Masters en Dirección de Recursos Humanos
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Esther Esteban FIRMA DE OPINIÓN
Más que palabras
Esther Esteban nació en Toledo, está casada y es madre de dos hijos. Es Licenciada en CC de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, donde ha sido profesora. Comenzó con 18 años colaborando en medios de su tierra natal. Fundadora del diario Ya de Toledo, pasó a ser jefe de Nacional y corresponsal político en Madrid. Ha sido colaboradora de ABC, EFE, de 'La Brújula' de Onda Cero y de 'Hermida y Cía' en Antena 3. Ha sido redactora jefe y corresponsal política de Tribuna de Actualidad, directora de información general en Telemadrid, redactora jefe de Nacional y corresponsal político de Antena 3, directora y tertuliana de 'El primer café' de Antena 3, directora y presentadora de 'El Debate' de Telemadrid y tertuliana de 'Los desayunos' de TVE. En la actualidad tiene asignada una entrevista política en El Mundo, es tertualiana del programa de Ana Rosa Quintana en Telecinco, de '59 segundos' en TVE, de 'Buenos días' en RNE, de 'De costa a costa' en Punto Radio y de 'El círculo a primera hora' en Telemadrid. Es autora de los libros 'Mujeres. Ana Botella dialoga con Esther Esteban' y 'El Tercer Hombre'.
    






ÚLTIMOS 5 TEXTOS PUBLICADOS
Ingrid y la orgía de besos
Sé que lo que voy decir no es políticamente correcto y seguramente seré carne de cañón para las lenguas afiladas que entienden la igualdad como una tabla rasa en la que no se hacen distingos de género. Pero así lo siento y así lo expreso. Sólo las mujeres, que además hemos sido madres, podemos hacernos una leve idea del tremendo dolor, del grado de desesperación que te puede producir que te separen a la fuerza de tus cachorros, que como le ha ocurrido a Ingrid Betancourt, te impidan no sólo ver, sino participar en su transformación, en esa prodigiosa mutación que se produce entre la cándida niñez, la convulsa adolescencia y el complicado camino de la madurez.
Sé que lo que voy decir no es políticamente correcto y seguramente seré carne de cañón para las lenguas afiladas que entienden la igualdad como una tabla rasa en la que no se hacen distingos de género. Pero así lo siento y así lo expreso. Sólo las mujeres, que además hemos sido madres, podemos hacernos una leve idea del tremendo dolor, del grado de desesperación que te puede producir que te separen a la fuerza de tus cachorros, que como le ha ocurrido a Ingrid Betancourt, te impidan no sólo ver, sino participar en su transformación, en esa prodigiosa mutación que se produce entre la cándida niñez, la convulsa adolescencia y el complicado camino de la madurez.

Del reencuentro más esperado, de ese abrazo largo y prieto bañado de lágrimas entre Ingrid y sus hijos Melanie y Lorenzo, me quedo no sólo con las palabras sino con esos sentimientos que son imposibles de verbalizar pero que una se imagina con una intensidad inenarrable. La ex candidata secuestrada durante seis años por las FARC lo resumió diciendo que esos primeros momentos fueron "una orgía de besos" para añadir a continuación que "ellos son mi razón de vivir, mi vida, mis estrellas: por ellos seguí con ganas de salir de la selva. Imagino que el paraíso debe ser parecido a los que estoy sintiendo". No se podía decir más con menos palabras ni encontrar mejor guión para representar el final feliz, de esta ignominiosa historia.

Lo lógico, siguiendo la ortodoxia del columnista, sería analizar por qué la liberación de Ingrid puede ser un golpe decisivo para las FARC, cómo este asunto puede alargar la vida política de Uribe o señalar cómo la demagogia barata del venezolano Chavez se ha quedado en humo frente a la política de firmeza para combatir al terrorismo del presidente colombiano, pero como habrá plumas mucho más finas y acertadas que la mía para analizarlo, lo que a mí me pide el cuerpo es sumergirme en el mundo de las emociones. Digo que sólo una mujer que sea madre es capaz de entender esos conmovedores minutos de abrazos lágrimas y estruendoso silencios, porque sólo así es posible saber con certeza que no hay amor más generoso y desinteresado que el de una madre, que sólo por tus hijos eres capaz de aguantar y sobreponerte a situaciones límite y que su vida y su felicidad es, casi siempre, más importante que la tuya.

Muchas veces yo misma me he revelado contra ese instinto innato de protección, ante esa asfixiante generosidad en grado sumo que me ha hecho aceptar, con resignación complacida, que son ellos y no yo mi primera prioridad. ¡Cuántas veces he culpado a mis padres y a su decisión de educarme en un colegio de monjas! Por no haberme enseñado a quererme un poco más a mí misma, a ser calculadamente egoísta y saberme proteger del amor sin límites ni cortapisas, que siento por el fruto de mis entrañas. Conozco perfectamente los defectos de mis hijos tanto como los míos propios, pero con ellos siempre mi grado de tolerancia es mayor y también la facilidad del perdón. Y la capacidad inmediata de olvido cuando ha habido alguna ofensa.

Nunca pensé que ser madre era algo tan difícil y tan gratificante, tan imprevisible pero tan predecible y en suma tan irracional o tan perfectamente racional que nace del propio instinto. Conozco esa mirada de ternura, esa dulzura que emanaba de los labios de Ingrid y comprendo que la esperanza de volver a reunirse con sus hijos ganara la batalla frente a la idea del suicidio, en esos momentos oscuros en los que sus captores la hicieron creer que ya no merecía la pena luchar por seguir viviendo. Su valentía, su fortaleza, su entereza, su coraje y sus ansias de libertad, además de sus profundas convicciones democráticas, son sin duda un espejo en el que reflejarnos y la han convertido por derecho propio en un símbolo mundial de todas las víctimas de la barbarie terrorista. Cierro los ojos y vuelvo a imaginarme con profundísima emoción esa "orgía de besos" de Ingrid.



Viernes 4 de julio de 2008
El adiós de María
Era un adiós anunciado pero aun así ha estado lleno de silencios cobardes y mezquindad. Maria San Gil se ha ido de la política por los mismos motivos por los que llegó a ella: por coherencia personal, por no querer hacer de la cosa pública un paripé de cara a la galería. Dice adiós con una carta a los afiliados del PP donde, en apenas unas líneas, hace todo un tratado ético y saca los colores, sin necesidad de nombrarlos, a muchos compañeros que se han dedicado estos días a descalificarla. La táctica es tan antigua como la política partidista y se práctica por igual en todas las formaciones, sean de izquierda o de derechas. Se trata de fijar un objetivo que normalmente se aleja de la ortodoxia de unas siglas y hacerle vulnerable en lo que más duele: en lo personal. "Es intolerable que María haya pasado de ser Juana de Arco a Juana la loca", denunció Carlos Iturgaiz cuando detectó la miserable campaña de descalificación personal a la que la estaban sometiendo teledirigida desde al calle Génova.
Era un adiós anunciado pero aun así ha estado lleno de silencios cobardes y mezquindad. Maria San Gil se ha ido de la política por los mismos motivos por los que llegó a ella: por coherencia personal, por no querer hacer de la cosa pública un paripé de cara a la galería. Dice adiós con una carta a los afiliados del PP donde, en apenas unas líneas, hace todo un tratado ético y saca los colores, sin necesidad de nombrarlos, a muchos compañeros que se han dedicado estos días a descalificarla. La táctica es tan antigua como la política partidista y se práctica por igual en todas las formaciones, sean de izquierda o de derechas. Se trata de fijar un objetivo que normalmente se aleja de la ortodoxia de unas siglas y hacerle vulnerable en lo que más duele: en lo personal. "Es intolerable que María haya pasado de ser Juana de Arco a Juana la loca", denunció Carlos Iturgaiz cuando detectó la miserable campaña de descalificación personal a la que la estaban sometiendo teledirigida desde al calle Génova.

Si de muestra vale un botón, en plena batalla precongresual de Valencia un altísimo dirigente del PP, con el que compartíamos mesa y mantel un grupo de periodistas, nos soltó de pasada la siguiente afirmación: "Es normal que después del tratamiento de su cáncer, esté deprimida y quiera dejar la primera línea de la política. Lo que le ocurre a María más que una cuestión de principios es que está pasando una mala racha personal". Era la descalificación perfecta para quitarse del medio a una persona que se ha convertido en la conciencia crítica del PP, una figura que resultaba especialmente molesta porque llamaba al pan pan y al vino vino y decía alto y claro que había perdido la confianza en el líder de su partido, porque éste había caído en la trampa de sus adversarios.

