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Las extinciones masivas de animales terrestres ocurren cada 27 millones de años

Agencias
@DiarioSigloXXI
viernes, 11 de diciembre de 2020, 08:56 h (CET)

MADRID, 11 (SERVIMEDIA)


Las grandes extinciones de animales terrestres, incluidos anfibios, reptiles, mamíferos y aves, siguen un ciclo de aproximadamente 27 millones de años y coinciden con desapariciones masivas de vida oceánica estudiadas anteriormente.


Así se explica en un estudio publicado este viernes en la revista 'Historical Biology'. El trabajo señala que esas extinciones masivas se alinean con los principales impactos de asteroides y devastadoras erupciones volcánicas.


"Parece que los impactos de grandes cuerpos y los pulsos de la actividad interna de la Tierra que crean un vulcanismo de basalto inundado pueden estar marchando al mismo ritmo de 27 millones de años que las extinciones, tal vez al ritmo de nuestra órbita en la Galaxia", apunta Michael Rampino, profesor del Departamento de Biología de la Universidad de Nueva York (Estados Unidos) y autor principal del estudio.


Hace 66 millones de años, el 70% de todas las especies terrestres y marinas, incluidos los dinosaurios, se extinguieron repentinamente tras la colisión de un gran asteroide o cometa en la Tierra. Posteriormente, los paleontólogos descubrieron que tales extinciones masivas de vida marina, en las que hasta el 90% de las especies desaparecieron, no eran episodios aleatorios, sino que parecían ocurrir en un ciclo de 26 millones de años.


Rampino y los coautores del nuevo estudio (Ken Caldeira, de la Institución Carnegie para la Ciencia, y Yuhong Zhu, del Centro de Ciencia de Datos de la Universidad de Nueva York) examinaron el registro de extinciones masivas de animales terrestres y concluyeron que coincidían con las extinciones de la vida oceánica. También realizaron nuevos análisis estadísticos de las extinciones de especies terrestres y demostraron que esos eventos siguieron un ciclo similar de aproximadamente 27,5 millones de años.


Las extinciones masivas no son los únicos eventos que ocurren en ciclos: las edades de los cráteres de impacto, creados por asteroides y cometas que chocan contra la superficie de la Tierra, también siguen un ciclo que se alinea con el ciclo de extinción.


ERUPCIONES VOLCÁNICAS


Los astrofísicos plantean la hipótesis de que se producen lluvias de cometas periódicas en el Sistema Solar cada 26 a 30 millones de años, lo que produce impactos cíclicos y provoca extinciones masivas periódicas. El Sol y los planetas recorren el abarrotado plano medio de la Vía Láctea aproximadamente cada 30 millones de años.


Durante esos momentos, es posible que se produzcan lluvias de cometas, lo que provoca grandes impactos en la Tierra. Los impactos pueden crear condiciones que estresarían y potencialmente matarían la vida terrestre y marina, incluida la oscuridad y el frío generalizados, los incendios forestales, la lluvia ácida y el agotamiento del ozono.


"Estos nuevos hallazgos de extinciones masivas repentinas y coincidentes en la tierra y en los océanos, y del ciclo común de 26 a 27 millones de años, dan crédito a la idea de eventos catastróficos globales periódicos como desencadenantes de las extinciones", recalca Rampino, que añade: "De hecho, se sabe que tres de las aniquilaciones masivas de especies en la tierra y en el mar ocurrieron al mismo tiempo que los tres mayores impactos de los últimos 250 millones de años, cada uno capaz de causar un desastre global y provocar extinciones masivas”.


Los investigadores se sorprendieron al encontrar otra posible explicación más allá de los asteroides para las extinciones masivas: erupciones de inundación de basalto o erupciones volcánicas gigantes que cubren vastas áreas de lava.


Las ocho muertes masivas coincidentes en la tierra y en los océanos se dieron junto a erupciones de basalto de inundación, que habrían creado condiciones severas para la vida, incluidos breves períodos de frío intenso, lluvia ácida, destrucción del ozono y aumento de la radiación. A largo plazo, las erupciones podrían provocar un calentamiento de efecto invernadero letal y más ácido y menos oxígeno en el océano.


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