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Opinión
Etiquetas:   El segmento de plata  

Lo correcto

Las cosas o las actitudes son correctas o incorrectas. No requieren ningún otro aditamento
Manuel Montes Cleries
jueves, 24 de junio de 2021, 11:16 h (CET)

Estoy cansado de las advertencias o las llamadas a pensar, decir o escribir “lo políticamente correcto”. Estamos ante un nuevo maniqueísmo en el que todo lo que sucede es bueno si lo dicen los de derechas y malo si lo dicen los de izquierdas. O viceversa. Inmediatamente te conviertes en un facha o en un rojo por decisión de los que están en la pomada. Tienes que ser monárquico o republicano según vengan los vientos o los huracanes. Beato o ateo. Progresista o conservador sin fisuras. Conciliador o beligerante. Al político de turno hay que aplaudirle a rabiar o insultarle ferozmente según indique el “animador” de turno.


Estoy harto de que me califiquen o clasifiquen. Que me adoren o me odien. Que se metan en mi vida, mis pensamientos o mi forma de expresarme. Me niego en rotundo o escribir un nombre o adjetivo calificativo terminado en @, para ser políticamente correcto, o lo que es peor, repetir hasta la saciedad “hombres y mujeres”, “amigos y amigas” o “militares y militaras”.


El colmo de la “modernidad” y lo “políticamente correcto” llega con los nuevos artículos “le y les”. Otro disparo en la línea de flotación a la gramática que tanto trabajo le costó inculcarme a Don Francisco Quero, q.e.p.d.


Estoy hasta las narices de la chabacanería de tanto comunicador o tipo importante que a las primeras de cambio decreta que “esto es una mierda”, en lugar de decir que es malo, o “de puta madre”, a lo que consideran bueno. 


Así que he decidido morir con las botas puestas y no escribir tacos –ni decirlos- salvo que no sea totalmente imprescindible. Llamar a las cosas por su nombre genérico. Dejar en paz a las izas, rabizas o colipoterras. Y no tener los excrementos en la boca con tanta facilidad.


¡Ea!, ya me he desahogado.

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