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Festival del vino 2016 - D. O. Somontano
César Valdeolmillos
César Valdeolmillos, profesional desde 1957, ha desempeñado su labor como periodista en multitud de medios de comunicación como Radio Madrid, Radio Granada de la Cadena Ser, La Crónica y un largo etcétera. También ha estado al frente del gabinete de prensa de la Federación Granadina de Comercio, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada y Vocal de prensa de Unicef y Cruz Roja Española en Granada.

Gran conferenciante, ha desarrollado una intensa labor como crítico musical, siendo miembro activo de la Cadena de Comentaristas de discos Latinoamericana y uno de los cronistas más antiguaos del Festival Internacional de Música y Danza de Granada.

En el campo de la política, desempeñó las funciones de Secretario Provincial de Información y Portavoz de la UCD en Granada. Asimismo, fue Primer Teniente de Alcalde y presidente de la Comisión Delegada de Fiestas del Ayuntamiento de Granada.

En 1983 recibió el premio ACYME por unos artículos en defensa de la españolidad de Ceuta y Melilla y en 2004 le fue entregada la insignia de Oro del Ayuntamiento de Granada.


César Valdeolmillos
Últimos textos publicados
Y ahora… ¿Qué?
“El no hablar con otros países no nos hace quedar como gente dura; nos hace quedar como arrogantes” Barack Obama
Mientras vascos y gallegos votaban, el resto de España contenía el aliento. Los resultados que arrojaran las urnas, podrían condicionar el futuro de la mayoría de los españoles y de España como país. Desde la lógica de la racionalidad, en la que no tiene cabida la cerrazón paleolítica del “no, es no”, el veredicto de los electores vascos y gallegos podría arrojar un halo de sensatez, como así ha sido.

La mayoría de los españoles, somos peronas moderadas que deseamos que nuestra vida se desenvuelva presidida por unas normas de conducta en las que imperen la cordura, la madurez y la responsabilidad.

Me parece que no es pedir mucho.

Ya en la transición, esta vez tambien con el concurso de la mayoría de los políticos que alumbraron nuestra Carta Magna, dimos pruebas fehacientes de no querer embarcanos de nuevo en travesías de muy dudoso arribaje. Se eligió el camino del diálogo, la negociación y el entendimiento, conjugando de la mejor manera posible el pluralismo de la sociedad española.

Ese mismo espíritu, por mucho empeño que pongan en darlo por liquidado los advenedizos oportunistas, que como la inmundicia, siempre flotan en las aguas revueltas de las crisis, sigue vigente y preside los deseos de los españoles. Y con los matices que sean necesarios, es lo que las sociedades vasca y gallega, han puesto claramente de manifiesto.

La mayoría de los españoles huimos de las exclusiones, de la intransigencia, de los frentismos, de las soflamas incendiarias nacidas de pasiones desmadradas, porque la historia nos ha enseñado —no a todos— que siempre se recoge lo que se siembra, y ya sabemos por experiencia, que el que siembra viento, cosecha tempestades.

La sociedad española es plural y asi se maniesta en el resultado de la urnas. Por eso los partidos políticos están obligados a construir puentes sobre los que ir a la otra orilla y tambien volver, sabiendo que volver no implica retroceder.

Pero aquellas personas —denominarles políticos sería denigrar a toda la clase política— que por azar del destino un día alcanzaron un lugar en el Olimpo de los dioses, saabedores de su insolvencia para cumplir dignamente con las altas responsabilidades inherentes al trono en el que los hados les han arrellanado, se aferran al mismo practicando una hosca y tosca obstinación, como única arma del agravio instintivo del que aspira a algo tan grande que jamás había osado soñar; algo tan alto que de buenas a primeras habían puesto frente a si mismo y para lo íntimamente se sabía no capacitado. Es la reacción visceral, la rabia de promesas nunca cumplidas, de sueños mesiánicos jamás hechos realidad.

