- El consejero lamenta meterse en estas "guerras" con los problemas que tiene la educación y la Escuela Laica estudia recurrir el fallo
VALLADOLID, 15 (OTR/ PRESS) El consejero de Educación de la Junta de Castilla y León. Juan José Mateos, mostró este martes una "pequeña satisfacción" por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad sobre los símbolos religiosos en el Colegio Público Macías Picavea de Valladolid al entender que da la razón "en parte" al Gobierno autonómico. No obstante, considera que ésta es una cuestión individual y lamentó meterse en este tipo de "guerras" con los problemas que tiene la educación. Escuela Laica anunció que está estudiando la posibilidad de interponer un recurso de casación contra la sentencia.
Mateos, que asistió al Patronato de la Fundación Universidades de Castilla y León, aclaró que la sentencia ordena la retirada de crucifijos en las aulas en las que los padres lo hayan pedido explícitamente pero, a la vez, da la razón a la Junta en algo que siempre ha defendido y que considera "muy importante en el sistema educativo" como es que los consejos escolares tienen capacidad de decidir algunas cosas de sus colegios.
Sin embargo, el consejero de Educación considera que este asunto "llevado al extremo al que se lleva" no le produce ninguna satisfacción. "Nosotros ni quitamos ni ponemos", reiteró Mateos, quien explicó que en los colegios antiguos, y donde los padres han deseado, se tienen crucifijos, pero no ocurre lo mismo en los nuevos, ya que no entra a formar parte del material que adquiere la Junta.
"Me parece que la defensa de los crucifijos es una voluntad de carácter individual que se puede presentar en el colegio, dentro del consejo escolar, y parece que es positivo que se pueda respetar", dijo el consejero, quien añadió que a la Junta no le molestan estos símbolos, "sino todo lo contrario", pero defienden la libertad, que en la comunidad educativa puedan convivir tanto los que quiere crucifijos como los que no.
LA EDUCACIÓN TIENE OTROS "PROBLEMAS" En cualquier caso, el titular castellanoleonés de Educación considera que "no es positivo a estas alturas, con los problemas que tiene la educación, meternos en estas guerras".
Juan José Mateos lamentó que se produzca una situación de este tipo a través de los "múltiples" juzgados en los que, de alguna manera, "unos van añadiendo y otros quitando" y se llegue a un proceso muy complejo y complicado.
"Creo que nos debían dejar trabajar en lo fundamental y defender la libertad de las personas con sus creencias y con ello puedan vivir todos", dijo.
Respecto a la posibilidad de presentar un recurso, el consejero aclaró que aún no se ha planteado este extremo porque aún no se ha estudiado toda la sentencia, "bastante compleja y larga".
En este contexto, aclaró que la sentencia es fruto de un recurso presentado por la Junta, que ya cumplió la primera resolución judicial en el Macías Picavea, con la que pretendía defender su idea de los consejos escolares.
Juan José Mateos, que afirmó que le gustaría que las cuestiones no se tuvieran que dilucidar en los juzgados, recordó que lo que dice la sentencia es que si los padres quieren, y no hay quien esté en contra, se puede mantener el crucifijo.
EL PRESIDENTE DEL TSJCyL, SATISFECHO El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, José Luis Concepción, se mostró este martes satisfecho por la sentencia.
Pese a recordar su costumbre de no pronunciarse jamás sobre las resoluciones judiciales, el máximo responsable del Alto Tribuna castellanoleonés confesó que, "a título absolutamente personal", dicho fallo le a causado "satisfacción" pues, apostilló, "un elemento de unión no debe convertirse nunca en elemento de polémica".
En cualquier caso, Concepción, quien declinó abundar en los fundamentos jurídicos de la sentencia, recordó que tanto la Abogacía del Estado como el resto de partes litigantes, la Junta de Castilla y León, la Asociación Vallisoletana Escuela Laica y la Asociación E- Cristians tienen ahora la posibilidad de interponer, si así lo desean, recurso de casación ante el Tribunal Supremo.
ESCUELA LAICA ESTUDIA RECURRIR La Asociación Cultural Escuela Laica de Valladolid (ACEL) anunció, por su parte, que estudia la posibilidad de interponer un recurso de casación contra la sentencia del TSJCyL ya que considera que el hecho de atribuir a los padres la potestad de solicitar la retirada de los símbolos religiosos de las aulas "lamentable".
En un comunicado, Escuela Laica criticó el "carácter salomónico" de la sentencia "pues si bien reconoce que dicha presencia puede vulnerar los derechos fundamentales de las personas, deja en manos de los padres la reclamación para su retirada", por lo que el fallo "estima parcialmente y, por tanto, desestima parcialmente el recurso interpuesto por la Junta de Castilla y León y la asociación E- Cristians contra la sentencia dictada hace un año por el Juzgado de lo contencioso- administrativo nº 2 de Valladolid".
ACEL se "congratuló" por el hecho de que los argumentos reflejados en la sentencia del Juzgado de lo contencioso- administrativo nº 2 de Valladolid "y recientemente reiterados por el Tribuna Europeo de Derechos Humanos (TEDH)" no hayan sido revocados "u por tanto se reconozca que la presencia de simbología religiosa en el colegio vulnera la libertad de conciencia de los alumnos y el principio de igualdad".
"Sin embargo, pese a que esta sentencia alude a la recientemente emitida por el TEDH, lo hace desmarcándose de ella por considerar que se refiere a un caso particular", destacaron las mismas fuentes antes de añadir que, por el contrario, la sentencia del TEDH analiza "no un caso particular sino una situación, la presencia de simbología religiosa en los centros educativos públicos, estimándola como lega, aunque para su pronunciamiento se haya partido de la denuncia de un caso particular".
Este "desmarque", a su juicio, posibilita al TSJ afirmar que solamente se entienden vulnerados los derechos fundamentales de las personas "cuando exista alguna queja y la correspondiente petición de retirada" aunque, sin embargo, ACEL reconoció no entender cómo una situación "que objetivamente vulnera los derechos fundamentales", de las personas pueda depender "de que exista o no una denuncia al respecto".
Por ello, ACEL lamentó que el TSJCyL no haya seguido las directrices marcadas por el TEDH y consideró que el fallo " se hace muy difícil de entender" ya que "por un lado, según las leyes educativas, todo el colegio constituye un espacio común y, por otro, los niños no realizan sus actividades lectivas en un solo aula, sino que cambian dependiendo de la actividad e, incluso, en los tiempos libres y recreos visitan otras aulas en las que están sus amigos".
En su opinión, este hecho podría conllevar a situaciones "realmente peligrosas" como la segregación de los alumnos en función de la ideología, las creencias o las convicciones de los padres y, a ello, se suma que la solución propuesta por la sentencia provoca, además, la "vulneración" de otro derecho "constitucionalmente reconocido" como es de las personas a no declarar sobre su ideología, religión o creencia, aspecto que "Niega" la propia sentencia.
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