|
Zapaterco, el Obstinado
Juan Pablo Mañueco
La obcecación de Aznar se llamó “Iraq” y ésa sigue siendo la herencia que arrastra su partido. La obstinación de Zapaterco se está demostrando más variada, por lo que, a poco que se empecine un rato más, no se sabe si dejará detrás de sí un partido, o más bien un surtido muestrario de jirones o partes del mismo.
Los dioses ciegan a quienes quieren perder, pero si los mortales ponen algo de ofuscación de su cosecha, siempre puede alcanzarse un batacazo más amplio... De momento, ya ha conseguido que Bono y Maragall se líen a gritos delante del rey y de un presidente de República que tampoco daba crédito a lo que oía, mientras Ibarra declaraba una vez más que estaba harto de las cosas maragállicas y éste replicaba despectivamente que si Bono quería dimitir, “pues tú mismo, Pepe”.
Las tensiones no han hecho sino empezar, por lo que habrá que seguir los acontecimientos. Aunque una cosa sí va quedando clara, Rodríguez Zapaterco no habrá demostrado mucho pensamiento propio, pero las cuatro cápsulas que resumen sus obras completas, las impone testarudamente. Tiene sonrisa perpetua, ciertamente, pero su talante no es bueno, salvo con los amigos...
Le explicaron desde todas las más doctas instituciones que “género” no es “sexo”, pero el exigió que su ley sexista se camuflara como “genérica”. Le ofrecieron diálogo y acuerdos para regular con todos los derechos las “uniones homosexuales”, pero él impuso llamarlo “matri–monio” aunque sin madre. Tenía un “pacto antiterrorista” y se ha ido a dialogarlo en secreto con quienes ya han dado muchas muestras del calibre de su diálogo.
Ahora, hasta Maragall reconoce a veces que “puede que nos hayamos equivocado... con toda probabilidad”, pero Zapaterco aún no reconoce nada, de manera que poco después reaparece el ex-contrito diciendo: “tú mismo, Pepe”.
La crispación interna, conviene subrayar este matiz para quienes quieren obcecarse en campañas externas, no está sólo en el PSOE, sino también en el propio PSC, donde todos los demás –y alguno nuevo– ya contemplan un formidable granero de votantes.
Mientras tanto, Zapaterco el Obstinado, no habla... será que piensa, o que le están pensando algo sus creativos ideológicos. Pues a ver si averiguamos lo que piensa de una vez este muchacho, aunque por las muestras... cabe temer que la producción craneal zapateril no le permita pasar de líder universitario, que a lo mejor es en lo que debía haberse quedado.
|