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José Manuel López García
José Manuel López García
Desde el planteamiento filosófico de Plotino la belleza sensible, en realidad, deriva de la suprasensible o divina. Plotino nació en Licópolis que estaba en Egipto en el año 205 de la era cristiana. En el 245 se trasladó a Roma y fundó su escuela filosófica en la que enseñó hasta su muerte en el año 270

Su discípulo más destacado fue, sin duda, Porfirio que escribió la Vida de Plotino y ordenó los cincuenta y cuatro tratados escritos por el filósofo egipcio.

El mismo Plotino propuso al emperador Galieno la fundación en Campania de una ciudad que siguiera en su organización las leyes y disposiciones de la República de Platón. Esta ciudad estado ideal se llamaría Platonópolis, como es lógico.

El pensamiento plotiniano es sistemático y da un gran énfasis a la Unidad que es la expresión de la perfección o de lo divino. La Unidad es la divinidad que es al mismo tiempo trascendente e inmanente al mundo. De lo Uno deriva toda la pluralidad y múltiple diversidad de lo real. Lo Uno es también el Bien, en la filosofía espiritualista de este filósofo. La diversidad de la cosas del mundo o de la realidad misma procede para Plotino de una emanación de forma similar a como la luz emana del sol.

Existen tres procesos o hipóstasis en la emanación que son lo Uno, la Inteligencia y el Alma del mundo. Desde su filosofía el principio de formación del mundo sensible es obra del alma, puesto que contiene los arquetipos o paradigmas de las cosas.

De forma parecida a Platón es indudable que Plotino está convencido de que la verdadera realidad corresponde al mundo de las ideas, porque el mundo material se identifica con la imperfección. La materia es el principio del mal por su naturaleza corruptible e imperfecta.

En cuanto a la belleza la trata y analiza en sus Enéadas. Escribe Plotino: «La belleza apela fundamentalmente a la vista, pero también al oído a través de las combinaciones de las palabras». No cabe duda que este sabio sabe apreciar y valorar todos los aspectos bellos que aparecen en la realidad. Lo bello abarca multitud de aspectos reales y vitales.

Todo nos puede parecer bello o no.

La belleza del fuego es puesta de relieve por Plotino ya que escribe que «Brilla y resplandece como si fuera en sí mismo forma». La valoración del fuego como un elemento impenetrable y a la vez que lo penetra todo es clara para el creador del neoplatonismo. Las cosas bellas del mundo sensible causan deleite y placer y pueden ser muy diversas y esto es algo que admira Plotino. Para este pensador el esplendor divino del intelecto, es el de un alma moderada, fuerte, justa y prudente que es, en consecuencia, auténticamente bella o hermosa.

En relación con esto escribe que «La fealdad en el alma consiste, por tanto, en no ser pura y sin mezcla, igual que ocurre con el oro cuando aparece mezclado con partículas de tierra». De esta forma, el alma buena es a la vez bella, si se purifica de su conexión al cuerpo o a lo material, siguiendo los planteamientos órficos, pitagóricos y platónicos.

En este sentido, para Plotino no admite ninguna duda que hacerse semejante a Dios es lo propio del alma bella y buena. Porque pensar, aprender, investigar y saber nos identifican con la belleza divina, según su espiritualismo, un idealismo que sigue la senda iniciada por Platón.

Plotino insiste en la necesidad de la autodisciplina y en la purificación moral e intelectual, ya que lo más puro y luminoso es lo inteligible que es lo propio del alma. Indudablemente, la filosofía plotiniana es una especie de misticismo puesto que el éxtasis sería salir de sí para ascender al Uno o lo Absoluto. Por tanto, el sabio sería el místico contemplativo. No admite que el paradigma de la sabiduría sea el hombre teórico o el autosuficiente del estoicismo o epicureísmo.

Una cuestión que tiene su relevancia es el claro paralelismo entre el neoplatonismo y la filosofía patrística cristiana. Algunos planteamientos neoplatónicos son similares al pensamiento cristiano, ya que ambas corrientes de pensamiento son espiritualistas y se fundamentan en el idealismo de Platón, aunque con variaciones notables.

Existen aspectos teóricos similares, si se analizan la filosofía socrática, especialmente el intelectualismo moral, y la teoría de las ideas junto con la antropología platónica.

Artículos del autor

En este sentido, añade Aristóteles que «También es el viento el que causa los ruidos que se producen bajo tierra y los que preceden a los seísmos».La mezcla de ideas y teorías que había en su tiempo sobre la física terrestre era analizada por él y frente a la diferenciación de diversas naturalezas Aristóteles está convencido de que existe una única naturaleza.

El que se hayan disparado los casos de contagio en Italia parece ser que es debido a que el virus cuando se está incubando no da síntomas y contagia.Lo que explica probablemente que, al no saberse la identidad del primer paciente afectado por el coronavirus en la península italiana, tampoco se pueda frenar adecuadamente el incremento del número de personas contagiadas.

Ya el artículo 18 de la Constitución española limita el uso de la informática para garantizar la intimidad y el honor de los ciudadanos.Esto no significa que Internet no sea un gran medio para comunicarse y formarse en muchos sentidos, pero es conveniente que se procure que los países controlen el uso de los datos de todos por parte de las empresas, de la mejor manera posible.

En el libro El hombre y la gente el filósofo José Ortega y Gasset analiza determinadas cuestiones de la sociedad y plantea un cierto número de tesis acerca de lo social y de las relaciones entre los individuos que conforman las diferentes capas sociales.Y, en este sentido, lo que es evidente es que Ortega se muestra crítico con Weber, aunque reconoce sus grandes aportaciones a la sociología y la filosofía social, también dice que existen formas de integración que van más allá.

Las preguntas sobre la esencia de la felicidad han sido continuas a lo largo de la historia. Desde el justo medio y la prudencia de Aristóteles hasta el placer sin excesos de Epicuro. Y también la resiliencia y la razón como base para ser feliz del estoicismo


En este sentido, los métodos de investigación siguen dos tradiciones distintas. La empírico-analítica es la característica de las ciencias duras y naturales y la hermenéutica es la propia de las ciencias sociales o humanas. Es indudable que frente a dualismos excluyentes se pueden buscar métodos mixtos y flexibles.

Antoine Vergote fue teólogo y profesor de la Universidad Católica de Lovaina. Nació en 1921 y falleció en el año 2013.Fue sacerdote y además filósofo y psicólogo. Su libro Psicología religiosa analiza el hecho religioso y abre nuevas interpretaciones acerca de lo que se entiende por religión desde planteamientos psicológicos


El principio de identidad aplicado al ser en la filosofía de Parménides establece la necesidad del pensamiento. En Platón las denominadas verdades de razón expresan el conocimiento dialéctico considerando el orden de las ideas. Para Aristóteles uno de los elementos rectores del pensar es el principio de no contradicción.

 
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