No debe ser motivo de satisfacción para nadie el nuevo fracaso cosechado por el partido socialista en las elecciones vascas y gallegas. España necesita una socialdemocracia unida, sólida y con un programa político preciso y claramente definido. Resulta incomprensible para el ciudadano que el partido que más años ha dirigido los destinos de nuestro país, un partido con vocación de gobierno, esté sujeto al albur de los intereses personales de quien en el mismo ostenta accidentalmente el poder.

España y los españoles constituimos una realidad histórica viva, que no puede tener parangón con los deseos o intereses del scretario general o presidente de un partido un partido político, por muy importante que este pueda ser.

En política, es muy grave practicar una política de aislamiento del adversario con el propósito de considerarlo enemigo a liquidar, porque acciones como esta socaban la esencia de la Democracia.

La insólita situación de obsesivo bloqueo al partido ganador de las dos últimas elecciones generales por parte del que las ha perdido estrepitosamente, además de no respetar e intentar forzar la voluntad de la mayoría, imponiendo un heterogéneo ejecutivo formado por el conjunto de perderores, es propia de quienes quieren imponer su voluntad pese a quien pese y cueste lo que cueste, lo que por sí mismo revela su auténtico carácter democrático. Y si el Scretario General del PSOE está bloqueando desde hace nueve meses la gobernabilidad de España, habiendo perdido elección tras elección consecutivamente y demostrando los votos que su opción produce en cada convocatoria mayor rechazo por parte de su propio electorado, miedo me da imaginar lo que podría hacer si llegase a ser Presidente del Gobierno.
miércoles, 28 de septiembre de 2016.
 
Cara y cruz
“Amar es lo contrario de utilizar” Juan Pablo II
Aunque movidos por las acostumbradas ideologías anticlericalistas ha habido quien se apresurado a intentar manchar su nombre, la madre Teresa de Calcuta, ha sido canonizada. Difícil resulta encontrar en una sociedad como la nuestra en la que los más nobles valores del ser humano, han sido sustituidos por el becerro de oro a una persona que como la madre Teresa, haya entregado su vida a dar amor y refugio a los más necesitados de los necesitados, a los más desprotegidos, a los no olvidados, sino ignorados.

Sin duda alguna, analizada su obra desde un punto de vista meramente materialista, esos seres desamparados a los que ella recogía con amor, necesitaban más atenciones de las que la santa —porque si alguien es acreedor a este adjetivo, es la madre Teresa— podía facilitarles. Pero si en obra ejemplar hubo carencias, es una indignidad tratar de imputárselas a ella, que no tuvo nunca el menor sonrojo para denunciar la injusticia y el egoísmo de los ante tanta miseria, miraban con indiferencia hacia otro lado.

Teresa de Calcuta fue siempre un ejemplo de lo que es el verdadero amor a sus semejantes, un testimonio vivo y apasionado de generosidad, una demostración permanente de sacrificio y renuncia de sí misma, una pauta a seguir —lacerante para algunos— de servicio a los demás.

¡Servicio a los demás! Cuando constato esta actitud de esa pequeña gran mujer, pequeña por su contextura, pero inmensa por su capacidad de amar, no puedo por menos de pensar en la iniquidad de nuestros políticos, que tanto se jactan de tener un espíritu de servicio y entrega, al confrontarlo con el triste espectáculo del que estamos siendo testigos desde hace más de ocho meses.

El mandato de los españoles en las dos últimas elecciones, ha sido muy claro: Diálogo entre las distintas fuerzas políticas. Y sin embargo, lo único que nos han ofrecido ha sido oportunismo, obstinación, inmovilismo, orgullo, soberbia, prepotencia, desprecio, enfrentamiento, revanchismo, acusaciones y amenazas mutuas, y un implacable deseo de aniquilar en sus funciones al adversario. Cualquier cosa menos ese espíritu de servicio del que tanto blasonan.

