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Nacional

El fiscal del Estado dice que actuará en el caso del niño con discapacidad de Tenerife vetado en una escuela pública

Agencias
@DiarioSigloXXI
martes, 22 de octubre de 2013, 12:36 h (CET)
MADRID, 22 (SERVIMEDIA)



El fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, dijo hoy en el Fórum Europa que no debe caber la “menor duda” de que su institución procederá en casos como el de Diego de Alonso, niño con discapacidad de San Cristóbal de la Laguna (Tenerife) que ha sido vetado en una escuela pública de su localidad.

Durante su participación en el citado encuentro informativo, organizado en Madrid por Nueva Economía Fórum, Torres-Dulce aseguró, al ser preguntado por el caso de este niño canario, que “la posición del fiscal es muy activa en todos los temas de menores”.

Sostuvo que la defensa de los derechos de los niños “es un marco de actuación tradicional y muy importante del Ministerio Fiscal”, al tiempo que añadió que la “delegada de menores” de su institución analiza diariamente casos como éste de Tenerife.

Por este motivo, aseguró que no debe quedar “la menor duda” de que la Fiscalía “actuará y está actuando en defensa de cualquier situación de desigualdad contraria a la ley y, muy especialmente, en menores”.

SUPUESTA FALTA DE RECURSOS

Según ha desvelado Servimedia, el Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife) ha negado la admisión en las escuelas infantiles públicas del municipio al niño Diego de Alonso, que tiene parálisis cerebral y un grado de discapacidad del 67%.

Albano de Alonso, padre del niño, ha relatado que todo empezó el pasado mes de marzo, cuando él y su esposa solicitaron plaza para el pequeño y para Marcos, su hermano mellizo, en las escuelas públicas del municipio.

El Consistorio denegó la admisión del primero y aprobó la del segundo, alegando que el centro infantil carece de equipamiento y recursos para la atención del menor por su discapacidad. El Ayuntamiento esgrimió el Reglamento de Escuelas Infantiles Municipales y entiende que la discapacidad del niño no es compatible con el equipamiento, los recursos y el proyecto educativo del centro.

Antes de tomar su decisión, el Consistorio pidió a los padres un certificado médico del pequeño y una copia de su certificado de discapacidad. Como la documentación afirmaba que era necesaria la presencia de un auxiliar de apoyo para el menor, el consistorio le denegó la entrada en el centro educativo, argumentando no tener presupuesto para ello.

Sin embargo, el padre de Diego sostiene que el niño requiere sólo de una atención "un poquito" más intensa de la que precisa cualquier niño de su edad y lamenta que se le haya rechazado basándose únicamente en unos papeles, sin verle siquiera.

COMO LOS DEMÁS NIÑOS

Según Albano, Diego precisa de ayuda para desplazarse, "pero nada más", ya que "come y juega solo, aunque también con los demás niños" y, por supuesto, "se pelea, muerde y se tira al suelo" como hacen todos los pequeños de su edad.

Con su hermano, Marcos, Diego juega a menudo y se pelea, pero también se apoya en él, porque a pesar de ser tan pequeño le ayuda en sus desplazamientos, algo que su padre lamenta que no puedan hacer los demás pequeños que acuden este curso a la escuela que le ha negado el acceso, porque entiende que sería un buen ejercicio para ellos.

Albano dice que los niños que podrían haber sido compañeros de Diego "se están perdiendo a un pequeño muy alegre, risueño y juguetón que trata de imitar lo que ve y que lucha y se esfuerza" por aprender y progresar y que lo consigue.

Porque, afirma su padre, el niño "está progresando" y así lo ven también los médicos, que no se atreven a hacer un pronóstico de su caso por tratarse de un paciente muy pequeño, pero que sí certifican que avanza.

Avanza en su movilidad, para la que precisa ya solo de una mano o de un andador, y también en su lenguaje, pues el niño tiene un vocabulario más pobre que su hermano, aunque habla. "Eso sí", enfatiza su padre, quien subraya que en la escuela privada a la que acuden ahora Diego y Marcos no han puesto ningún problema.

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