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La Tierra tiene más de 50.000 millones de aves, seis veces más que personas

Agencias
@DiarioSigloXXI
lunes, 17 de mayo de 2021, 21:00 h (CET)

MADRID, 17 (SERVIMEDIA)


Cerca de 50.000 millones de aves viven en la tierra, lo que supone seis por cada ser humano, según un nuevo estudio liderado por la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia).


El estudio, que se publicará esta semana en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences', se basa en observaciones científicas realizadas por más de 600.000 ciudadanos entre 2010 y 2019, y algoritmos detallados para calcular cuántas aves habitan el planeta de las cerca de 9.700 especies conocidas, entre ellas algunas que no vuelan como los emúes y los pingüinos.


Sólo cuatro especies de aves integran el 'club de los mil millones', concretamente el gorrión común (1.600 millones de individuos), el estornino europeo (1.300 millones), la gaviota de Delaware (1.200 millones) y la golondrina común (1.100 millones).


"Los seres humanos han dedicado mucho esfuerzo a contar a los miembros de nuestra propia especie, los 7.800 millones de nosotros", apunta Will Cornwell, ecólogo de la Universidad de Nueva Gales del Sur y coautor principal del estudio, quien añade: "Éste es el primer esfuerzo integral para contar un conjunto de otras especies".


Los investigadores llegaron a esas conclusiones tras reunir casi 1.000 millones de avistamientos de aves registrados en eBird, una base de datos en línea de observaciones de pájaros que realizan aficionados a la ornitología. Gracias a esos datos y estudios de casos detallados, desarrollaron un algoritmo para calcular la población real de cada especie de ave en el mundo.


‘CAPACIDAD DE DETECCIÓN’


Ese cálculo tiene en cuenta la 'capacidad de detección' de cada especie, es decir, la probabilidad de que una persona haya visto esa ave y haya enviado el avistamiento a eBird. Ello puede incluir factores como su tamaño, el color, si vuelan en bandadas o si viven cerca de las ciudades.


"Si bien este estudio se centra en las aves, nuestro enfoque de integración de datos a gran escala podría actuar como un plan para calcular las abundancias específicas de especies para otros grupos de animales", indica Corey Callaghan, autor principal del trabajo.


Callaghan añade al respecto: "Cuantificar la abundancia de una especie es un primer paso crucial en la conservación. Al contar adecuadamente lo que hay ahí fuera, aprendemos qué especies podrían ser vulnerables y podemos rastrear cómo estos patrones cambian con el tiempo".


El conjunto de datos del estudio incluye registros del 92% las especies de aves actualmente vivas. Sin embargo, los investigadores dicen que es poco probable que el 8% restante -que fueron excluidas por ser tan raras que no hay de datos disponibles- tendría mucho impacto en el cálculo general.


Algunas poblaciones de aves prosperan, pero otras no, ya que alrededor de un 12% de las especies de pájaros en el estudio tienen una población mundial de menos de 5.000 individuos, como el charrán chino, el matorralero bullicioso y el rascón de Wallace. "Podremos saber cómo les va a estas especies repitiendo el estudio en cinco o 10 años. Si su número está bajando, podría ser una verdadera alarma para la salud de nuestro ecosistema", apunta Cornwell.


Aunque los investigadores confían en sus estimaciones, consideran inevitable un grado de incertidumbre cuando se trabaja con grandes conjuntos de datos. Por ejemplo, las personas que documentan los avistamientos pueden ser más propensas a buscar especies raras o cuando una especie es tan extraña que simplemente no hay datos suficientes.


"Nuestros hallazgos, aunque ásperos en algunas áreas, representan los datos mejor disponibles que tenemos actualmente para muchas especies", sentencia Shinichi Nakagawa, ecólogo y estadístico de la Universidad de Nueva Gales del Sur.


La observación de aves -o 'birding'- es un pasatiempo popular que se remonta a finales del siglo XVIII. La creciente popularidad de las aplicaciones y sitios web de científicos ciudadanos ha hecho de la observación de aves una forma accesible de interactuar con la ciencia.


"La observación de aves es un pasatiempo que sigue produciéndose. Por lo general, puedes encontrar un pájaro o dos para identificar y ver a dónde va, en cualquier momento del día, en cualquier parte del mundo", indica Callaghan.


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