Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
18º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   PENSIONES   Humphrey Bogart   RAE  

Pensionistas

Ya ven, a la vejez viruelas y desatinos
José Jesús Conde
@jotajotaconde
viernes, 6 de marzo de 2020, 09:10 h (CET)

A la vejez viruelas, como popularmente se dice. Que es la sensación que tengo desde hace tiempo. Y supongo que lo mismo le ocurre a gran parte de ese segmento social al que han venido en denominar pensionistas (que será porque reciben una pensión: cantidad periódica, temporal o vitalicia, que la seguridad social paga por razón de jubilación, viudedad, orfandad o incapacidad, según la RAE) Es la sensación (yo diría que amarga es la palabra que bien la califica) de que, sencillamente, están jugando con nosotros a la manera de la peonza; es decir, nos ponen la guita al cuello y nos lanzan descaradamente al terraplén de los despropósitos sin más vestimenta que lo puesto. Es una sensación rara, sí. Y ya, ejerciendo de lleno como un sesentón, y pensionista, esta sensación se me ha subido a las espaldas y con la carga casi que no puedo.


Pues, que a la vejez todos los desatinos son posibles cuando la barca se tambalea golpeada por los vientos de los cuatro puntos cardinales. Es entonces, cuando a los pobrecitos pensionistas no les queda otra que lanzarse al agua aunque no sepan mantenerse a flote. Y aquí es donde se las dan todas en el mismo lado. Se les vuelve del revés, cada dos por tres, tratando por todos los medios posibles al alcance de que no se salgan del redil establecido. De ovejas negras nada, oiga; que viene la censura siniestra y te empaqueta con lazo y todo, y de por vida. Así que metidos a la fuerza en la tesitura del contigo o sin ti, los que reciben pensión no atinan ni de coña si ataviarse con el chándal y las deportivas o trajearse a lo Humphrey Bogart.

Ya ven, a la vejez viruelas y desatinos. Como no podía ser de otra manera. Puesto que los cimientos de esta democracia se hicieron con arena de playa y, como es lógico, los socavones han ido apareciendo al paso del tiempo con demasiada frecuencia. Y he aquí, que en su día una ministra de Sanidad se dejó caer conque lo suyo sería que los que dieron su sangre, sudor y lágrimas al Estado durante tantísimos años y que han sido vapuleados por todos los gobiernos -que no se salva ni uno- deberían rascarse un poco más el bolsillo y aumentar su gasto farmacéutico. Sin pelos en la lengua, ¿para qué? Pero la señora tuvo que dar marcha atrás del escándalo que provocó. Y el resto de los que gobernaban entonces no sabían o no contestaban, apelando al espíritu de la letra. ¿Al espíritu? Al espíritu, afirma un servidor, se encomiendan los que son incapaces de abandonar las cavernas, los mediocres. Y mientras los mediocres hagan ostentación de su vara de mando, los sacrificados siempre serán las clases más desfavorecidas y, en este caso, los pensionistas.

Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Ayer estuvimos en Colón

Medianías intelectuales y políticos de precio barato han decidido que las academias nacionales de Lengua e Historia son bazofia del pasado

Recorrido vital

Sin contar con los ciudadanos no hay ciudadanía que valga, ni gobernantes leales

​Las distinciones de Andalucía

La diferencia entre la Medalla de Andalucía y la Bandera de Andalucía radica en que la primera es de carácter autonómico y la segunda provincial

Vio Dios que el mundo era bueno y nos creó libres

El gran atributo de la libertad que se nos regaló cada vez lo usamos peor

​Brutal patada de Íñigo Errejón

La ciudadanía ya está harta y debe plantearse en serio acabar con este tipo de vándalos que se cubren con la piel de ‘padres de la patria’
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris