Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos El Viajero Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Festival del vino 2016 - D. O. Somontano
Samuel Juliá
Samuel Juliá es periodista. Nació en Alicante en 1988 y se licenció en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández de Elche. Ha colaborado con algunos medios radiofónicos. Ahora trabaja como redactor freelance para agencias de marketing online y otras empresas. Escribe nuevas tecnologías e internet en el Diario Siglo XXI. Cada día más entusiasmado con el mundo 2.0 y el emprendimiento online, es de los que piensan que el buen periodismo nunca muere. Sólo se transforma.

Email: samueljuliacristobal@gmail.com
Samuel Juliá
Últimos textos publicados
Favoralia, una red social para hacer favores
Este banco de tiempo online ofrece cerca de 3.000 servicios gratis y se encuentra disponible en los cinco continentes
Muchos recordarán la película ‘Cadena de favores’ al leer este artículo. En ella el protagonista Trevor Mckinney inventa un sistema para mejorar el mundo haciendo favores. Las tres personas que lo reciben no deberán devolvérselo a él, sino ayudar a otras tres personas que lo necesiten. Favoralia viene a ser algo un tanto parecido, pero en versión 2.0. En esta red social los usuarios ofrecen servicios gratis a cambio de puntos que luego les servirán para conseguir otros favores.

"Buscábamos cómo aportar nuestro granito de arena a la situación actual y pensamos que sería genial que pudieras pedir un favor a un desconocido y que alguien de la otra punta del mundo estuviera dispuesto a ayudarte", sentencia Octavi Uyá, CEO de Favoralia y uno de los jóvenes fundadores, junto a Eduardo Llovet (el diseñador de la web) y Eduardo Robsy (programador).

Estos tres emprendedores lanzaron Favoralia al mercado el 20 de agosto de 2012. La idea ha traspasado fronteras. Hoy es posible ofrecer favores en los cinco continentes, aunque sólo está en español. Hay registrados alrededor de 4.500 usuarios y se ofrecen unos 3.000 favores. Clases de inglés gratis, corrección literaria o asesoramiento en redes sociales son algunas de las ofertas gratuitas que se pueden ver ahora mismo.

¿Cómo funciona Favoralia?
La página está orientada para fomentar el intercambio de favores. Primero hay que registrarse aportando los datos personales. Al entrar en la cuenta, el usuario tiene acceso a una comunidad de personas que prestan favores, que puede ordenarse por temáticas o ciudades. Para destacar más en la página principal, se aconseja rellenar completamente el perfil (incluida una fotografía) y dar detalles sobre el tipo de servicio.

Pueden registrarse tanto colaboradores particulares como empresas. Los favores pueden ser online (como asesoramiento por e-mail o clases por Skype) o presenciales, aunque suelen ofrecerse menos de este tipo. Los usuarios pueden comunicarse también por un sistema de mensajería interno para ampliar la información sobre la oferta, lo que también permite estrechar vínculos.

Para pedir favores hay que conseguir puntos. De esta manera, se fomenta que la gente ofrezca algo antes de pedir favores. Una vez que se ha prestado un favor, el usuario recibe puntos y la valoración del usuario que lo ha recibido. Como señalan en el apartado de preguntas frecuentes, 1 punto podría equivaler a una hora de tiempo; los favores pueden cobrarse por 2 y 3 puntos. También puntúa por ofrecer favores.

Favores de personas y empresas
José Souza, un brasileño que reside en Barcelona, se registró en Favoralia hace muy poco tiempo y se siente muy satisfecho con la página. "Me parece una muy buena manera de colaborar en estos tiempos de crisis. En el ambiente laboral donde yo me muevo, se abusa muchas veces de los precios y de las personas. Se cobran cantidades exageradas por pequeños arreglos y no me parece justo", señala. Ha ofrecido un total de 15 favores y todos de tipo presencial: trabajos caseros, arreglo de persianas, electricista, fontanería y albañilería. Todavía no ha pedido un favor a nadie.

No sólo los particulares se ofrecen a los demás para prestar sus favores. También las empresas colaboran de forma gratuita, prestando asesoramiento o servicios técnicos. Aunque de algún modo supone una forma de networking, la ventaja es que las personas pueden acceder a servicios que en otros ámbitos suelen ser de pago, ya que su valor se mide en el tiempo que le dedica una persona.

El desinterés no suele ser la única causa, pero no por eso deja de ser positivo. La Asociación de Jóvenes Letrados presta por ejemplo servicios de asesoramiento jurídico gratis. "Realizamos nuestra labor altruista por dos motivos. Por un lado, ayudar a la gente que lo necesita, y por otro, nos sirve para refrescar y ampliar nuestros conocimientos del Derecho", señala Rubén Pérez, uno de los socios de esta asociación.

Las personas que reciben el favor no son las únicas afortunadas. También los que prestan favores se benefician de forma personal. Más allá de la solidaridad, las motivaciones pueden ser muy distintas. "Cada uno tiene sus motivos: ser solidario teniendo poco tiempo, practicar algo antes de dedicarse a ello, sentirse activo, conocer gente... Yo creo que, realmente, no importa el motivo cuando comienzas a ayudar a los demás algo cambia en ti y repites", señala el fundador Octavi Uyá.

Quizás el mundo actual sea todavía más complejo que el que se encuentra Trevor Mackinney en la película de "Cadena de favores". El ser humano necesita a veces algún incentivo para poner su esfuerzo al servicio de los demás. De lo que no hay duda, sin embargo, es que la cultura de la gratuidad parece agilizar ese intercambio de ayuda de pequeñas proporciones entre personas que, poco tiempo antes, no se conocían de nada.
lunes, 11 de marzo de 2013.
 
Los servicios de pago por móvil tratan de asentarse en España
Es necesario facilitar las operaciones de compraventa
El Mobile World Congress 2013 que se ha celebrado estos días en Barcelona ha dado resonancia a un servicio poco conocido en España, pero en pleno crecimiento: el pago por móvil. Diversas empresas como La Caixa, Visa y Mastercard han aprovechado este evento para llegar a acuerdos con las operadoras de telefonía y anunciar la presentación en el mercado de sus sistemas de pago y aplicaciones.

Aunque el comercio por móvil es ya una realidad en el mercado español, una tecnología adecuada para facilitar las operaciones de compra y venta se estaba haciendo esperar. De momento se han ensayo distintas formas para ayudar a los comercios, por una parte, a facilitar el pago en tienda física por monedero virtual o tarjeta inteligente, y por otra, a adaptarse a una tecnología de pago en tienda física que resulte más cómoda y rápida.

Formas de cobrar y pagar a través del móvil: lector de tarjetas y tecnología de proximidad
Existen varias formas de usar el smartphone como medio de hacer transacciones comerciales. Más allá de los monederos virtuales, como Paypal o Paypass, y sus aplicaciones móviles, que servirían para hacer pagos de dinero en línea, hay otras maneras de comprar y vender que están tratando de encontrar su hueco en el comercio móvil.

La primera está orientada a los vendedores tradicionales, cuya tecnología está basada en los sistemas de chip & pin y se pierden clientes por causa de las opciones de pago. Para eso algunas plataformas como iZettle o Paypal Here permiten incorporar un gadget al teléfono móvil con este fin. Este gadget sería un lector que permite hacer cobros en cualquier tienda con el dinero disponible en el monedero virtual, la tarjeta de crédito, débito o incluso cheques.

La segunda está enfocada a los particulares. No requiere de un lector de tarjetas de crédito, ni siquiera del uso de la tarjeta. Está basada en la tecnología de proximidad o "contactless". Mediante una tecnología NFC (Near Field Communication), la persona sólo debe acercar la pantalla del móvil a un tipo de terminal capaz de leer estos datos para efectuar el pago. Funciona como un sistema inalámbrico de intercambio de datos y se emplea también para otros usos.

Lo que vienen haciendo algunas empresas es combinar los dos modelos de negocio: gadgets para que las empresas puedan leer todo tipo de tarjetas a través de un smartphone y pagos para particulares con tecnología de proximidad. En Estados Unidos y otros países han cuajado bien. Pero en el mercado español les está costando más tiempo empezar.

Los orígenes del pago por móvil en España
El pago por móvil parece haber venido para quedarse. Pero no es tan nuevo como parece. Este tipo de servicio se empezó a gestar en noviembre del año 2000. Entonces la alemana Paybox introdujo por primera vez en España su sistema de pagos por móvil. Tenía un coste de unos 5 euros anuales. Algunos fracasos sonoros, como Mobipay, motivaron las dudas durante algún tiempo sobre el modelo de negocio.

En diciembre de 2010, la Caixa, Telefónica y Visa Europa hicieron un primer programa piloto en Sitges, con 1500 usuarios y 500 comercios. Más tarde se extendió a localidades de Cataluña y Baleares. Ahora estas compañías quieren encontrar su implantación definitiva en el mercado español mediante este sistema.

Visa y Vodafone anunciaron que para el verano estaría disponible v.me para el pago a través del dispositivo móvil. También Telefónica, asociada con la Caixa, y Orange, con Mastercard, han anunciado un programa para implantar su propio sistema de pago por móviles con tecnología NFC en el mercado español. Por el momento, el m-commerce cuenta con algunas plataformas que ya han empezado a funcionar en España.

Servicios de pago por móvil disponibles
Algunas aplicaciones del entorno 2.0 como Google Wallet o Square tienen una gran acogida en el mercado mundial del pago por móvil con NFC. Pero todavía no se han implantado en España. Las principales operadoras de telefonía móvil esperan hacerlo pronto. Sin embargo, hay algunas empresas que ya han empezado a funcionar aquí.

Una de ellas es Momopcket. La empresa Ticteck, derivada de la Universidad de Málaga, desarrolló esta aplicación en el año 2009. Según afirman en su blog, tienen más de 100 comercios de Málaga adheridos y más de 3.500 usuarios registrados. La aplicación es gratuita y es válida para Android, iPhone y Blackberry. Requiere una recarga mínima de 10 € para poder funcionar, aunque se puede reembolsar.

En cuanto a la seguridad, tiene la ventaja de que no almacena los datos de la tarjeta de crédito. Toda la información se guarda bajo el protocolo HTTPS y disponen de un certificado de seguridad SSL de 256 bits y un sistema de cifrado de información AES de 128 bits.

Por otro lado, Kuapay hace poco que abrió su oficina en España. Su creador es Joaquín Ayuso de Paul, uno de los españoles que fundaron la red social Tuenti. A diferencia de las que usan una tecnología NFC, ésta tiene un funcionamiento diferente. Genera y almacena varios códigos de barras o un QR. El vendedor sólo tiene que pasarlo por su lector de códigos habitual, con lo que la implantación parece mucho más fácil.

No se sabe cuánto tiempo tardará en generalizarse este tipo de pagos. Pero las compañías operadoras y startups saben que España es un entorno donde los smartphones gozan de una gran popularidad. Y que el comercio móvil está empezando a despuntar. Los usuarios decidirán al final cuál es el servicio que les haga las compras más fáciles.
lunes, 4 de marzo de 2013.
 
 
Archivo
 
Quiénes somos  |   Qué somos  |   Contacto  |   Aviso Legal  |   Creative Commons  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris