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Festival del vino 2016 - D. O. Somontano
Beatriz García
Cadáver exquisito
Beatriz G. Guirado es natural de Badalona (Barcelona). Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona, máster en comunicación digital y postgrado en guión de programas de televisión de Humor y Entretenimiento con la productora El Terrat y la Universidad Pompeu Fabra.

Ha cursado estudios de narrativa, relato breve y novela, y ha publicado relatos en diversas revistas culturales del ámbito catalán. Ha trabajado para Radio Barcelona Cadena SER, Radio Nacional de España – Radio4, revistas culturales y agencias de creatividad y cultura. Colabora como redactora para la revista Penthouse España. Actualmente prepara su primera novela.

Twitter: @LFCorfu
Beatriz García
Últimos textos publicados
Laberinto de yoísmos
En cada ser humano habitan dos personas, la que somos y la que creemos ser
El problema de es que muchas veces, tal y como señaló Berger, acabamos convirtiéndonos en aquello que representamos o, como mínimo, convenciéndonos tanto del papel que a nuestro yo verdadero lo llamamos El Otro. Y al final todo se transforma en un cuento de Borges con espejos, laberintos y libros de autores que nunca existieron, y a eso le llamamos Mi Realidad.

No dejo de encontrarme con personas que intentan auto convencerse hablando en alto. Una cree que están conversando con nosotros, pero lo que hacen es colmarse de explicaciones sobre quiénes son, el motivo por el cual actúan y el sentido que tiene su vida, que es bastante más complejo que lo que ellos opinan con sus veinte, treinta, cuarenta años. El sentido es un maratón de metas invisibles que sólo uno atina a ver con los ojos vueltos hacia dentro. Están estos, los redichos, que adoctrinan para adoctrinarse, y los que creen que todo en esta vida es una enorme conspiración hilvanada por la Iglesia Católica o el Club Bildenberg. Aunque mi intriga favorita, y créanme que también la tengo oída argumenta sobre la existencia de entidades extraterrestres jugando a confundir fenómeno con noúmeno, que algún remake borgiano de turno podría llamarse ‘La Casa de Asterión en terreno recalificado’, aun cuando Asterión sigue siendo víctima, sólo que gusta de llamarse cazador y verdugo. ¿Por qué estamos tan ciegos en este laberinto de convenciones sociales que creemos que es un camino recto?

“Yo sé por qué actúo de esta manera – dice ella -. Yo soy una mujer resuelta, subvierto roles”. La otra contesta: “Está mal lo que haces, yo sí entiendo de la vida. Yo sí sé cómo funciona el mundo y el mundo es…”. Y entonces entró en la conversación y añado que el mundo es lo que uno quiere que sea; soy yo y mis circunstancias y lo que otros me dicen que deben ser mis circunstancias y lo que otros calificaban como ‘él/ella es…’: malo, bueno, un ser patético o un triunfador, entre lo que yo proyecto y lo que tú proyectas respecto a lo que soy, laberinto de Asterión. Pero, ¿quién soy yo realmente, cuando es el Otro el que decide quién debo ser y yo asiento y digo ‘sí’, y me lo creo?
Hay que buscar siempre un culpable, como manda la convención. Así, yo acuso a nuestro sistema educativo, que no es ni socrático ni humanista, y no nos enseña a pensar y mucho menos a conocernos. Hoy vivimos una adolescencia que se prolonga más allá de la pubertad – que también alargamos, cuarentón con deportivo y luego barrer bajo la alfombra de las orejas-. Y en suma, si la adolescencia es la búsqueda de uno mismo, seguimos construyéndonos siempre, siendo dependientes del yo y del Otro, de los infinitos Otros y sus opiniones, veneno de miedo e inseguridad. ¿No deberíamos dejar de tallar máscaras sin agujeros en los ojos, dejar la peluca que nos cubre de pelos las orejas, y oír los gritos del yo encerrado aun cuando el metalcore de The Judge no deja de atronar?

"...en todo caso, había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío".

El Túnel, Ernesto Sábato

lunes, 17 de octubre de 2011.
 
