de Valencia en la que, por cierto, algunas de las “rosas” que se han presentado ya estaban bastante secas y, no lo digo por la Fernández de la Vega, que también, sino por los viejos argumentos que se han escuchado allí, que más parecían extraídos de aquellos que se utilizaron en los tiempos de la II República. ¡Y es que los pobres continúan anclados en el pasado, sin que se hayan modernizado un ápice! Ya, el ilustre literato F. de Quevedo, lo dejó dicho en esta frase: “Quien se embaraza en sentir lo pasado, pierde lo presente y aventura el porvenir”. Claro que, en España, ya tenemos experiencia de estas y otras locuras semejantes.
| | Miércoles 2 de julio de 2008 |
| | |
| |
| | | |