Todo un ejemplo de arrogancia y menosprecio a quienes les mantenemos en sus puestos.

Lo sorprendente de este penoso espectáculo, es que estas actitudes han sido ejercidas con una intensidad inversa a la confianza obtenida de los electores.

¿Sabrán sus señorías lo que es entendimiento y diálogo?

Hoy, tras lo presenciado y vivido en los últimos ocho meses, los españoles que vivimos la sorprendente obra que fue la Transición, echamos en falta aquella firme voluntad de los políticos de entonces, con la que afrontaron con veracidad la realidad de España, y como aquella disposición se alzó como una atalaya de esperanza en los corazones de todos aquellos españoles que querían hacer de nuestro país, dentro de nuestra diversidad, el hogar común desde el que proyectar un prometedor futuro. Me estremece el alma recordarlo ahora, cuando contemplo la mezquindad de quienes aspiran a dirigirnos. Como ejemplo paradigmático, y en contraposición de la agresividad verbal y gestual de los actuales comunistas de Podemos, cabe citar el hecho de que en la asamblea que el partido comunista de Santiago Carrillo, celebró el 28 de julio de 1977 en Roma, evitó en dicho acto los puños en alto y el canto de la Internacional, tan del gusto de los socialistas. Carrillo exhortó a la oposición a «dialogar responsablemente con el Gobierno de Adolfo Suárez sobre las condiciones de una transformación democrática», asegurando que su partido no estaba sujeto a ninguna disciplina internacional. La asamblea respiraba deseo de demostrar una verdadera imagen de moderación.

Me pregunto qué hubiese ocurrido en aquel entonces de haber existido unos políticos que hubiesen dicho, no, no y no y hubieran antepuesto sus intereses personales y partidistas, al interés general de todos los españoles.
lunes, 5 de septiembre de 2016.
 
La sincera hipocresía
“Quien quiere llegar busca caminos. Quien no quiere llegar busca excusas” Anónimo
De la generación del 98, germinó unánimemente la idea de la “regeneración”. Fue la constatación de una necesidad imperiosa, surgida de aquellos hombres que estaban investidos del juicio imparcial de la realidad, y altamente capacitados para hacer una reflexión autocrítica.

La conciencia de esta necesidad, se fue gestando a causa de la situación general de la España de aquella época, en la que la pérdida de las colonias, solo fue la culminación de una catástrofe anunciada que produjo la reacción emotiva que dio paso al reconocimiento de los errores cometidos y a la necesidad de un propósito de enmienda.

Con todo, la reacción de aquel grupo de pensadores, que por su clarividencia y su arraigado discernimiento en el ámbito del razonamiento, estaban llamados a orientar el futuro de España, no fue capaz de establecer una toma de conciencia generalizada. Más un sigo después, la regeneración ética, política y social en España, sigue siendo un clamor unánime. La diferencia es que hoy nos tropezamos con el vacío que produce la incomparecencia de los hombres, que para orientar nuestro destino, pudieran ostentar la fuerza moral y el conocimiento profundo que tuvo aquella generación.

Lamentablemente, desde los diferentes ámbitos del poder, quienes nos dirigen o aspiran a dirigirnos, por sus manifestaciones grandilocuentes, intentan parecer justos ante los ciudadanos, pero si las analizamos a la luz de la realidad, en sus palabras, solo encontramos hipocresía e iniquidad.

Son innegables maestros de la incoherencia y auténticos expertos en navegar en el proceloso mar de la confusión, el embrollo y el enredo; son especialistas en afirmar hoy, exactamente lo contrario de lo que dogmatizaban ayer, lo que no es obstáculo para que, sotto voce, en los corrillos y mentideros políticos, den ya por amortizado a algún amo del cotarro si sus intereses no llegan a hacerse realidad. Y es que la hipocresía, hija directa de la mentira, nace de la debilidad moral y la cobardía.

Los dirigentes de nuestra sociedad, han acumulado la impudicia necesaria para falsear y embaucar con la mayor sinceridad, mientras se autoerigen sin el menor empacho, en adalides justos, angélicos e impolutos.

En la actual situación política, pillados de nuevo —una vez más— con el paso cambiado, haciendo gala de su natural prepotencia y procaz soberbia, en vez de dialogar y llegar a los acuerdos que el país necesita, se dedican a arrojar sobre el de enfrente sus propias heces. Como si los demás fuésemos idiotas. ¡Que lo somos! A fin de cuentas, no dejamos de ser meras marionetas en manos del poder.

Y es que la mayor de las maldades, se produce cuando la hipocresía, la falsedad y los intereses partidistas, se ocultan tras la máscara de una pretendida inocencia.

Pero no nos engañemos: más allá de toda consideración moral, aquellas personas que hacen de la mentira la base y sustento de su proceder, han de ser maquiavélicamente inteligentes en su puesta en escena. Quién miente, ha de pensar más que quien dice la verdad, pues por fuerza debe afianzar la coherencia de sus argumentos, controlar sus emociones y prestar atención a sus propios movimientos para no delatar su verdadero pensamiento, ya que de no acertar en el elogio de sus maniobras y jugarretas, sin que los demás se aperciban de su hipocresía, sus palabras y sus actos pueden causar un efecto contrario de rechazo, y terminar siendo objeto de la rechifla y mofa de quienes les escuchen, con el consiguiente descrédito y deshonra para su persona, pues el que miente en una cosa, faltará a la verdad en todas.

Generalmente estas actuaciones las protagonizan aquellas personas que están obsesionadas en negar deliberadamente la verdad efectiva y hacen de la mentira su afán cotidiano con la intención de cambiar un determinado estado de opinión.

Hay una sentencia que dice que la rosa no florece en el pantano. El terreno de la política, es un campo fértil en el que vemos como anida la miseria, hija poderosa del infausto matrimonio formado por la envidia y el resentimiento, la peor consecuencia de la incapacidad y el conocimiento de nuestra propia insolvencia que nace del miedo. De ahí que quienes causan el mal conscientemente, no lo hagan porque sean fuertes, sino por todo lo contrario. Es entonces cuando para lograr los intereses particulares perseguidos, sustituyen su insuficiencia por la hipocresía y la falsedad, ocultándolas tras la máscara de una falsa ejemplaridad, que es la mayor de las corrupciones.

La firmeza de sus mentiras no es más que pura teatralidad; practican con la mayor naturalidad el arte de representar integridad por medio del engañoso disfraz o la seductora máscara, disimulo y fingimiento por excelencia. Nos muestran rocío donde no hay más que agua corrompida, utilizando la palabra con una actitud, que de manera más o menos hábil, encubre o desdibuja la verdad. Es lo opuesto a la sinceridad, a la verdad o la franqueza.

Nada hay más perverso y pervertidor que la hipocresía. No solo porque ofrecen esperanza y proporcionan decepción, sino porque lejos de sustentar su promesa en la realidad, esta se sostiene sobre una farsa de la autenticidad, con la que tratan de hacerla más digerible a mentes ingenuas que previamente se ocuparon de enfermar.

La palabra sirve —o debería servir— para explicar el significado de las cosas, de manera que el que las escucha, entienda su sentido. Sin embargo, cada día vemos como nuestros dirigentes las hacen confusas, retóricas, sin sentido, o lo que es peor, tratan de esconder en ella una doble significación, tergiversando la realidad, creando de este modo confusión, desconcierto, inseguridad y desconfianza.

España está atravesando una situación mucho más delicada de la que nos imaginamos y los españoles todos, nos merecemos una profunda reflexión por parte de nuestros dirigentes, reconocimiento de sus faltas y rectificación de actuaciones para que procedan, fieles al compromiso libremente adquirido, a servir a los intereses de la nación y no a la miope quimera de sus rendimientos parroquiales. Algo que no admite discusión es que los intereses generales del país, están por encima de los intereses de partido. Desafortunadamente, nunca más que ahora, aquellos que dicen representarnos, necesitan de modo especial de la fortaleza, conocimiento y sentido de la responsabilidad necesarios para ser hombres de estado, como contrapunto a la maldad, falsedad, hipocresía, egoísmo desaforado, disipación y ausencia de valores humanistas que les rodean.

No se dan cuenta que lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de asumirlo como constatación de su torpeza o ignorancia, porque al final, su contumacia se convertirá en un arma letal que acabará disparándose contra el que la emplea.
jueves, 25 de agosto de 2016.
 
 
Deporte y política
“El deporte tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas. Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar las barreras sociales”. Nelson Mandela. Premio Nobel de la Paz
jueves, 4 de agosto de 2016.
 
Insignificantes hombrecillos
“Lo extraordinario del virus del tifus, es su increíble insignificancia; los ojos no pueden verlo, pero él puede detener el curso de la vida, decidir el destino del hombre, y hacer pedazos, si lo desea, una familia”. Naguib Mahfuz. Premio Nobel de Literatura
viernes, 22 de julio de 2016.
 
¿Qué pasa en los sanfermines?
“La violencia sexual, no puede ser eliminada sin cambiar la cultura”. Charlotte Bunch. Activista estadounidense
martes, 12 de julio de 2016.
 
Enanos que se creen gigantes
Era un hombre tan pequeño, tan pequeño, que un día se encontró una canica y dijo: "¡¡¡Tengo el mundo en mis manos!!!". Anónimo
viernes, 8 de julio de 2016.
 
Pactos de la Moncloa II
«O los demócratas acaban con la crisis o la crisis acaba con la democracia» Enrique Fuentes Quintana (Ministro de Economía del primer Gobierno de Adolfo Suárez e impulsor de los Pactos de la Moncloa)
lunes, 27 de junio de 2016.
 
¿Queremos niños adultos?
“Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan” Antoine de Saint-Exupéry. Escritor francés.
martes, 7 de junio de 2016.
 
Los sentimientos nunca engañan
Los sentimientos son parte de la vida, y no nacen dentro de ti para que tú los encierres bajo siete llaves. Laura Gallego García. Escritora española
miércoles, 1 de junio de 2016.
 
¿Qué fue del comercio local?
“Nunca ha habido un mismo amanecer. La cara de cada persona: es distinta. Cada quien tiene su propia belleza. Nunca ha habido dos flores iguales. La naturaleza no tolera la igualdad. Hasta dos pasos son distintos” Leo Buscaglia. Escritor estadounidense
miércoles, 25 de mayo de 2016.
 
Europa tiene que hacer memoria del camino
Gracias a la memoria se da en nosotros lo que se llama recorrido;
jueves, 19 de mayo de 2016.
 
El futuro que llega
“Es querer atar las lenguas a los maldicientes lo mismo que querer poner puertas al campo” Miguel de Cervantes
jueves, 19 de mayo de 2016.
 
Estamos hartos
Estamos hartos de estar hartos
martes, 10 de mayo de 2016.
 
A mi madre
“Ser madre es dar hasta que duela y cuando duela, dar todavía más” Teresa de Calcuta
domingo, 1 de mayo de 2016.
 
Gracias, Fernando del Paso
“Los pueblos tienen sus dogmas, expresiones seculares de su espíritu” Angel Ganivet. Escritor y diplomático español
lunes, 25 de abril de 2016.
 
La sonrisa de Dios
“Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos” Bertrand Russell. Filósofo, matemático y escritor británico
lunes, 18 de abril de 2016.
 
¿Cuándo va a terminar esto?
“Los políticos son siempre iguales. Prometen construir un puente incluso donde no hay río” Nikita Jrushchov. Presidente del Consejo de Ministros de la Unión Soviética
sábado, 9 de abril de 2016.
 
