Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Que Hotel - Hoteles baratos
Diario El Viajero Magazine Tienda Diseño Grupo S. XXI viernes, 10 de febrero de 2012. Actualizado 02:26 h. Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
SIGLO XXI - 
Diario digital independiente, plural y abierto - Noticias y opinión
Diario digital independiente, plural y abierto
Paradores, hoteles desde 1928
Portada | Opinión | España | Mundo | Economía | Televisión | Cine | Música | Tecnología | Libros | Medios | Moda | Salud | Sexo | Ciencia | Gastronomía | Toros |
Deportes    Fútbol    Baloncesto    Motor  |  Última Hora  |  Videos  |  Entrevistas  |  Infográficos  |  Videojuegos  |  El Tiempo    ●    Concurso fotográfico
    
Al margen
Supernany.


Rafael Torres


Rafael Torres Rafael Torres
viernes, 3 de abril de 2009, 16:10
Comentar


Inscrito en el paisaje general de desprecio y maltrato a los niños en España, un programa de televisión que atiende al nombre de "Supernany" (Cuatro) rebasa no sólo lo tolerable, sino también lo concebible. El programa, cuyo eje son las andanzas de una especie de psicóloga infantil por aquellos domicilios familiares donde los padres no han sabido inculcar a sus hijos (por desidia, por ignorancia, por falta de tiempo o de amor) los rudimentos más básicos de la educación y la convivencia, y que son un infierno, entronca con ese otro del domesticador de perros que hace las delicias de los que se creen que un animal es un muñeco, pero los niños humanos no son perros, ni muñecos.

Esa especie de señorita Rottenmeyer que acude a las casas donde los niños están salvajes con el fin, de una parte, de dejárselos mansos a los padres, y, de otra, de que la audiencia se solace con la retransmisión del sufrimiento del niño bronca, que es así porque le han hecho así, emplea unas técnicas de remodelación de la conducta que son, desde luego, eficaces para dejar contentos a los adultos, pero a los niños, más allá del débil o pasajero efecto que sobre su alma pueda obrar la momentánea modificación de su propia conducta, les deja hechos polvo, esto es, como estaban, con los mismos problemas, los mismos padres, el mismo adosado y la misma soledad. En el ínterin, la imagen del niño díscolo o desquiciado, que lo es para recabar la atención que no recibe o recibe mal de sus mayores, ha sido contemplada en televisión por millones de personas, conculcando así el respeto debido a su intimidad y las leyes que prohíben su reproducción pública, por mucho que los padres, que no son sus amos, la autoricen.

La emisión de las imágenes de esos niños pequeños soltando palabras soeces, echando espuma por la boca, llorando, gritando, destrozando los muebles o pegando al hermano, mientras Supernany instruye a los padres sobre la mejor manera de reducirlos, es repugnante y atentatoria contra la dignidad de esos menores que no decidieron caer en un país donde se hace espectáculo de su sufrimiento. En un país brutal, como su televisión.

Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Comentarios
Escriba su opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Autoscout24 to go. Aplicación gratis
  Noticias relacionadas
» Una mala y una buena noticia
» Cincuenta días que (aún no) cambiaron España.
» Cruda ducha fría.
» La guerra de los Sánchez Vicario.
» Decir la verdad.
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
 

Quiénes somos  |   Qué somos  |   Contacto  |   Publicidad  |   Aviso Legal  |   Creative Commons  |   Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  

Cursos · Máster

  |  

Comprar naranjas online
© Diario SIGLO XXI - Diario digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris