DIARIO MAGAZINE EL VIAJERO   TIENDA DISEÑO WEB GRUPO SIGLO XXI  
Cursos y Postgrados - Másters, oposiciones, inglés
SIGLO XXI - Diario digital independiente, plural y abierto
Tienda SIGLO XXI - Electrónica e informática de bajo coste
  martes, 09 de febrero de 2010   Actualizado a las 19:49 (CET)   Año VIII. Fundado en noviembre de 2003 CursosMástersOposicionesLujo
VÍDEOS | IMÁGENES | ÚLTIMA HORA | ENCUESTAS | EL TIEMPO | PÁGINAS BLANCAS | PÁGINAS AMARILLAS | CALLEJERO
 | Más
OPINIÓN
Firmas
Viñetas
ENTREVISTAS Y CHARLAS DIG.
ESPECIALES
  PUBLICIDAD
 · Cursos
 · Másters
ESPAÑA
INTERNACIONAL
DEPORTES
Fútbol
Baloncesto
Motor
Tenis
Balonmano
Ciclismo
Golf
Vela y Copa Am.
Atletismo
Más noticias
ECONOMÍA
Vivienda
Automóviles
CULTURA Y OCIO
Cine
Televisión
Música
Libros
SOCIEDAD
Sucesos y tribu.
Ciencia y salud
Religión
Prensa y medios
Educación
Gente
Gastronomía, vinos y lugares
J. Ruiz de Infante
Toros
Ignacio de Cossío
  PUBLICIDAD
Restaurane Santiago - Paseo Marítimo de Marbella - Reservas: 952770078
Zoom In - Your latest news online
Columna de opinión
Acoso escolar
 
Fermín Bocos
 



El año empieza con una noticia esperanzadora en relación con el sumergido mundo del acoso escolar. Me refiero a una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que ha condenado a un colegio (Liceo Suizo) a indemnizar con 30.000 euros a un alumno (menor de edad) que había sufrido acoso por parte de alguno de sus compañeros de clase. Los padres del niño a los que ha dado la razón el tribunal llevaban dos años reclamando justicia para su hijo. Reclamaban algo que, en principio, parece preñado de sentido común: saber si el colegio -el director o los profesores encargados de garantizar la seguridad de los niños que acuden a las clases- tenían alguna responsabilidad por lo ocurrido. En una primera instancia, un juez estimó que no. Ahora, un tribunal superior ha sentenciado que sí.

El padre del niño acosado ha contado el calvario por el que había pasado su hijo. Un sufrimiento que ha durado meses porque el acoso no cejaba y la dirección del colegio miraba para otra parte. Al final, los padres optaron por cambiar de colegio y fue entonces cuando el niño formuló una pregunta para la que ni la ley actual ni la Fiscalía de Menores han encontrado todavía respuesta. "Papá -preguntó el niño-, ¿por qué tengo yo que cambiar de colegio y ellos (los agresores) no". No se puede decir más con menos palabras.

Afortunadamente, la justicia ha hecho suya la razón del débil. Lo tremendo es que el caso se ha convertido en noticia por lo que tiene de raro. Por lo general, en los casos de acoso escolar, lo habitual es que los acosadores se vayan de rositas, el centro escolar se lave las manos y la víctima se vea obligada a cambiar de colegio. Esa era, hasta ahora, la mala costumbre que ha sellado y sumergido en el silencio miles de casos de acoso escolar.

Comentarios
Escriba su opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres) *
            (*) Obligatorio.
Publicado el miércoles 7 de enero de 2009 a las 11:56 horas.
Tienda SIGLO XXI - Electrónica e informática de bajo coste

 
Información corporativa | Estadísticas | Publicidad | Contacto | SIGLO XXI en Facebook | RSS de SIGLO XXI
© SIGLO XXI - Diario digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris | | Auditado por
Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos. Toda responsabilidad derivada de los textos recae sobre sus autores. Reservados todos los derechos.