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Sociedad

Predicen que el lince ibérico se extinguirá en 114 años por los atropellos

Agencias
@DiarioSigloXXI
miércoles, 8 de febrero de 2017, 18:05 h (CET)
MADRID, 08 (SERVIMEDIA)



El lince ibérico se habrá extinguido dentro de 114 años debido a los atropellos de las carreteras que cruzan sus hábitats en la Península Ibérica y es uno de los tres mamíferos carnívoros más amenazados en el mundo por este motivo, junto con el tejón japonés y la marta japonesa.

Así lo afirma un equipo internacional de cuatro investigadores de Alemania y de Portugal, que han realizado el primer estudio global sobre los efectos de las carreteras en los carnívoros, en el que señalan que este asunto ha sido subestimado en la conservación mundial de las especies.

El estudio, publicado en la revista ‘Global Ecology and Biogeography’ y recogido por Servimedia, indica que debe reconsiderarse el estado de protección de varias especies gravemente afectadas por carreteras que atraviesan su hábitat.

Los investigadores analizaron 232 especies de carnívoros de todo el mundo (de las 270 existentes) y evaluaron la severidad con la que se ven afectadas por las carreteras que cortan su hábitat teniendo en cuenta la tasa de mortalidad natural, el número de descendientes y el comportamiento en las migraciones.

A partir de estos factores, calcularon la densidad máxima de carreteras a la que puede hacer frente cada especie y determinaron el área mínima de hábitat ininterrumpido que un carnívoro necesita para mantener una población sana y duradera. Finalmente, compararon estos números con datos de la red de carreteras.

Sólo tres especies tienen el 100% de su hábitat atravesado por carreteras. Una de ellas es el lince ibérico (‘Lynx pardinus’), catalogado como ‘en peligro de extinción’ por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y al que dan 114 años de vida antes de la extinción. Y las otras dos no tienen reconocidas categorías de amenaza: el tejón japonés (‘Meles anakuma’), que habría desaparecido en nueve años, y la marta japonesa (‘Martes melampus’), a que le quedarían 17 años.

Además, el estudio indica que el puma (‘Puma concolor’), el oso negro (‘Ursus americanus’) y el oso pardo (‘Ursus arctos’) están entre las especies cuya supervivencia a largo plazo está seriamente amenazada por las carreteras, pero este peligro no ha sido plenamente reconocido hasta ahora.

De hecho, nueve de las 17 especies más afectadas por las carreteras (un 5% del total) están clasificadas como ‘preocupación menor’ por la UICN, lo que significa que no están en peligro.

"Nuestros resultados demuestran la necesidad de actualizar el estatus de protección de estas especies cuya amenaza por las carreteras ha sido previamente subestimada", insiste Henrique Pereira, del Centro Alemán para la Investigación Integral de la Biodiversidad (iDiv), la Universidad Martín Lutero de Halle-Wittenberg (Alemania) y el Centro de Investigación en Biodiversidad y Recursos Genéticos de Portugal (Cibio-InBIO).

En ese 5% de carnívoros más afectados por las carreteras en todo el mundo hay especies de gatos, osos, martas, perros y mapachos. Cuatro especies de oso están en esa relación, lo que sume la mitad de todas las especies de este tipo de mamíferos.

AMÉRICA DEL NORTE Y ASIA

A los investigadorse también les sorprendió que la garduña (‘Martes foina) es una de esas 17 especies más expuestas a las carreteras, porque está ampliamente distribuida y no está catalogada como en peligro por la UICN, pero a menudo muere atropellada por coches.

El lobo (‘Canis lupus’) está entre el 25% de los carnívoros más expuestos a las carreteras en todo el mundo y pertenece a esas especies de depredadores que requieren de un área grande para su supervivencia, pero su hábitat está cortado por carreteras.

"Nuestros resultados muestran que América del Norte y Asia son las regiones con mayor número de especies más afectadas por las carreteras, seguidas por Sudamérica y Europa", explica Ana Ceia Hasse, de iDiv y Cibio-InBIO, quien añade: “Esperábamos que los carnívoros sufren particularmente en regiones con mayor densidad de carreteras, pero nos sorprendió descubrir que incluso en regiones con densidad de carretera relativamente baja hay especies amenazas por las vías”.

Por ejemplo, las carreteras tienen un efecto significativo en los hábitats de los leopardos (‘Panthera pardus’) en África, lo que se debe a que hay especies que cubren mayores distancias y pueden verse restringuidas por pocas carreteras. “No sólo establecimos caminos y hábitats de especies entre sí, sino que también consideramos las características y requerimientos específicos de las especies en nuestros cálculos. De esta manera también podríamos identificar especies que reaccionan con sensibilidad incluso a sólo unos pocos caminos", dice Ceia-Hasse.

Los métodos establecidos en el estudio pueden utilizarse en el futuro para fines como poner en marcha medidas de protección local, evaluaciones ambientales por parte de las autoridades o para integrar los efectos a largo plazo de la construcción de carreteras en los escenarios proyectados por el Banco Mundial en relación con los cambios mundiales de la biodiversidad.

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