El gobierno de las masas
“La democracia es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos” George Bernard Shaw. Escritor irlandés
miércoles, 6 de abril de 2016.
 
Más allá del esplendor
“La autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que carecen de humildad, o aquellos que la pierden, no pueden aproximarse al pueblo” Paulo Freire. Educador y filósofo brasileño
lunes, 28 de marzo de 2016.
 
La frontera del aislamiento
"Convivencia es, ante todo, compartir, participar en la vida ajena y hacer participar al otro en la propia". Enrique Rojas. Catedrático de psiquiatría
jueves, 17 de marzo de 2016.
 
Honor, disciplina y dignidad
“La fidelidad a un deber difícil y peligroso templa los ánimos y los hace aptos para hacer el bien y portarse dignamente incluso fuera de las armas” M. D'Azeglio. Escritor y político italiano
sábado, 12 de marzo de 2016.
 
Una sociedad en crisis y III
“Los partidos políticos triunfan o son destruidos por sus conductores. Cuando un partido político se viene abajo, no es el partido político quien tiene la culpa, sino el conductor” Juan Domingo Perón. Ex presidente de Argentina
lunes, 7 de marzo de 2016.
 
Una sociedad en crisis II
“La mayor parte de los problemas del mundo se deben a la gente que quiere ser importante” T. S. Eliot. Premio Nobel de Literatura 1948
martes, 1 de marzo de 2016.
 
Un tren en vía muerta
Alguno hay en España en estos momentos, intentando jugar un papel que la ciudadanía no adivina a saber realmente cual es
sábado, 27 de febrero de 2016.
 
Una sociedad en crisis I
“La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer.” Bertolt Brecht, Dramaturgo y poeta alemán
lunes, 22 de febrero de 2016.
 
¿Servir o servirse?
«Quien no vive para servir, no sirve para vivir» Papa Francisco en la Misa de La Habana, 20/09/2015
jueves, 18 de febrero de 2016.
 
Archivo
15/02/2016 De corruptos, corruptores y corrompidos
12/02/2016 Cara y cruz de la historia
09/02/2016 Deber, honor, patria
06/02/2016 El hoy del ayer
01/02/2016 La contumacia de Pedro Sánchez
29/01/2016 El manicomio español
25/01/2016 Yo no aguanto ir al colegio
18/01/2016 Responsabilidad frente a ambición
15/01/2016 Jaime Balmes hoy
11/01/2016 No incumbe solo al Gobierno
07/01/2016 La ilusión de la noche mágica
05/01/2016 Los propósitos de Año Nuevo
28/12/2015 Los santos inocentes del Siglo XXI
24/12/2015 Navidad, el reencuentro del amor
21/12/2015 La responsabilidad del voto
16/12/2015 Hacen falta unos nuevos Pactos de la Moncloa
11/12/2015 Del rigor a la frivolidad
25/11/2015 Siempre nos quedará París
20/11/2015 Hace 40 años
16/11/2015 ¿Grandeza democrática o claudicación moral?
13/11/2015 La búsqueda de la verdad
03/11/2015 Las verdades de la verdad
23/10/2015 La catalanidad de Teresa de Jesús
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07/10/2015 ¿Quién paga los platos rotos?
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19/09/2015 ​Monarquía por democracia
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29/07/2015 Preludio discordante para una orquesta extraviada
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16/07/2015 La vergonzosa mancha de tinta
06/07/2015 Cuando creían tener todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas
01/07/2015 La verdad de los salvadores
22/06/2015 Verano, estación con parada y fonda
19/06/2015 No aprendemos
16/06/2015 No todo lo que es legal es ético
09/06/2015 La aurora de los perdedores
01/06/2015 ¿Es la democracia el último logro posible en materia de gobierno?
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22/12/2014 El gordo de la lotería
 
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