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Opinión
Etiquetas:   Unidas Podemos   Nadia Calviño   Pablo Iglesias  

Anormalidad interna

El ridículo ya es un hecho. La mediocridad que se le suponía a este Gobierno, hoy es una realidad
Jesús  Salamanca
jueves, 18 de febrero de 2021, 11:25 h (CET)

Hace unos días demostrábamos cómo el Gobierno era lo más parecido al ejército de Pancho Villa. Eso no ha cambiado y, además, va a más; es decir, va a peor. Si bien el socialismo y el comunismo siempre fueron primos carnales, lo cierto es que eso no quiere decir que sea garantía de concordia y convivencia. Los complejos que atenazan a Pablo Iglesias le llevan siempre a querer sobresalir. No puede disimular su frustración de no ser el “primus inter pares” y, si acaba aterrizando Monedero en “su” gallinero, puede ser ya el caos total. Harán realidad aquello de tener “más mierda que el palo de un gallinero”. Ambos prochavistas carecen de estilo, aunque ellos crean tenerlo, pero sabido es que el estilo es como las uñas, es más fácil tenerlo brillante que limpio.

La difícil convivencia en el seno del Gobierno da un paso más cada día. Ya llegan a romper la unidad de voto, como ha sucedido con la Ley de Igualdad de Trato. Sí, esa misma que defiende a capa y espada la vicepresidenta primera, Carmen Calvo. En pocas palabras: se ha hecho añicos la unidad del Gobierno y se ha demostrado con la presentación por parte del Gobierno de una ley que ya estaba en el rácano acuerdo de Gobierno. La mediocridad que se le suponía a este Gobierno, hoy es una realidad. Intentarán aguantar las partes por intereses personales, pero inevitablemente se romperá el año antes de la siguiente convocatoria electoral. No pueden acudir juntos a las próximas elecciones por mil y una razones. Si ‘Hundidas’ Podemos ha sido capaz de reunirse con independentistas y proetarras para intentar que votaran contra el Gobierno, imagínense de lo que será capaz con tal de poner a Pedro Sánchez y sus huestes a los pies de los caballos.

Ha comenzado la competición entre las facciones socialista y comunista del Gobierno. La batalla interna no ofrece dudas y tampoco faltan los líderes de Podemos que llaman “corrupta” a la cara a María Jesús Montero, basándose en sus aventuras en el gobierno andaluz, sustentadas en la creación de mafias que se llevaban el dinero de los parados y de los más necesitados; un dinero que era injustamente empleado en ‘putiferios’, hierba, juergas, orgías…. ¡Todo ello se hacía con mofa y rechifla “a la salud de los parados andaluces”!

En fin, las facciones del Gobierno dejan de ser leales en su intención de no ser legales llegado el momento. Vicente Aleixandre insistía en que “ser leal a sí mismo es el único modo de llegar a ser legal a los demás”. Se apunta a ‘mariasú’ Montero como corrupta y, como contrapartida, desde el PSOE se ridiculizan las propuestas de la otra Montero, la juguetona “marquesa” de chufla y rechifla.

En el contrainforme del PSOE se amontonan las brutalidades y miserias normativas de la “marquesa”, además de su demostrado analfabetismo político y su permanente incoherencia. A ello hay que unir la completa explicación de los socialistas en el sentido de que la ley de la ministra de Igual-Da tiene una “clara falta de previsión normativa y su inconsistencia jurídica es de alto grado”.

Más o menos algo así como aquel otro proyecto sobre la libertad sexual y que quedó en agua de borrajas, lleno de faltas de ortografía, constantes incorrecciones de acentuación, incoherencias permanentes, contradicciones mil y desconocimiento brutal de la ley.

Cuando a la barragana, en vez de ponerla un piso, la pones un ministerio, acaba asomando la patita de la incoherencia y la incompetencia. La “marquesa” creía que la intolerancia era un derecho ciudadano y se ha estrellado: eso de estar siempre “sola y borracha” produce insufribles complejos y desproporcionados desengaños. Donde no hay mata, no hay patata. Y de esta chica ‘amarquesada’, aburguesada y dictadorzuela ni siquiera se puede esperar que organice un clan de niñeras y mucho menos un festival de tartas. Europa sigue muy preocupada y duda si soltar el dinero de ayudas a España; su intención es no hacerlo mientras el comunismo esté en el Gobierno. Ahí tiene mucho que decir Nadia Calviño. Comprobarán que, no tardando, en el Gobierno se pasará de los improperios a las traiciones. En ello está ‘Hundidas’ Podemos. Al tiempo.

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