Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
16º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Firmas y Blogs
Amy Goodman
Democracy Now
Amy Goodman
¿En un momento en que se pronostica ampliamente que la pandemia estará peor que ahora?

Un inquietante silencio impregna la ciudad, solo interrumpido por el gemido de las sirenas de las ambulancias. Las calles y aceras, que normalmente estarían abarrotadas de neoyorquinos yendo a restaurantes y teatros, ahora están vacías.

Estamos en el epicentro de la pandemia de Covid-19 en Estados Unidos. Hay más de 95.000 casos confirmados y más de mil fallecidos por coronavirus a nivel nacional. El estado de Nueva York concentra más de 45.000 de esos casos confirmados, de los que al menos 25.000 de ellos corresponden a la ciudad de Nueva York. Estas cifras neoyorquinas se duplican cada tres o cuatro días. La pandemia está arrasando Nueva York de manera exponencial. De todos modos, los números no llegan a reflejar la realidad, dada la gran escasez de tests de detección en todo el país.

En la ciudad de Nueva York se están improvisando hospitales en lugares como el deslumbrante Centro de Convenciones Javits, mientras que los trabajadores médicos, que están en la primera línea de batalla, se apresuran a buscar Equipos de Protección Personal para no infectarse mientras cuidan de los otros. Esta ciudad de más de ocho millones de personas, con su economía en pausa y sus clínicas, hospitales y unidades de cuidados intensivos muy cerca del límite de su capacidad, se está preparando para un aumento masivo de pacientes.

El martes, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, criticó al presidente Donald Trump en una conferencia de prensa: “La [Agencia Federal para la Gestión de Emergencias] nos enviará 400 respiradores. ¿Cuatrocientos? Necesito 30.000. ¿Quiere que lo felicite por mandar 400 respiradores? ¿Qué voy a hacer con 400 respiradores cuando necesito 30.000? ¡Elija usted a las 26.000 personas que van a morir porque solo envió 400 respiradores!”. Bajo presión, el vicepresidente Pence le prometió a Cuomo 2.000 respiradores adicionales de los más de 16.000 que ahora se encuentran en la reserva estratégica nacional. Cuomo dijo que Nueva York intentará conectar varios pacientes por respirador. Un pronóstico inicial a nivel nacional estimó que habrá ocho pacientes en necesidad de ventilación por cada respirador disponible, por lo que muchos habrán de morir.

Más de 140 millones de estadounidenses recibieron la orden de “quedarse en casa”, cientos de miles de negocios han cerrado o trabajan a una fracción de su capacidad normal. Millones de personas se quedaron sin trabajo y están congestionando los sitios web estatales de solicitud de cobertura por desempleo. Las familias han quedado separadas y muchas personas mayores vulnerables se encuentran encerradas en residencias para ancianos, en un intento desesperado por evitar la sentencia de muerte por exposición al coronavirus.

El martes, que hasta ese momento había sido el día más letal de la pandemia en Estados Unidos, Donald Trump declaró en el canal de noticias Fox: “Me encantaría que el país estuviera en marcha y con todo abierto para Pascua”. Más adelante, agregó: “Tendremos las iglesias llenas en todo el país. Creo que será un hermoso momento”. ¿Iglesias llenas?

¿En un momento en que se pronostica ampliamente que la pandemia estará peor que ahora?


El Dr. Anthony Fauci, el principal referente en enfermedades infecciosas del país, quien a menudo está junto a Trump en las conferencias de prensa, le manifestó a Science Magazine que no le es posible corregir las numerosas mentiras y declaraciones erróneas del presidente Trump: “No puedo empujarlo y saltar frente al micrófono”, dijo.

Alguien con una comprensión más profunda de las Pascuas que Trump, y probablemente con más conocimiento sobre el Covid-19, es el papa Francisco, quien actualmente celebra su misa semanal en Roma ante una plaza de San Pedro vacía. Italia tiene el mayor número de muertes por la pandemia, con más de 8.200, y los 60 millones de habitantes del país siguen bajo cuarentena obligatoria. El Vaticano acaba de dar instrucciones a su clero a nivel mundial para celebrar la misa de Pascua “sin la presencia de la gente”, alentando a los feligreses a “unirse en la oración desde sus hogares”.


La Organización Mundial de la Salud advirtió que Estados Unidos pronto podría convertirse en el epicentro global de la pandemia. Las pruebas de detección generalizadas, el aislamiento de los infectados y la protección de los trabajadores de la salud son esenciales para cambiar este rumbo. Los meses de demora para que los test estuvieran disponibles en Estados Unidos, la actual escasez de pruebas de diagnóstico y el tiempo que lleva que las personas obtengan los resultados han puesto en peligro la salud de toda la población estadounidense.

En la primera línea, el personal médico, de enfermería y todo el personal de apoyo están tratando este tsunami de pacientes con Covid-19, también junto con su población normal de pacientes. El personal se ve obligado a reutilizar las mascarillas una y otra vez, lo que, en circunstancias normales, sería un delito meritorio de despido. Sean Petty, enfermero de una sala de emergencias del Bronx, dijo en una entrevista para Democracy Now!: “Cuando las reutilizamos es posible que nos contaminemos y luego pongamos a otros pacientes en riesgo”.

Cuando le preguntamos qué le da la valentía para ir todos los días, a pesar del enorme riesgo de infectarse que tienen los trabajadores de la salud, el enfermero Sean Petty respondió: “Un sentido del deber hacia mis pacientes. Si nosotros no vamos, si no estamos ahí, nadie más estará. Y agregaría que sé que el personal de enfermería está recibiendo mucha atención en este momento, pero también nuestros compañeros y compañeras de mantenimiento son héroes en este momento, los ayudantes de enfermería son héroes en este momento, los médicos. Todos vamos a trabajar. Todos estamos haciendo un esfuerzo titánico para que esto funcione. Todos nos estamos exponiendo a estos riesgos. Y sabemos que estamos en la punta del iceberg. Pero si nosotros no lo hacemos ¿quién más lo hará? Vengo haciendo esto desde hace 12 años. Kelley lo ha hecho durante seis años. Hacemos esto todos los días. Enfrentamos condiciones adversas todos los días. Nos enfrentamos a la batalla con poco personal. Nos enfrentamos a estas cosas. Es algo a lo que estamos acostumbrados. Es algo para lo que estamos preparados. Lo que creo que socava esa valentía y esa moral para nosotros es que nuestro gobierno no nos respalda, que el gobierno de Trump y las autoridades federales no han hecho prácticamente nada”.

Artículos del autor

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró recientemente a propósito del nuevo coronavirus: "no, no me hago responsable en absoluto", tras lo cual aprovechó para culpar a todo el mundo por su demorada y terrible respuesta ante la pandemia: a China, a Obama y a los demócratas. Mientras tanto, Trump está impulsando un paquete financiero con el dinero de los contribuyentes que redistribuirá la riqueza… pero entre los ricos.

El ex vicepresidente Joe Biden logró un muy buen desempeño en las elecciones del llamado "Supermartes II": ganó en cuatro de los seis estados que realizaron primarias presidenciales demócratas el 10 de marzo. Los expertos de la televisión por cable y la élite del Partido Demócrata se abalanzaron rápidamente sobre los resultados, exigiendo que Sanders abandone su candidatura y reclamando que se cancelen las primarias y los debates restantes.

El miércoles, el representante de atención al pasajero del aeropuerto JFK de Nueva York Vladimir Clairjeune declaró en un encuentro de capacitación para lidiar con la epidemia de coronavirus/Covid-19: “Mis compañeros de trabajo toman decisiones imposibles todos los días porque muchos de nosotros no podemos acceder a un seguro médico asequible.

En su lugar, la primera línea de respuesta está ocupada por una tropa de personas leales a Trump, no calificadas, afortunadamente junto con profesionales de carrera de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y los Institutos Nacionales para la Salud que hacen todo lo posible para proteger a la población pese a la ineptitud de la Casa Blanca.El martes pasado, en una audiencia del Senado, el senador republicano de Luisiana John Kennedy se mostró incrédulo ante la falta de preparación del secretario interino de Seguridad Nacional, Chad Wolf.

Una mejor cobertura médica también les salvaría la vida a unas 68.000 personas por año, personas que mueren simplemente por no poder permitirse ir al médico.Además de tener menor costo, los resultados generales de salud serían mejores, especialmente para los 38 millones de personas que actualmente no tienen seguro y los 41 millones más que están “con seguro insuficiente”; esto es, quienes no pueden acceder a una atención médica adecuada debido a los deducibles, copagos, gastos fuera de cobertura y los costos de utilizar proveedores y servicios médicos fuera de su red básica.A Sanders se le pregunta constantemente en los debates si va a tener que aumentar los impuestos para financiar Medicare para todos y luego se le niega el tiempo suficiente para dar una respuesta completa.

Cinco millones. Esa es la cantidad de cacheos que realizó la policía de la ciudad de Nueva York en el marco del programa conocido como “Detener y cachear” cuando el multimillonario Michael Bloomberg se desempeñaba como alcalde de la ciudad. “Detener y cachear” es cuando la policía detiene a una persona en la calle, generalmente forzándola a poner las manos contra la pared, y procede a cachearla de forma agresiva en busca de armas o sustancias ilegales.

Los caucus de Iowa tienen una importancia monumental en la selección de candidatos presidenciales en Estados Unidos. La pregunta que deberíamos hacernos es ¿por qué? Al momento de escribir esta columna, el Partido Demócrata de Iowa ha publicado solo resultados parciales de la elección. La mayor parte de la culpa recae en el propio partido y en una empresa de software llamada Shadow.

El más reciente proyecto de ley estatal contra personas transgénero en Estados Unidos, denominado HB 1057, fue aprobado el miércoles por la Cámara Baja de Dakota del Sur por una abrumadora mayoría de 46 votos a favor y 23 en contra. La ley penaliza los procedimientos médicos destinados al tratamiento de la disforia de género en personas menores de 16 años.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris