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Nacional

(Ampliación) El juez procesa a tres mandos policiales de Rubalcaba por el “caso Faisán”

Agencias
@DiarioSigloXXI
miércoles, 13 de julio de 2011, 13:47 h (CET)
- El magistrado relaciona el chivatazo con la tregua de ETA

MADRID, 13 (SERVIMEDIA)



El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha dictado hoy auto de procesamiento contra el jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamies, el que fuera director general de la Policía Nacional Víctor García Hidalgo y el inspector de Vitoria José María Ballesteros como responsables del “caso Faisán”, el chivatazo a ETA que tuvo lugar el 4 de mayo de 2006 y con el que se alertó a la banda terrorista de la operación policial que se iba a llevar a cabo contra su aparato de extorsión.

El juez señala que los tres policías, que formaban parte de la cúpula policial del exministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba, pudieron filtrar a ETA detenciones inminentes que se iban a producir, y atribuye a los procesados un delito de revelación de secretos y otro de encubrimiento o colaboración con organización terrorista, según consta en el auto dictado hoy. En relación a estas dos últimas figuras penales, el magistrado plantea las dos calificaciones alternativas aunque se inclina más por tipificar los hechos como un delito de colaboración con organización terrorista, una decisión que deja al criterio de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal, el órgano que se encargará de celebrar el juicio contra los tres mandos policiales.

El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional concluye que el inspector Ballesteros fue la persona que entregó a las 11.23 horas del 4 de mayo de 2006 a Joseba Elosua, dueño del bar Faisán de Irún (Guipúzcoa) y presunto enlace del aparato de extorsión de ETA, un móvil. El magistrado sostiene que a través de ese móvil, el jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamies, alertó a Elosua de la operación que se iba a llevar a cabo contra el aparato de extorsión de ETA. Esta delación habría contado con la colaboración y connivencia del que fuera director general de la Policía Nacional Víctor García Hidalgo.

DOCE PRUEBAS

Ruz indica en su resolución que “en el presente momento procesal aparecen motivos bastantes para afirmar que los ahora procesados pudieron cometer delito de revelación de secretos y encubrimiento o colaboración con banda armada”.

Ruz ha recabado hasta 12 indicios contra los procesados. Todas estas pruebas están en sintonía con las tesis mantenidas por el comisario de la Policía Nacional Carlos Germán, responsable de la investigación policial del chivatazo. Uno de los informes elaborado por su equipo aseguraba que el “caso Faisán” tuvo “móvil político”.

Las defensas de los procesados han pedido en reiteradas ocasiones que se investigue la actuación de Germán durante la delación a ETA, al entender que también podría ser sospechoso de haber participado en el chivatazo.

CONVERSACIÓN DELATORA

En el apartado de pruebas, el juez Ruz destaca la conversación delatora intervenida a través de la baliza instalada en el vehículo de Elosua. En la conversación intervenida, Elosua comenta a su yerno, Carmelo Luquín, que le seguían y que una persona le había advertido en su bar de la operación que se iba a llevar a cabo contra el aparato de extorsión de ETA.

Este diálogo tuvo lugar momentos después del chivatazo, cuando Elosua y Luquín se desplazaron en coche hasta Francia para llamar desde una cabina al miembro del aparato de extorsión de ETA José Antonio Cau Aldanur, supuestamente para alertarle de que “estaban siendo investigados por la Policía” y que no debía desplazarse a España esa tarde, tal y como tenían previsto para recoger el dinero procedente de la extorsión, para evitar ser detenido.

Ruz también ha valorado las declaraciones prestadas por el propio Elosua, tanto ante la policía como en la propia Audiencia Nacional, así como el tráfico de llamadas de los teléfonos móviles entre las 11.10 y las 12.00 horas del 4 de mayo de 2006, momento en el que se sitúa la comisión del chivatazo.

ALREDEDORES DEL BAR FAISÁN

En este sentido, el magistrado considera confirmada la presencia junto al bar Faisán de Irún del inspector Ballesteros “en los minutos previos a producirse la llamada telefónica investigada y que es atendida por Elosua en el interior del establecimiento”.

“Se detecta la presencia indubitada del inspector Ballesteros caminado hacia el bar ‘Faisán’, si bien, en lugar de entrar por la puerta principal, da la vuelta a la zona comercial y accede al establecimiento por la puerta posterior”, señala el auto notificado hoy a las partes.

Ruz señala que, una vez en el interior, Ballesteros realiza a las 11.23 horas una llamada de ocho minutos y once segundos de duración al jefe superior de Policía en el País Vasco, Enrique Pamies. Esta es la llamada con la que supuestamente Pamies alertó a Elosua –a quien a Ballesteros habría pasado su teléfono- de la inminente operación antiterrorista.

TREGUA DE ETA

El magistrado destaca que Pamies, en su conversación con Elosua, habría puesto la delación en relación con “la situación actual política” ya que ETA estaba “inmersa en un alto el fuego” y existía “un proceso de conversaciones o negociación emprendido por el Gobierno español”.

El jefe superior de Policía del País Vasco habría hecho durante la llamada varias referencias “al interés de determinada gente de que esto se rompa o de que esto no prospere”.

Finalizada la llamada, el inspector Ballesteros abandona el bar Faisán, y su salida es registrada por las cámaras de vigilancia a las 11.31 horas.

Ruz destaca, además, que los datos que proporciona a Elosua su interlocutor sobre la operación antiterrorista que se iba a llevar a cabo eran de conocimiento “restringido a nivel policial”.

El juez señala, asimismo, que los contactos entre Pamies y Ballesteros “al objeto de llevar a cabo la acción antes descrita, comienza en la madrugada anterior”, después de que el jefe superior de Policía en el País Vasco tuvieron conocimiento el 3 de mayo de los detalles de la operación que se iba a desarrollar a cabo contra el aparato de extorsión de ETA.

CORTES EN EL VIDEO

Ruz subraya además que en este proceso se produjo una “clara disfunción en el normal y habitual funcionamiento de la cadena jerárquica de mando”, sobre todo en comparación con las demás operaciones policiales contra el aparato de extorsión de ETA.

El auto, de 75 folios, destaca también como prueba contra los procesados el análisis de los cortes de la grabación policial del exterior del bar “Faisán” de Irún el día en el que tuvo lugar el chivatazo. Los peritos de la Guardia Civil han asegurado en repetidas ocasiones que su análisis de las cintas descarta casi con toda probabilidad que los cortes que presenta la grabación, realizada por los policías que vigilaban el establecimiento, fueran accidentales. Los expertos de la Benemérita fueron más allá y señalaron que los cortes podrían haberse realizado en el momento de la grabación.

COMPARECENCIA EN LA AUDIENCIA

El juez Ruz cita a Pamies, Ballesteros y García Hidalgo para el próximo 19 de julio. Los tres mandos policiales deberán comparecer en la Audiencia Nacional ese día a las 10.00 horas para que el magistrado les comunique su procesamiento.

El magistrado desestima además la petición de archivo de las actuaciones solicitada por Ballesteros y Pamies.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional ratifica asimismo con su auto las medidas cautelares impuestas a Ballesteros, quien debe comparecer los días 1 y 15 de cada mes ante los juzgados de instrucción más próximos a su domicilio.

CELEBRACIÓN DE JUICIO

Todavía quedan varios trámites para que la Audiencia Nacional pueda celebrar el juicio por el “caso Faisán” y que García Hidalgo, Pamies y Ballesteros se sienten en el banquillo de los acusados.

Los procesados recurrirán muy probablemente el auto de procesamiento, un trámite que deberá ser resuelto por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Una vez se confirme el procesamiento, el juez Ruz deberá dictar auto de conclusión de sumario, y elevar la causa a la Sala.

Será en concreto la Sección Tercera de la Sala de lo Penal, presidida por el magistrado Alfonso Guevara, quien se encargará de celebrar el juicio en una fecha todavía por determinar.

 
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