Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Jesús Salamanca
La tronera
Jesús  Salamanca
Albert Boadella ha sabido dar una ejemplar lección a quienes rociaban con sal los sarmientos de la convivencia

Parece que en Cataluña pretenden seguir jugando a lo mismo que antes de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Poco ha cambiado, a pesar de que algunos miembros del Gobierno central no se cansan de repetir que el artículo citado ha hecho entrar en razón a los “indepes”. Pero ya nadie de entre los catalanes y de entre el resto de la ciudadanía española se deja tomar el pelo, ni por pelomocho ni por los “Jordis” ni por el “Govern”.


Y para corregir lo que sea preciso, ahí está Tabarnia, bonito neologismo dispuesto a hacer entrar en razón al mundo nacionalista radical. Frente a la insensatez del independentismo, surge con fuerza la intención sana de poner frente al espejo a ese mundo radicalizado, desconcertado y desobediente a la ley. Ni Forcadell ni Forn ni Rull ni Turull ni ninguno de cuantos estaban en prisión y tienen la causa pendiente han hecho lo que prometieron al juez. Lo que no entiendo es por qué el juez no vuelve sobre sus pasos: no tiene más que ver cómo Forcadell lleva toreándole un día sí y otro también; todo un juez --con un caso de la envergadura del catalanismo reaccionario-- no tiene por qué pasar cada día por un cornúpeta más. El odio se corta sin odio y con la ley por delante. Pero cuanto antes.


Albert Boadella ha sabido dar una ejemplar lección a quienes rociaban de sal los sarmientos. ¿Payaso? Sí, claro, pero “aprendiz de payaso al lado de quienes pretenden la investidura telemática de un prófugo de la Justicia”. Quien no sepa reírse de sí mismo es mejor que se aparte de los demás y de la convivencia diaria. En este caso está siendo una lección la broma y el humor profesional frente a las taras de “indepes”, frente al odio a todo lo español y frente al despreciado adoctrinamiento infantil en que sigue incurriendo ese mundo miserable de la “república catalana” a la fuerza y por las bravas.


Ayer no me causó sorpresa ver cómo los líderes de ANC y Ómnium mandaban misivas carcelarias instando a tomar la calle con dureza, viveza, fuerza y fiereza, en un claro desprecio a la Justicia y a los letrados del Parlamento catalán. Mientras no se mate al perro, no se acabará la rabia y esa inquina procede en raíz de esas dos organizaciones procatalanistas y antiespañolas. Con esa salsa deteriorada y corrompida de la independencia, ahora tenemos dos presidentes: Albert Boadella, presidente “legítimo” de Tabarnia, y Puigdemont, trasmisor de su locura presidencial, interpretando papeles distintos y dándose la vidorra en Bruselas, a la vez que se mofa de quienes se quedaron para ingresar en prisión.


Con Tabarnia en escena no es fácil distinguir en Cataluña qué es lo ridículo y qué es lo serio, sobre todo si quien se hace la pregunta es un recién llegado que no conoce las vicisitudes de los últimos meses y las locuras radicalizadas de un sector desestabilizador, dañino y grosero. Pero no perdamos de vista los antecedentes de aquella CiU, ni la herencia que recibió Juntsper3% (ellos hablaban de “Juntspersí”) que es la semilla del ahora JuntsperCat.


¡Viva Tabarnia! ¡Viva España!

Artículos del autor

Resulta que los Mossos d’Esquadra fueron creados como un Cuerpo operativo de una comunidad autónoma: Cataluña. Pero han resultado ser un colectivo “mafioso” y descontrolado para el Gobierno nacional y manipulado por el ‘Govern’ regional catalán.
Tabarnia ya traspasa fronteras. Ni siquiera hace falta explicar qué es, qué zona abarcaría y por qué ha surgido. Lo cierto es que el cabreo, entre los ‘indepes’ catalanes, es soberano. En algunos programas de TV su cara los delata.
Ya no saben cómo hacer el ridículo. Da lo mismo que sea en Bruselas, en TV3 o en cualquier otra televisión. Incluso, ese ridículo llega más allá: ahí tienen al exconsejero, Turrull, a quien le ha faltado tiempo para acudir a renovar su pasaporte español y le han pillado en posición ‘caganet’.
No me cansaré de repetir que el adoctrinamiento infantil es de lo más grave que hemos presenciado en los últimos tiempos en Cataluña dentro del sistema educativo.
No hay duda de que estamos ante un hervidero de problemas en todo el Estado español, pero especialmente en Cataluña y en Madrid.
Por si no eran pocas las llamadas al orden desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes pueden consultar en los medios de comunicación una carta dirigida a los estudiantes catalanes ante la “vaga” general (huelga general) celebrada el pasado día 26 de octubre.
Un sector de la población catalana no entiende o no quiere entender. Va a piñón fijo por culpa de los independentistas de la CUP y del conglomerado de siglas que conforman el actual ‘Govern’. Se sigue adoctrinando a los niños como lo hacía el partido nazi de Adolf Hitler.
¡Vergonzoso! Ayer, Cataluña, fue el hazmerreír de España, Europa y el mundo. La montaña parió un ratoncillo. Los dirigentes políticos catalanes han demostrado que son de otra pasta, pero de una pasta mala, muy mala.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris