Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
16º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Firmas y Blogs
Luis Agüero Wagner
Luis Agüero Wagner
Escrito por Mario Rubén Velázquez

El senador Huey P. Long fue asesinado en Louisiana en setiembre de 1935, el mismo año en que se firmó la “Paz del Chaco” entre Bolivia y Paraguay. Recibió dos disparos de armas calibre 38 y 45 en plena sede del capitolio estatal de Baton Rouge, Lousiana (EEUU). Murió dos días después, luego de permanecer en terapia intensiva. El senador Long fue un conocido defensor de la causa paraguaya en el conflicto (1932/1935): acusó a la multinacional Standard Oil de financiar a Bolivia en aquella guerra sudamericana entre vecinos para quedarse con el petróleo del Gran Chaco.


El crimen del senador Long nunca fue aclarado: el acusado de ser el asesino fue un respetado médico local, Carl Weiss, quien supuestamente portaba un arma calibre 32 en el momento del atentado. Weiss jamás pudo defenderse: fue acribillado con 61 balazos disparados por los “guardaespaldas” de Long.


A partir de esta contradicción flagrante, el escritor Luís Agüero Wagner inicia una pesquisa forense, metódica e incisiva, basada en documentos del caso real y en la revisión de archivos “top secret”, abiertos y publicados por el Congreso estadounidense. “El Caso del Senador Huey Long” es una novela de no ficción basada en un crimen consumado cuya autoría real ningún organismo oficial quiso investigar.


Siguiendo pistas “sueltas” y contradicciones evidentes -al puro estilo del escritor británico Sir Arthur Conan Doyle- Agüero Wagner desgrana teorías diversas sobre el mismo caso, convirtiéndose a veces (y salvando las distancias) en una especie de Sherlock Holmes del caso Long. La novela es un gro en círculos, de ida y vuelta, sobre ciertos puntos que no encajan en las conclusiones oficiales de este crimen que apuntó -en su momento y hasta ahora- a la familia Rockefeller como la autora intelectual del asesinato.


Nada es como uno cree que es, cuando comienza la novela sobre el crimen del senador Long. Con apuntes puntuales de la historia real, el libro es un eterno flashback que nos recuerda a otros asesinatos impunes (e impúdicos) que parecen crímenes perfectos, aunque no deberían serlo.

Como sostiene el epílogo de El Caso del Senador Huey Long, ese político estaounidense amigo del Paraguay en la guerra del petróleo: “solo los muertos ven el final de la guerra”.

Artículos del autor

Reconocido como un escritor progresista de izquierdas, partidario de la revolución argelina, escribió hace ya casi medio siglo un esclarecedor ensayo sobre la cuestión saharaui que sigue tan vigente a pesar del tiempo y los acontecimientos transcurridos.

Corría mayo de 1934, y el creador del ejercito rojo deambulaba por varios países europeos huyendo de su poderoso y mortal adversario, Joseph Stalin. El gran ideólogo nacido en Bereslavka subestimó siempre a su adversario, que aunque no era una lumbrera, era un gran estratega cuando se trataba de maniobrar dentro del partido comunista.


Explotaba los celos, la envidia y otros rasgos negativos de la sicología humana de manera magistral. Es bien sabido que no es bueno hacerse de enemigos que están a la altura del conflicto.

Un país que es considerado parte de Latinoamérica en el Magreb por sus estadistas e intelectuales, supera hoy las dos décadas de un rumbo encaminado a la asimilación a la modernidad.

Recuerdo haber leído con fascinación algún tiempo atrás un relato borgiano incluido entre las narraciones de “La Historia Universal de la Infamia”, donde rememora al proveedor de iniquidades Monk Eastman.

En unos días se cumplirá un año de ausencia definitiva de Joel Filártiga, quien supo escribir letras sin tiempo sobre armas de soldados y coronas de reyes convirtiéndose en presencia sin fin


Una longeva crisis, la más antigua del mundo en materia de fronteras, sigue dando que hablar sobre todo en materia de violaciones de Derechos Humanos a una población indefensa y paupérrima, que una banda separatista cargada de codicia ha convertido en mendigos de la ayuda internacional y esclavos de sus propios intereses crematísticos.

Cuenta una leyenda francesa que los europeos recién llegados a América, creían que el extenso río Mississippi, luego de atravesar toda la geografía hoy canadiense y estadounidense, desembocaba en la China.

Una famosa décima afirma que vale más cualquier quimera que un trozo de tela triste, y agrego que la tristeza aumenta si el trozo de tela triste ni siquiera encierra alegorías quiméricas sino que solo representa intereses creados

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris