Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Autonomías
    

Una alta concentración de grisú puede provocar la muerte en cuestión de segundos por asfixia

Agencias
@DiarioSigloXXI
lunes, 28 de octubre de 2013, 19:12 h (CET)
LEÓN, 28 (SERVIMEDIA/ICAL)



El profesor titular de Laboreo de Minas de la Escuela Superior y Técnica de Ingenieros de Minas de la Universidad de León, Daniel Vázquez, explicó hoy que, a la espera de los resultados de la investigación, el accidente registrado este lunes en el Pozo Emilio del Valle, en el municipio leonés de La Pola de Gordón, ha estado provocado por un escape imprevisto de grisú, que puede provocar la muerte por asfixia en pocos segundos.

“Ha sido una tragedia súbita, muy difícil de prever y contra la que las medidas de seguridad poco pueden hacer. No hay que olvidar que es un escape de gas grisú con altos niveles puede provocar la muerte en cuestión de segundos”, explicó.

Vázquez indicó que el grisú, cuyo componente principal es el gas metano, provoca un desplazamiento del oxígeno y puede acabar provocando la muerte por asfixia. En este sentido, explicó que cuando en una galería el nivel de grisú en la atmósfera alcanza el 2,5 por ciento se procede al desalojo de la misma.

Además, y aunque insistió que hay que ser prudente y tener todo los datos de la investigación, comentó que la única vía de salvación de los mineros en caso de un escape de grisú de consideración son los denominados equipos autorescatadores, una especie de mascarillas de oxígeno que los mineros llevan adosados en la cintura de su traje.

Al mismo tiempo, se refirió a las medidas de seguridad habituales en las explotaciones mineras e indicó que, además de los sistemas de ventilación que renuevan el aire, también están instalando dispositivos que de forma continua miden los niveles de oxígeno, metano y monóxido de carbono, medidas similares a las que realizan los vigilantes de forma permanente. Además, previamente al inicio de la explotación, también se realizan sondeos para detectar bolsas de gas y galería de reconocimiento.

Hasta la llegada de los medidores la forma que tenía los mineros de detectar el grisú, un gas inodoro, eran las lámparas de llama. Cuando la llama perdía fuerza o se apagaba, era señal de que podía haber grisú, por lo que tenían que salir de la zona.

(SERVIMEDIA) 28-OCT-13 GJA
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris