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Nacional

ETA. La fiscal rebaja a 61 años su petición de cárcel para Portu y Sarasola por secuestrar a una familia en Francia

Agencias
@DiarioSigloXXI
jueves, 26 de mayo de 2011, 14:52 h (CET)
MADRID, 26 (SERVIMEDIA)



La fiscal Rosana Lledó rebajó hoy su petición inicial y solicitó a la Audiencia Nacional que imponga sendas penas de 61 años y seis meses de cárcel a los etarras Igor Portu y Mattin Sarasola, a los que acusa de secuestrar en agosto de 2007 a una familia española en un camping en el sur de Francia con la intención de utilizar su furgoneta para cometer un atentado en la costa levantina.

La representante del Ministerio Público decidió modificar su petición inicial durante el informe que presentó hoy en la última sesión del juicio que la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha celebrado contra los etarras Portu y Sarasola. Inicialmente solicitaba una pena de 67 años de cárcel.

La fiscal atribuye a los dos etarras –condenados como autores materiales del atentado contra la T4- tres delitos de detención ilegal, uno de estragos terroristas en grado de tentativa en concurso con otro de tenencia de explosivos y un delito adicional de utilización ilegítima de vehículo con fines terroristas.

Lledó sostuvo que Portu y Sarasola se dirigieron el 24 de agosto de 2007 al camping de la localidad de Messanges, en la región francesa de Las Landas, donde abordaron la furgoneta-caravana en la que se encontraba la familia compuesta por una pareja y el hijo menor de ambos.

Los etarras se apoderaron de su furgoneta y llevaron a la familia hasta una casa de la localidad francesa de Gurs, donde ataron y amordazaron a los padres y al menor y les retuvieron contra su voluntad durante tres días. La familia fue liberada el 27 agosto en una zona boscosa.

1.000 KILOS DE EXPLOSIVO

Portu y Sarasola trasladaron la furgoneta hasta España, donde la entregaron a otros dos etarras, quienes cargaron el vehículo con entre 500 y 1.000 kilos de explosivos con la intención de cometer un una acción terrorista en la zona de levante.

La furgoneta-bomba fue hallada a las 10.30 horas del 26 de agosto en un paraje de la localidad de Cuevas de Vinromán (Castellón) y posteriormente fue detonada por los artificieros. Los terroristas abandonaron el vehículo al sospechar que estaban siendo vigilados por la Guardia Civil. Además de la pena de cárcel, la fiscal Lledó solicitó que Portu y Sarasola indemnicen con 183.000 euros a la familia secuestrada.

Portu y Sarasola fueron condenados en mayo pasado, junto al también etarra Mikel San Sebastián, a 1.040 años de cárcel cada uno como autores materiales del atentado de la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas (Madrid), que tuvo lugar el 30 de diciembre de 2006 y en el que murieron dos personas y resultaron heridas otras 48. El atentado significó el final de la tregua de ETA.

La sesión del juicio celebrada hoy por la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional sirvió para escuchar el testimonio de una perito de la Guardia Civil así como para que defensas y acusaciones pudiesen exponer sus informes. Portu y Sarasola no hicieron uso a su derecho a la última palabra.

SIMULARON SER POLICÍAS

En la primera sesión del juicio, celebrada el pasado 16 de mayo, el padre de la familia secuestrada durante tres días en Francia explicó que cuatro etarras abordaron su caravana haciéndose pasar por policías y que le ordenaron que les entregase las llaves de su furgoneta bajo la amenaza de matar a su mujer y a su hijo de cuatro años.

El hombre explicó ante el tribunal que sobre las 07.00 horas de la mañana del 24 de agosto de 2007, cuando se encontraban estacionados en un camping de la localidad de Messanges, en la región francesa de Las Landas, finalizando sus vacaciones, llamaron a la puerta de su caravana.

La mujer vio que en el exterior había cuatro personas y que una de ellas llevaba una placa, por lo que pensaron que eran policías. El hombre bajó y los terroristas le comenzaron a hablar en francés, pero, como les dijo que no les entendía, se dirigieron a él en euskera.

“Me dijeron que eran de ETA y que necesitaban el vehículo. Al principio no daba crédito, no les quería dar la llave pero me amenazaron con matar a mi mujer y a mi hijo”, explicó el hombre ante el tribunal.

Ninguno de los dos terroristas quiso participar en el juicio. “No acepto la autoridad de este tribunal y no voy a participar en el juicio”, dijo Portu utilizando una fórmula similar a la usada poco antes por Sarasola.

 
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