María tira la toalla no porque no tenga ganas de luchar, sino porque se ha sentido abandonada por los suyos. La traición y la deslealtad de los ajenos es dolorosa pero cuando viene de los tuyos literalmente te rompe el corazón y eso es lo que le ha ocurrido a ella. El mismo Rajoy que hace apenas cuatro meses la ofrecía ir de numero dos en su lista para las elecciones generales ni siquiera la mencionó en el Congreso de hace un par de semanas tal vez por temor a que su fantasma despertara las conciencias adormecidas de muchos de los presentes. El mismo Rajoy que proclamaba que la dirección de su partido siempre tendría un lugar reservado para ella sentaba en su lugar a María del Mar Blanco en un intento de tapar, por elevación, la baja de Ortega Lara y el plante de San Gil. Los mismos compañeros que la habían convertido en una referencia ética, moral y política, ahora desdibujan su perfil presentándola como una víctima de su propia soberbia, una especie de paranoica o una marioneta que deja que otros sean la mano que mece su cuna.

María se va con el sabor amargo no de la derrota sino de la deslealtad y con el dolor que produce la puñalada trapera de la traición. Se va pero lo hace con la cabeza alta y con la dignidad intacta. Claro que, en los tiempos políticos que corren, en los que lo importante es sobrevivir a costa de lo que sea que alguien pague un precio tan alto por mantener los principios en los que cree, casi parece una obscenidad. Adiós a una mujer valiente y libre, un espejo en lo que muchos son incapaz de mirarse porque lo que ven es demasiado honrado.



Martes 1 de julio de 2008
Ibarretxe en su cortijo
No había noticia pero, aunque todo salió según lo esperado, la Democracia sufría ayer un duro revés. Como era de prever el parlamento vasco decidió por 34 votos a favor, 33 en contra y sietes abstenciones dar vía libre a la consulta de Ibarretxe sobre "el derecho a decidir", esa ensoñación del lehendakari, que no tiene la más mínima posibilidad de poder realizarse.
No había noticia pero, aunque todo salió según lo esperado, la Democracia sufría ayer un duro revés. Como era de prever el parlamento vasco decidió por 34 votos a favor, 33 en contra y sietes abstenciones dar vía libre a la consulta de Ibarretxe sobre "el derecho a decidir", esa ensoñación del lehendakari, que no tiene la más mínima posibilidad de poder realizarse.

Resulta políticamente repugnante y moralmente escandaloso que el PNV y el coro tripartito que le acompaña (EA y EB) no tenga el mínimo empacho en apoyarse, cuanto le conviene, en el PCTV, los cómplices de ETA, los mismos que han situado en la diana y asesinado a diputados que han ocupado los escaños que ellos llenan de indignidad. Que Ibarretxe, en su enloquecida huida hacia ninguna parte, acepte los votos sucios de quienes justifican y defienden el tiro en la nuca, da la medida de lo que es un político capaz de todo, incluso de poner a su partido centenario y demócrata, al borde del precipicio para ver satisfechas sus obsesiones particulares.

El raca-raca es el de siempre. Situarse en el victimismo y dibujar una sociedad vasca que no tiene nada que ver con la realidad. Su argumento de que "no divide quien pregunta sino quien prohíbe consultar" es simplemente retórica vacía de contenido que ha tenido la oportuna respuesta del gobierno. Apenas sea publicada la ley de convocatoria de la consulta ilegal el ejecutivo de Zapatero la impugnará ante el tribunal Constitucional y -salvo que el PNV quiera completar la pantomima y ponga urnas en los batzokis- el asunto no tiene porque ir más allá. Ibarretxe sabe perfectamente que su propuesta choca frontalmente con la Constitución, como sabe que la misma ni siquiera se podrá tramitar. La pregunta es ¿porque intenta polarizar y dividir de nuevo a la sociedad ¿pues seguramente para tapar sus propias debilidades electorales.

Lo que esconde la consulta es un importantísimo descenso electoral del PNV que ve peligrar su "chiringuito" ante la posibilidad que el PSE consiga ganar las próximas elecciones autonómicas. Además tal ignominia y deslealtad institucional esconde la falta de escrúpulos de un gobernante que está dispuesto a pagar el precio que sea para seguir siendo "el amo del cortijo". La urnas no le dieron su apoyo al lehendakari para que tendiera la mano a los verdugos y desamparara a las víctimas, ni tampoco para que pusiera a las instituciones al servicio de su ombligo.

La respuesta electoral a sus despropósitos debería ser de la misma intensidad que estos en una tierra de mujeres y hombres trabajadores y abnegados a quienes sus gobernantes pretenden conducir a un triste callejón sin salida. El peor ciego es siempre quien no desea ver y al PNV, que debería ser el primero en pararle los pies a Ibarretxe, parece que la hojarasca oportunista del momento le impide ver que se juegan su futuro y lo que es peor el de tantos y tantos ciudadanos-as que les dieron su confianza.



Viernes 27 de junio de 2008
Matar al padre y repartir la herencia
Querían matar al padre y lo han conseguido sólo a medias. Tal vez tengan razón los "marianistas" cuando afirman que tras el Congreso de Valencia "Aznar ha muerto" pero yo tuve la sensación de que no ha sido enterrado y, lo que es peor, que sus herederos quieren hacer acopio de sus pertenencias y están dispuestos a litigar por la herencia.
Querían matar al padre y lo han conseguido sólo a medias. Tal vez tengan razón los "marianistas" cuando afirman que tras el Congreso de Valencia "Aznar ha muerto" pero yo tuve la sensación de que no ha sido enterrado y, lo que es peor, que sus herederos quieren hacer acopio de sus pertenencias y están dispuestos a litigar por la herencia.

Ha habido relevo generacional y han dado la vuelta a su imagen mediática como a un calcetín. "Al PSOE le han caido este fin de semana diez años encima" que diría el hiperactivo portavoz del partido Esteban González Pons, pero pensar que han conseguido dar el "cerrojazo" al pasado, sin haber incinerado al cadáver, sería hacer un acto de voluntarismo y desconocer o minusvalorar la esencia cainíta de la derecha española.

He vivido prácticamente todos los Congresos del PP desde la Transición y no ha habido ninguno en el que no se haya reivindicado el centro político y levantado su bandera. En cada cita con ellos mismos los populares buscan, redefinen o rediseñan un nuevo centro que definitivamente les quite todo lo que huela a caspa y naftalina de su etapa anterior , sobre todo si han sido derrotados en las urnas.

En su "busca del centro perdido" han hecho varios relevos generacionales y varias refundaciones pero la cruel realidad es que sólo han conseguido ser los inquilinos de la Moncloa durante un corto paréntesis de ocho años en la España democrática, mientras sus adversarios han tenido la habilidad de estar en el poder y mantenerlo, afrontado con naturalidad mutaciones ideológicas impensables para la izquierda que abanderó Felipe González. La diferencia es que mientras el PP busca el centro perdido, la izquierda sigue cómodamente instalada en el cambio y los socialistas- por mucho que machaconamente repitan el mismo slogan en todos sus Congresos- consiguen finalmente la bendición de las urnas y situarse en el bando ganador.

Es un ejercicio inútil que lleva a la melancolía que el PP se siga lamentando de su suerte, se entretenga en buscarle los tres pies al gato a sus " versos sueltos" o como díria su gran estrella ascendente, Maria Dolores de Cospedal siga obsesionado en " mantener la nave a salvo de piratas". Lo que deberían hacer es fijar claramente su hoja de ruta, enterrar al padre sin es que le han matado y no litigar en torno a la herencia. Si es cierto, como proclaman, que han encontrado una nueva música, la letra ha de ser acorde a los nuevos tiempos y aunque en política es prácticamente imposible hacer tabla rasa romper con las ataduras del pasado es un ejercicio saludable para mirar al futuro con optimismo y sin complejos. Alguien debe decirle claramente a Rajoy lo que ya es el talón de Aquiles de su gran adversario: "La crisis, Mariano, la crisis..."



Martes 24 de junio de 2008
Perfume de mujer
La nueva dirección del PP es políticamente correcta: paritaria, con equilibrio territorial, y permite salir en la foto a viejos rostros, conocidos y sonrientes, al lado de otros jóvenes mucho más mediáticos, y con un talante mas al estilo ZP, que al señor del bigote que habitó en la Moncloa, y al que los suyos ya no quieren ni de telonero. ¡Quien lo hubiera imaginado hace solo unos años! Rajoy ha querido impregnar esta nueva etapa con un aroma de mujer, suficientemente preparada, de escasa experiencia en conspiraciones cainitas y con una dosis suficiente de lealtad para hacer frente a lo que se le viene encima. Así lo hizo con Soraya Sáenz de Santamaría, y lo ha repetido con Maria Dolores de Cospedal. Las dos brillantes opositoras, con un currículo de infarto, ambas jóvenes y alejadas del estereotipo "carca" que persigue al PP.
La nueva dirección del PP es políticamente correcta: paritaria, con equilibrio territorial, y permite salir en la foto a viejos rostros, conocidos y sonrientes, al lado de otros jóvenes mucho más mediáticos, y con un talante mas al estilo ZP, que al señor del bigote que habitó en la Moncloa, y al que los suyos ya no quieren ni de telonero. ¡Quien lo hubiera imaginado hace solo unos años! Rajoy ha querido impregnar esta nueva etapa con un aroma de mujer, suficientemente preparada, de escasa experiencia en conspiraciones cainitas y con una dosis suficiente de lealtad para hacer frente a lo que se le viene encima. Así lo hizo con Soraya Sáenz de Santamaría, y lo ha repetido con Maria Dolores de Cospedal. Las dos brillantes opositoras, con un currículo de infarto, ambas jóvenes y alejadas del estereotipo "carca" que persigue al PP.

Si la primera decidió casarse por lo civil en Río de Janeiro, la segunda eligió ser madre soltera mediante fecundación in Vitro, lo que, como algunos han comentado, viene a rebajar la plusmarca que consiguió el presidente del gobierno con el nombramiento de la ministra-madre de Defensa.

Que la nueva guardia de corps de Rajoy cumpla la ley de igualdad es una ventaja añadida, y yo me felicito por ello, pero aquí lo que de verdad se ventila es mucho más. Cuando el domingo se apaguen los focos y se oscurezcan las cámaras del escenario de Valencia el líder del PP tendrá que remangarse y ponerse manos a la obra para reconstruir el edificio del PP, profundamente dañado tras el terremoto vivido en los últimos meses. La rehabilitación de la vivienda de la calle Génova -tanto de su fachada como del interior- no será tarea fácil y él lo sabe, por mucho que este fin de semana haya contemplado complacido un magnífico espectáculo búlgaro, de esos que difícilmente el PP podrá permitirse repetir en el futuro si de verdad creen en la cacareada, manoseada y denostada democracia interna.

Si José Blanco hizo pleno al admitir que el PSOE ha estado últimamente en un spa, su homónima del PP, Maria Dolores de Cospedal, no debería pensar -si quiere sobrevivir a la fontanería fina y a las oscuras cloacas de su partido- que el balneario de Valencia va a durar más allá de septiembre, cuando una vez pasada la galvana veraniega se pongan las cosas en su sitio. Llegada la hora de la verdad, cuando las urnas tengan que dar su bendición a los partidos en las próximas citas autonómicas, o el PP sale como una opción ganadora o mucho me temo que todos los delfines con aspiraciones que están agazapados y a la espera... serán inmisericordes no solo con el líder sino con quien ya es su mano derecha. De entrada, la nueva secretaria general o se convierte en una superwoman y tiene la fórmula mágica para conseguir el don de la ubicuidad o no hay manera razonable de que pueda ser la guardiana de las esencias ideológicas del partido en Madrid, seguir liderando el PP de Castilla La Mancha para arrebatar a los socialistas uno de sus feudos más preciados, y atender las necesidades de su familia monoparental. Desgraciadamente, si lo consigue no habrá para ella especiales alabanzas de los propios, pero si fracasa ¡Dios la libre del machismo vergonzante! Que sin dar la cara maniobra a sus anchas en las filas del PP. Lo peor no son los cabreados, sino los conspiradores cabreados y excluidos en este lavado de cara, y la mayoría son hombres. Esos si que no tienen ni idea de los efectos colaterales que provocan las armas de mujer.



Viernes 20 de junio de 2008
     
 
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