- El PSOE asegura que no pactó con el PP el veto a la coalición - Patxi López lo considera "una torpeza política" MADRID, 16 (OTR/PRESS) Tiempo y opciones es lo que le falta a los diputados de Amaiur para conseguir un grupo parlamentario propio. Tras el veredicto de la Mesa del Congreso, que condena a la coalición a integrarse en el Grupo Mixto, el diputado Xabier Mikel Errekondo volvió a mover ficha el viernes y propuso un pacto a Geroa Bai para cumplir con los requisitos exigidos. Para Uxue Barkos, sin embargo, la propuesta llega tarde, ya que, de aquí al lunes, el Grupo Mixto ya estará formado.
Las conversaciones con Gueroa Bai constituyen el segundo intento de Amaiur por saltar los escollos legales a los que se enfrenta. La coalición consiguió en las elecciones del 20-N siete diputados, pero uno de ellos, Sabina Cuadra, no logró el 15% de los votos en su circunscripción, requisito indispensable para formar grupo propio.
Para evitar que eso le causara problemas, la formación ideó una treta y sorprendió al resto de las fuerzas políticas el martes, en la sesión constitutiva de las Cortes. Cuadra no apareció en el Congreso alegando a "problemas personales", por lo que, al no jurar la Constitución, no completó los trámites para asumir su condición plena de parlamentario.
La solicitud para formar grupo propio se presentaba, por tanto, con los nombres de los seis diputados que sí cumplían los requisitos exigidos. El séptimo, Sabino Cuadra, solicitaría unirse más adelante, cuando el grupo parlamentario que aspiraban tener estuviera ya formado.
Una intencionada demora que no ha dado los resultados esperados. La Mesa del Congreso rechazó en la noche del jueves la posibilidad de que Amaiur consiguiera grupo propio, y condenó a la coalición a integrarse en el Grupo Mixto, donde compartirá tiempo y protagonismo con diputados de ocho formaciones distintas.
SEGUNDO INTENTO La decisión se adoptaba con los votos del PP y las abstenciones de CiU y PSOE, los otros dos partidos representados en la Mesa. Ninguno de ellos se pronunció al considerar que el informe jurídico preparado por los letrados no era lo suficientemente completo para valorar la cuestión.
A preguntas de los periodistas, el portavoz del Gobierno en funciones, José Blanco, aclaró que el veredicto de la Mesa no fue pactado previamente, y explicó que su partido decidió abstenerse porque el informe "no era concluyente". En la misma línea se situó el vicepresidente segundo del Congreso, Javier Barrero. El socialista defendió su abstención al considerar que el informe era "una nota" y no "una propuesta seria y clara".
En cualquier caso, la posición de la Mesa no ha agradado nada al diputado de Amaiur, Xabier Mikel Errokondo, quien este viernes se mostraba convencido de que tras la resolución había "una intencionalidad evidente".
"Se han confirmado las perspectivas más negativas", decía en una entrevista en Radio Nacional, lo que le llevaba a pensar que "cualquiera de las opciones" que pudiera plantear sería "tumbada por esa falta de disposición".
Pese a su pesimismo, decidió pasar al "plan B" y se puso en contacto con la diputada y portavoz de Gueroa Bai, Uxue Barkos. La llamada se producía sobre las 10.30 de la mañana del viernes, y en ella Errokondo proponía a Barkos un pacto entre sus formaciones para cumplir con los requisitos que establece el reglamento.
La nueva estrategia, sin embargo, tampoco funcionó. Barkos incidió en que, "lógicamente", ese pacto no iba a poder llevarse a cabo, ya que de aquí al lunes el Grupo Mixto ya estará formado. Su partido será, además, quien asuma la portavocía.
La política explicó que el pasado lunes mantuvo una primera reunión con los representantes de Amaiur en la que "se podía haber hablado del asunto". "Fui yo misma la que les pregunté en este encuentro cómo tenían previsto resolver la cuestión del grupo propio, y la opción que en se momento manejaba claramente Amaiur era la del camino jurídico".
La propuesta de pacto, por tanto, llega tarde: "lo que el lunes sí podía haber sido no parece que vaya a poder ser hoy viernes", sentenciaba la diputada.
Por si quedara alguna duda, la vicepresidenta primera de la Mesa del Congreso, la popular Celia Villalobos, se anticipó a los planes de Errekondo y le avisó de que, aunque pactara con Geroa Bai, no conseguiría el grupo propio.
"El diputado por Navarra no tiene consideración de diputado, puesto que ni prometió ni juró en la sesión ejecutiva, y por tanto no sería posible. Además, no tenemos pleno hasta el lunes, que es cuando acaba el plazo de presentación y de constitución de los grupos, y ya no puede acreditarse porque tiene que hacerlo en pleno. Por tanto, es imposible", argumentaba.
Villalobos considera que Amaiur "se ha pasado de listo" al creer que podía "sortear el reglamento", y no dudó en defender su actuación frente a la Mesa del Congreso: "nosotros hemos aplicado la ley y, si Amaiur hubiera tomado otros caminos, a lo mejor hubiéramos aprobado la constitución del grupo como lo hemos hecho con UPyD".
Ahora, a la coalición abertzale sólo le queda manifestar su desacuerdo: primero ante la Mesa del Congreso, donde ya ha presentado un recurso al considerar que el dictamen es "débil" y refleja una interpretación "reduccionista del Reglamento; y, en segundo lugar, ante el Tribunal Constitucional. La resolución por esta última vía podría demorarse hasta el fin de la legislatura.
"UNA TORPEZA POLÍTICA" La posición de la Mesa del Congreso era "predecible" para unos e inaceptable para otros. La mayoría de los partidos se han mostrado en contra de la decisión, aunque opiniones hay para todos los gustos. El portavoz de Esquerra Republicana (ERC) en la Cámara Baja, Alfred Bosch ha acusado al PP de haber propinado "un vergonzoso golpe a la pluralidad", y ha achacado su decisión a "su nacionalismo español", que le lleva continuamente a "castigar al independentismo".
En la otra cara de la moneda está UPyD, el partido de Rosa Díez que sí ha conseguido grupo parlamentario propio tras pactar con un diputado de Foro Asturias. La formación magenta nunca ha ocultado su rechazo a que Amaiur tuviera grupo propio, e incluso ha llegado a pedir su ilegalización. No obstante, y tras la decisión de este jueves, la líder Rosa Díez ha arremetido contra el PP al asegurar que su voto en la Mesa del Congreso se ha debido a que tiene "miedo a enfrentarse al partido vasco" en solitario.
Pero si hay un partido que refleja la división política que genera este asunto es el PSOE, quien se abstuvo en la votación y cuya opinión oficial no ha sido revelada. Sus miembros, por el contrario, sí han mostrado su valoración personal y algunas voces han sido muy críticas.
El lehendakari Patxi López llegó a hablar este viernes de "torpeza política", ya que "no se puede estar permanentemente agrediendo esta realidad, pidiendo su ilegalización o no permitiéndoles tener grupo propio cuando el reglamento de la Cámara lo permite".
Además, pidió a los políticos que actúen con "inteligencia" en este asunto, ya que negándoles la posibilidad de tener grupo parlamentario "se les está dejando recurrir a un victimismo que de ninguna manera se merecen".
El portavoz del Gobierno en funciones fue más prudente y, tras defender la abstención de su grupo en la votación, dejó en el aire una reflexión: "desde luego no podemos estar permanentemente diciendo que tienen que renunciar a la violencia" y, cuando dan pasos "inesperados e impensables" en ese sentido, "ponerles trabas".
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