Que muera la cultura
El mundo de la cultura se resiente y llora tristemente por el cierre actual o potencial de festival de cine, literatura o música, debido al recorte y retirada de subvenciones públicas. Pues qué quieren que les diga, a mí me da la risa floja, pues entiendo que en un contexto de acuciante crisis económica estos recortes son favorecedores para la CULTURA. Me refiero a la CULTURA, aquella que nace de la necesidad de expresar un anhelo artístico desligado de los corsés de la política y la economía. Como en las fases de la depresión, uno debe tocar fondo, verse a las puertas del infierno y volver a nacer genuinamente, sin esnobismos gafa-pastas y compadreos con el poder porque, amigos, no hay nada más absurdo que hablar de cómo nos constriñe una sociedad que mueve títeres, cuando es un abrirse de piernas para recibir aquello que el titiritero nos quiera ofrecer, y luego casa en la costa y vámonos a Cannes otra vez.

En este sentido, creo que el punk nos va a volver a salvar, como ya lo hizo en los setenta, cuando la feroz crisis del petróleo y la muerte de los valores de la sociedad impulsó la rebelión de una generación sin trabajo ni futuro a cambiar a partir de la negación de un sistema que los quería como se quiere a un aborto, los hijos medianos que gritan fuerte y a su manera. La cultura punk se expandió a través de la creatividad, la cooperación y la rebeldía; fue un ‘do it yourself’; “I wanna be anarchy - rezaban los Sex Pistols – y era the only way to be”.

Fíjense cómo, de un tiempo a esta parte, su legado lo han tomado pequeños grupos locales que parten del irrisorio presupuesto de “lo que tengamos en el bolsillo y réstale un euro para cerveza”, como el festival de cortometrajes que organiza una asociación de jóvenes de Cans (Pontevedra), donde cada local o vivienda puede convertirse en un cine improvisado; o la reciente propuesta de un grupo de creativos valencianos, que transformó un túnel peatonal en una galería de arte. Para los directores del disposable film (película desechable), por ejemplo, lo importante es tener una idea y luego viene la tecnología - un teléfono móvil, una webcam, una cámara digital…-. ¿Cuánto más se necesita para contar una historia?

¿Cuándo ha sido un freno para el artista no tener gran presupuesto? Pero si las mejores obras surgieron de casi mendicantes, bohemias, artistas de tomate en calcetín y onza de vino. Aquellos que bajan el telón amparándose en la falta de apoyo deberían replantearse cuándo dejaron de ser artistas para ser retratistas del Poder; cuándo perdieron la poca creatividad que da el hambre de expresión en pos de la popularidad, que es acomodaticia y de canapé rosa en ceremonias de premios preadjudicados y presentaciones que son el Discreto encanto de la burguesía interpretado por snobs que hablan de Stanislavsky como si aún viviera.

Bienvenidos, todos, a este ‘after after punk’, y que muera la cultura para que nazca otra nueva.

lunes, 3 de octubre de 2011.
 
Arte de trinchera II
Del verdadero compromiso político al autobombo
Cada plaza y cada lugar emblemático de las ciudades españolas se han convertido en símbolo de la lucha social y la ‘indignación’ del pueblo, en verdadero motor del cambio. Por fin somos conscientes del poder de las ideas que se materializan y creo, fervientemente, y apelando a cierta inocencia romántica, en futuros cambios políticos y sociales tan profundos que en su misma reforma haya un comienzo, un nuevo sistema de justicia social.

Pero también soy más consciente que nunca de que las buenas ideas son muchas veces eclipsadas por el ruido en el discurso del que ya hablaron estudiosos como Shannon y Weaver, el uso y abuso del grito indignado para un arribismo de peluca, el auto proclamado ‘artista’ que usa el clamor popular con fines oportunistas.

A estos, los charlatanes del discurso vacío, se les llena la boca de leyes que no significan nada. Ocupan la plaza junto a quienes propones ideas reales para un cambio político y se dedican a juzgar con una impunidad vomitiva la forma en que uno debe demostrar su compromiso por nuevo sistema basado en la igualdad y la solidaridad. A estos, los arribistas, quiero hablarles de uno de los primeros puntos del manifiesto de Democracia Real: la no- existencia de buenos y malos credos ni colores políticos. Los indignados somos y nos representamos de diferentes formas, hay múltiples maneras de apoyar la causa: desde una atalaya virtual, a cacerolazo limpio o amparado por una pancarta; uno puedo luchar desde la plaza o desde el lienzo, pero siempre con un sentido.

Mi forma de protesta favorita es la que bebe de la idea y la lleva a la cotidianidad. La mejor forma de presión, la que va de la filosofía una nueva praxis, es siempre comulgar con el ejemplo. Si crees en el libre acceso a la cultura, en una educación pública y universal, en que hay un mejor sistema electoral, en que este capitalismo feroz se nos come, ¿por qué no actúas y te dejas ya de eslóganes? ¿O es que ocupar una baldosa en una plaza basta para producir un cambio? Cuando dices amén a formas de empleo abusivas, nos alejas del cambio; cuando te comportas como un burgués, cuando respiras como un burgués y no dedicas un segundo de tu vida a hacer nada que no engorde tu reputación o tu bolsillo, nos alejas del cambio; cuando abogas por un acceso a la cultura libre pero te guardas tu propia obra para ti, nos alejas del cambio; cuando lo tuyo es puro amiguismo, cuando eres capaz de hacer rodar cabezas inocentes para que la tuya no se despeine, ¿deseas el cambio?
Con todos mis respetos, que se callen Almodóvar y Alejandro Sanz, con su Ley Sinde y sus cuentas en paraísos fiscales, que enmudezcan ‘Los Bienvenidos’ y los periodistas de papel cuché pagados por partidos políticos. El compromiso no va de pelucas, aunque te hagas una cresta con papel maché. Si ya lo dice la canción: “Teatro, lo tuyo es puro teatro…” Y yo en la calle me quedé.

Compra mi libro: www.autobombo.org.
martes, 31 de mayo de 2011.
 
 
Arte de trinchera
¿Debe el artista tener un compromiso político?
martes, 17 de mayo de 2011.
 
“Courbetirse” o morir
Gustave Courbet o cómo ser tu propio jefe de prensa
martes, 10 de mayo de 2011.
 
¡Vivan los novios!
Paradojas y miserias de la Boda Real Británica
martes, 3 de mayo de 2011.
 
Sin flash el tempus fugit
Beatriz García
martes, 26 de abril de 2011.
 
Ya nadie escribe cartas de amor
Beatriz García
martes, 19 de abril de 2011.
 
Cuando a ‘follicare’ le sale un ‘amicus’
Beatriz García
martes, 12 de abril de 2011.
 
Kosmopolis11: Entre la deriva genética y el tweet
Beatriz García
martes, 29 de marzo de 2011.
 
El testículo perdido de Hitler
Beatriz García
martes, 22 de marzo de 2011.
 
El testículo perdido de Hitler
Beatriz García
viernes, 18 de marzo de 2011.
 
Poesía libre en noches ‘duchampianas’
Beatriz García
viernes, 11 de marzo de 2011.
 
En busca de la masculinidad perdida
Beatriz García
martes, 22 de febrero de 2011.
 
Amor de venta en farmacias
Beatriz García
martes, 15 de febrero de 2011.
 
Alicia Giménez-Barlett: De pastora a oveja que más bala
Beatriz García
martes, 8 de febrero de 2011.
 
Susan Meiselas y las ferias de strippers
Beatriz García
martes, 1 de febrero de 2011.
 
Shhhhh!
Beatriz García
martes, 18 de enero de 2011.
 
Vuelta al tiempo de los fumaderos de opio
Beatriz García
martes, 11 de enero de 2011.
 
Literatura, porno y una blanca Navidad
Beatriz García
martes, 4 de enero de 2011.
 
El difícil oficio de escribir
Beatriz García
martes, 21 de diciembre de 2010.
 
Un Nobel tiene que hacer, lo que tiene que hacer un Nobel
Beatriz García
martes, 14 de diciembre de 2010.
 
Ser un ganador
Beatriz García
martes, 30 de noviembre de 2010.
 
Musa se ofrece a artistas bloqueados
Beatriz García
miércoles, 24 de noviembre de 2010.
 
Allí, donde leemos
Beatriz García
martes, 16 de noviembre de 2010.
 
El mayo de 68 renace en Facebook
Beatriz García
martes, 9 de noviembre de 2010.
 
Hasta que el ‘progreso’ nos separe
Beatriz García
martes, 2 de noviembre de 2010.
 
Archivo
26/10/2010 A vueltas con el ego artístico
 
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