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Nacional

Dos colaboradores de Urdangarin ‘tiran de la manta’ y reconocen ante el juez las actividades delictivas

Agencias
@DiarioSigloXXI
lunes, 10 de junio de 2013, 15:13 h (CET)
- Sorribas reconoce que Aizóon era una ‘empresa fantasma’ y Zorio admite que hizo facturas falsas para Urdangarin



PALMA DE MALLORCA, 10 (SERVIMEDIA)



El ‘caso Nóos’ afronta su recta final y los imputados apuran sus últimas declaraciones para demostrar su voluntad de cooperar con la investigación, una actitud que tiene consecuencias judiciales negativas para el duque de Palma, Iñaki Urdangarin. Dos de sus más estrechos colaboradores, Mario Sorribas y Miguel Zorio, han admitido hoy ante el juez José Castro las actividades presuntamente delictivas desarrolladas por el yerno del Rey en sus negocios.



El caso de Sorribas, amigo y hombre de confianza de Urdangarin, es el más significativo. El apoderado de Aizóon ha cambiado esta mañana su versión de los hechos y ha admitido que la sociedad que Urdangarin y la infanta Cristina compartían al 50 por ciento operaba como una empresa fantasma, según señalaron fuentes jurídicas consultadas por Servimedia.

Este imputado ha asegurado ante el instructor del ‘caso Nóos’ que en Aizóon solo trabajaba él y que el resto de personas que estaban dadas de alta no desempeñaban ninguna labor en la empresa. Sorribas ha señalado en este sentido que nunca ha visto por la sede de la empresa a los dos empleados del hogar que Urdangarin y la infanta tenían en su chalé del barrio barcelonés de Pedralbes y que estaban dados de alta como administrativos de Aizóon.

En su primera declaración ante el juez, que tuvo lugar el 25 y 26 de febrero de 2012, Urdangarin explicó que él y su mujer contrataron a un “matrimonio multifunción” de ciudadanos rumanos que realizaban trabajos del hogar y de jardinería en el chalé de Pedralbes pero que, a la vez, realizaban labores para la empresa.

Sorribas ha indicado esta mañana que tampoco conocía de nada a los demás supuestos empleados de Aizóon, que fueron contratados a través de la secretaria de Urdangarin, Julita Cuquerella, y que residían en Madrid a pesar de que la sede de la empresa estaba en Barcelona.

Las fuentes jurídicas consultadas explicaron que esta declaración apuntala el delito fiscal presuntamente cometido a través de la empresa de los duques de Palma.

NEGOCIOS DESPUÉS DE NÓOS

Sorribas ha tirado asimismo por tierra otra de las coartadas del duque de Palma y le ha implicado en los delitos supuestamente cometidos a través de la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social y el entramado creado tras su salida del Instituto Nóos.

El imputado ha asegurado en este sentido que Urdangarin dirigía al mismo nivel que su socio, Diego Torres, la citada Fundación y que, por lo tanto, continúo con los negocios conjuntos más allá del año 2006, fecha en la que la, según sostiene el yerno del Rey, abandonó su relación profesional con su antiguo socio por indicación de la Casa Real.

Dijo en este sentido que Urdangarin abandonó el instituto Nóos en marzo de 2006 pero que volvió a colaborar con Torres un mes después, primero a través de la Fundación Arete y posteriormente en la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social.

La declaración de esta mañana de Sorribas contrasta por lo tanto con la que prestó en marzo de 2012, en la que defendió la inocencia de Urdangarin y aseguró que era Torres el que dirigía realmente el entramado.

El amigo de Urdangarin ha señalado por ejemplo en esta ocasión que en el marco del contrato con la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2016 no se realizó en realidad ningún trabajo más allá de algún gestión puntual como ‘lobby de presión’. Urdangarin y Torres obtuvieron por este contrato, por el que justificaron varios cobros entre 2007 y 2009, más de 140.000 en concepto de donaciones a través de la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social.

Sorribas ha asegurado hoy que a partir del año 2008, cuando la relación entre Torres y Urdangarin se rompió por los enfados mutuos, no se volvió a realizar ningún tipo de gestión para Madrid 2016, a pesar de seguir cobrando por ello.

FACTURAS FALSAS

El otro gran aldabonazo para la estrategia de defensa de Urdangarin ha sido la declaración que ha prestado esta mañana como imputado el empresario Miguel Zorío, considerado el ‘conseguidor’ de algunos de los negocios del Instituto Nóos en Valencia.

Caso Nóos.

Zorío ha afirmado en concreto que el duque de Palma le ordenó falsear una factura de 241.000 euros en el marco del contrato suscrito con las administraciones valencianas para la organización de los Juegos Europeos, con el que Urdangarin y Torres consiguieron un total 382.204 euros a pesar de que el evento nunca llegó a celebrarse.

El imputado ha explicado ante el juez que Urdangarin le telefoneó después que la Generalitat Valenciana rechazase una de las facturas elaboradas por su empresa, Lobby de Comunicación, para el Instituto Nóos. El yerno del Rey le dijo en concreto que debía cambiar el concepto de la factura emitida.

Zorio ha señalado que fue Antonio Ballabriga, actual director de Responsabilidad y Reputación Corporativa del BBVA y uno de los hombres de confianza del duque de Palma, el que le entregó un folio con más de una decena de conceptos que debía hacer constar. Estos conceptos, según las fuentes jurídicas consultadas por Servimedia, hacían referencia a “planes de comunicación” para determinadas federaciones de deportes o a “estudios sobre Atletismo” y otras modalidades y no se correspondían en realidad con los trabajos realizados. Esta factura falseada fue finalmente admitida por el Gobierno presidido entonces por Francisco Camps.

Esta declaración, por lo tanto, apuntala el delito de falsedad documental que se atribuye a Urdangarin entre otros tipos penales.

CUENTAS EN SUIZA

El momento cómico de la jornada, según las fuentes consultadas, lo protagonizó el belga Robert Cockx, imputado como presunto testaferro de Urdangarin en sus negocios en solitario, y quien, al ser preguntado sobre porqué mintió en su primera declaración, ha asegurado que lo hizo porque quería ser detenido, lo que ha provocado las risas de los asistentes.

Cockx ha reconocido que prestó una de las cuentas que tiene en Suiza para ingresar 140.000 euros, un dinero que, según los investigadores, acabó en el bolsillo de Urdangarin como parte del pago por buscar inversores extranjeros para la sociedad Aguas de Valencia.

Este imputado ha dicho que no conoció a Urdangarin personalmente y que su contacto para este operación fue el asesor fiscal Javier Jiménez Andrade. Cockx ha reconocido que trabaja como ‘hombre de paja’ pero ha asegurado que nunca hace gestiones “para políticos o criminales”.

Hoy también ha declarado ante el juez Castro, esta vez en calidad de testigo, el empresario Alex Sánchez Mollinguer, quien ha señalado que Urdangarin y él facturaban 10.000 euros por cada reunión que realizaban para buscar patrocinadores para el Valencia Club de Fútbol.

Ha indicado además que participó en otros dos proyectos con el yerno del Rey, uno para que se diera a la modalidad de baloncesto de tres jugadores la categoría olímpica y otro para realizar un estudio para el Banco Interamericano de Desarrollo sobre la mejor manera de aprovechar el impacto que un gran evento deportivo tiene en la ciudad que lo acoge.

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