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Sociedad

La Teresa de Calcuta de los ‘intocables’ de Madrid

Agencias
@DiarioSigloXXI
domingo, 9 de octubre de 2016, 11:41 h (CET)
MADRID, 09 (SERVIMEDIA)



No pertenece a ninguna congregación religiosa, pero haber conocido a Teresa de Calcuta le ha marcado la vida. Angelines Ramos es la cabeza de ‘Ángeles urbanos’, una organización que trata de dar un mínimo de dignidad a familias vulnerables de Madrid, con niños a los que la crisis les ha dejado sin casa y con anemia o a los que la discapacidad les hace la existencia aún más complicada.

Cuando se cumple un mes de la canonización de Teresa de Calcuta en Roma, en Madrid Angelines Ramos recuerda como si fuese hoy el consejo que le dio la monjita del sari azul: “Da lo que tengas, haz lo que puedas y luego grita al cielo, que el cielo te pondrá ángeles de carne y hueso que te den lo necesario”.

Y en esas está esta mujer vitalista de 68 años que trabajó con la santa en el comedor de las Hermanas de la Caridad en Carabanchel, que por vocación lleva echando manos a los necesitados desde los 19 años, que ha estudiado Magisterio y logopedia y que ha destinado una herencia y la pensión que recibe para evitar desahucios y calamidades sin darse importancia.

“Lo que hace una mujer lo puede hacer otra mujer si se lo propone”, dice a Servimedia, recordando otra de las enseñanzas de su “buena maestra”. “Tras su canonización creo que está moviendo los hilos para que aparezcan ángeles de carne y hueso. Entre todos tenemos que cuidar este mundo, que es la casa de todos”, agrega.

Angelines no quiere “ni pensar qué futuro va a tener España” si los más débiles no reciben apoyo. Algunas historias, confiesa, le han quitado hasta el sueño, porque veía “la violencia y agresividad que tenía la gente en situaciones límite por no poder dar de comer a sus hijos”.

Los datos que manejan las grandes ONG son el pan de cada día de Angelines. Unicef y Oxfam Intermón recordaban hace unos días que aún uno de cada tres niños está en riesgo de pobreza y exclusión en España; Cáritas, en su memoria, también presentada recientemente, recordaba que la pobreza se estaba enquistando, que había más personas solas y que las familias monoparentales y numerosas eran las que peor lo estaban pasando.

Cruz Roja ha denunciado que un 47% de los niños españoles atendidos por la organización dice que pasa frío en su casa, un 10% manifiesta que no realiza alguna de las tres comidas principales de forma regular, mientras que el 17% dice que ha perdido su casa y se ha tenido que mudar varias veces por culpa de la crisis económica.

EL AYLÁN MADRILEÑO

La presidenta de 'Ángeles Urbanos' pone rostro a esas cifras y, emocionada, recuerda a Servimedia un caso que compara con el del pequeño Aylán, el niño sirio que apareció ahogado en una playa turca hace un año. Su imagen dio la vuelta al mundo.

Angelines habla de otro pequeño que murió de frío en su propia casa. Sus padres no tenían dinero para pagar la calefacción, y aquella noche su hermano tiró demasiado para cubrirse con la manta que ambos compartían.

Gracias a un programa de pobreza energética que impulsó hace dos años, desde 'Ángeles Urbanos' se pagan las facturas de agua, electricidad y comunidad de casi 30 familias sin recursos, los ‘intocables’ de Madrid. Para ello, muchas veces la propia Angelines acude a los números rojos de su cuenta. Sabe que así evitará suicidios de padres de familia desesperados, como los cuatro casos de los que ha tenido noticia en los últimos años. Lo hace, dice, “para que por lo menos lleguemos a los mínimos del ser humano de tener las necesidades básicas cubiertas”.

La crisis ha provocado, precisamente, que 'Ángeles Urbanos' haya reconducido sus objetivos fundacionales, centrados inicialmente en el ámbito educativo y de las personas con discapacidad. “Hemos cambiado los estatutos, porque los problemas son gravísimos, de niños mal alimentados, de gente que no tiene casa, de hogares en los que los niños están en mala situación porque vive toda la familia en una habitación. Nunca hemos tenido los problemas que estamos teniendo desde hace siete u ocho años que estamos llevando de crisis”, denuncia.

Esos problemas se traducen, por ejemplo, en que se hayan perdido viviendas por no pagar 280 euros, o en las 60 familias con niños con discapacidad que han quedado en la calle por los desahucios o las depresiones que se diagnostica en los pequeños ante el panorama que viven en casa, algo que Angelines ve “como no se ha visto nunca”.

UN NUEVO CENTRO

Durante 40 años ejerció la docencia como profesora de Educación Especial y hace más de una década impulsó la citada organización para cubrir carencias educativas de madrileños desfavorecidos, especialmente personas con discapacidad intelectual.

En 2006 la Comunidad de Madrid les concedió licencias para poder ampliar sus servicios al ámbito social y familiar en un nuevo centro (en la calle Silvano, muy cercano al que tiene la asociación), “pero hace falta mucho dinero” para ponerlo en marcha, pues apenas cuentan con un tercio del presupuesto.

“Este nuevo centro nos hace falta porque es necesario algo permanente, para apoyar a la jornada laboral de las familias, ayudarles con papeleos, con un catering para dar de comer a la gente dignamente (actualmente tiene un convenio con el Banco de Alimentos), y en el que poder mantener los programas de ayuda para pagar la luz, el agua y la comunidad”, enumera Angelines, que lamenta que actualmente no están atendiendo “bien” a la gente.

Y pone otro ejemplo: “Para que los niños puedan tomar proteínas, les damos pan con aceite y azúcar para merendar, como en la posguerra”.

“Lo que tenemos lo estamos empleando en lo que es más urgente, como hace todo el mundo: que la gente coma, que la gente tenga un techo, que se paguen los recibos, que se paren los suicidios y los niños estén bien alimentados y tengan una educación adecuada y estén tranquilos, sin la presión con la que están viviendo”, asegura.

“La capacidad de emocionarnos con lo débil es lo que más nos realiza como personas. Eso no se paga con dinero”, sentencia Angelines. De momento, advierte, seguirá clamando al cielo la ayuda de más 'ángeles urbanos', que también pueden colaborar a través de su web 'www.angelesurbanos.org.es'.

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