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Columna de opinión

Gatillazos y adosados

Antonio Pérez Henares Antonio Pérez Henares
martes, 12 de junio de 2018, 08:00 h (CET)
MADRID, (OTR/PRESS) A Rivera y a Iglesias les ha vuelto a pasar. Ahora ha sido más doloroso para el primero y se le disimula más a Iglesias, pero quizás sea aún peor y más duradero en su caso. Pero en los dos llueve sobre mojado. A Albert y a Pablo les suelen dar ataques de "encuestinitis" se vienen arriba y acaban dándose un batacazo monumental. Unas veces en las urnas y otras sin ni siquiera pasar por ellas.

Ciudadanos ha tendido siempre mucho mejores resultados demoscópicos que reales. Era casi un axioma electoral desde que se presenta en toda España. Esta vez se hubiera jurado que de ir a las urnas no hubiera sido igual. Pero el gatillazo ha sido antes incluso en esta ocasión. Y algo ha tenido que ver con ello su propia ansiedad que les ha dejado con la cara con la que se han quedado y que no hace falta describir. Se pusieron a sacudir tanto el árbol que no se dieron cuenta que si caían ahora las nueces era Sánchez quien las iba a recoger. Y las recogió. Ya lo creo que las ha recogido el PSOE y que no esta dispuesto a soltar el saco hasta que no le quede otro remedio. Vamos que, como puedan, agotan la Legislatura y aguantan hasta el 2020.

Rivera no midió que el efecto de su embestida no iba a ser el deseado: ir a las urnas de inmediato, sino que abría la puerta que antes se había cerrado y que ahora Pedro Sánchez no iba a desaprovechar. Y ahora Ciudadanos, perplejo, tiene que estar pensando en como hacerle oposición, con lo fácil que lo tenía con Rajoy. Cataluña, sin duda, será el asunto esencial y por ahí si, pero en otros que tenga cuidado que Sánchez y Podemos lo van a llevar del ramal. Lo están llevando ya y como sigan cometiendo errores, como los que ya han cometido en medios de comunicación, se van a enterar de lo que es el "Komintern"y "El Comisariado de AGITPROP" que obra la maravilla de convencer al personal que su absolutismo es la pluralidad. Más les vale espabilar, tranquilizarse un poco, cierta humildad y dejar de ponerse estupendos. Porque a pesar del trastazo está en sus manos volver a la carrera. Pero tendrán que afinar mucho más y ya andar con extremo cuidado en sus fintas y ahora contigo y mañana con el otro lado. Ahora ya no van a poder seguir ese juego, ahora en cada pacto, y no digamos en las municipales se la van a jugar. Y una equivocación les puede ser letal. Porque ahora Ciudadanos ha vuelto a tener lo que tenía: 32 escaños que dan para lo que dan. En el Congreso para bastante poco y para menos si además se juega al despiste y dependiendo de la ocasión.

Pero aunque no lo parezca y ni siquiera ellos se lo acaben de creer quien lo tiene peor es Podemos. Salieron de la moción dando gritos de victoria, con chulería macarra incorporada como colofón, sin percatarse de que se habían convertido en un adosado y no se si es mucho decir y sea otra la caseta a la que han quedado destinados. La pareja dirigente se había comprado un chalet, un casoplón, pero la llegada de Pedro a la Moncloa lo ha dejado en adosaditos al poder donde un día pretendieron entrar como vicepresidentes y con mando en todas las plazas fuertes. Jugaron mal. Porque querían, en realidad, la hegemonía de la izquierda y sus lentejas y las urnas, por un punto una petaca, les dieron con el plato en las narices. Mal panorama tienen porque encima están obligados a ir sumisamente del ronzal. No pueden hacer otra cosa, tienen que apoyar al PSOE pues lo contrario sería condenado a los infiernos por su propia base electoral. Están metidos en una trampa de la que, por ahora, no van a poder salir. Pueden chillar un poco pero no les va a quedar otro remedio que forzar sonrisas y aplaudir los spot propagandísticos que este Gobierno, ya lo verán, va a convertir en su sello y manera de actuar. Porque, y por si aún no lo saben, estamos en una campaña electoral que ya ha empezado, que va a durar dos años largos y donde lo que va a importar es el mensaje publicitario que se consiga colar al personal.

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