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Etiquetas:   Disyuntiva   -   Sección:   Opinión

Lenguajes misteriosos

Necesitamos con urgencia los mejores traductores de intenciones..., porque de lo dicho...
Rafael Pérez Ortolá
viernes, 12 de enero de 2018, 06:51 h (CET)

Corren tiempos contradictorios, según se mire, claro; todo depende de donde situemos la contradicción. De hecho, los tiempos cargan con el conjunto de sus realidades, sin detenerse en el establecimiento de categorías ni fronteras; la infinidad de manifestaciones ejercen con su presencia la evidencia relumbrante de la variedad de circunstancias perceptibles. Somos los humanos quienes estamos enfrascados en la inmensa tarea novedosa de FALSIFICACIÓN, después de la cual, nada concuerda con las señales iniciales, configurando unas desconexiones importantes de las realidades naturales en su relación con las actuaciones de los personajes englobados en la comunidad.


UFANOS por los saberes atesorados y los que creemos poseer por lo escuchado en los medios, cada quisque tiende a un desequilibrio notable entre las capacidades de las que dispone realmente y sus actitudes de una suficiencia un tanto estúpida. Esta posición la expresan muy bien quienes de vez en cuando proclaman su creencia exclusiva en la ciencia como método para la adquisición del conocimiento. Quizá por su escaso entendimiento de la esencia científica, no pasan de la orilla del mar de incógnitas surgido derás de las invesrigaciones. Los avances no consiguen desprenderse del carácter enigmático de fondo que nos acompaña sin remisión, contra el que no valen componendas.


UFANOS de las ideaciones, sobre todo de las que fuimos consolidando en la aureola de las ideologías; en más ocasiones de las deseadas las hemos colocado en los más altos pedestales, tal como si tratáramos con la suprema realidad del momento. Verdaderos gentíos asumieron esos encumbramientos en las diferentes épocas existenciales. Recientes y antiguas, han sido la causa de acérrimos seguimientos, con las relevantes secuencias de bondades y tragedias extremosas. La carga humana implicada en estos eventos recorre en este tránsito los más insólitos parajes, desde la extrañeza escéptica a la adaptación sumisa, desde las experiencias gratificantes a los sufrimientos escabrosos.


UFANOS a su vez de las simples ocurrencias, que ni tan siquiera han de venir a colación de los asuntos ventilados. En aras de un entendimiento muy mal encarrilado, no sólo les otorgamos valor, sino que pretendemos su validez en competencia con los conceptos entrelazados por mentes lúcidas. Al capricho, sus autores le confieren importancia según su gusto, sin contrincantes; de ahí, su escaso valor real, a pesar de su utilización con descaro y alevosía. Su componente engañoso incrementa la gravedad de sus repercusiones sobre la sociedad en la medida de su empleo en sectores más amplios, del individuo a los grupos decisorios, de manera especial cuando la fuerza les añade capacidades de dominio.


UFANOS de poder expresarnos con palabras, lo que viene a ser el colmo, porque tengp serias dudas de que nos comuniquemos de verdad lo que realmente pensamos, sentimos o proyectamos. A la menor, en los diálogos, los equívocos y la confusión ocupan espacios preferentes; empezando con que no controlamos el amplio sentido de los gestos, palabras, silencios u otras expresiones, Y es que suele afirmarse que el individuo no es accesible para su comprensión desde fuera y en verdad que desde dentro mucho debatiríamos. Puestos en estas tesituras, ya me dirán de que lenguaje hablamos, si encima añadimos intenciones liantes, no escuchamos y alardeamos de potencias, siendo los detentadores de la incertidumbre.


En nuestras condiciones, la arrogancia está fuera de lugar, a no ser en las posiciones ridículas con aires humorísticos. Partimos de un Universo que se las trae. No dice mucho, pero poco de lo que anhelamos, quizá lo suficiente para la condición humana. Aunque ahí mismo, en ese contraste, detectamos la variabilidad misteriosa de los lenguajes. La CARPA del MISTERIO expande su grandeza. La tan cacareada materia oscura (96 %), puede ser el reflejo de un simple error de medición; las ondas gravitatrorias no viajan con la misma fluidez aquí, que en las galaxias mayores, las desviaciones no supondrían otras materias. Subsiste el enigma cósmico pese a las mediciones accesibles; no permite las arrogancias.


En cuanto a los aspectos biológicos, microscópicos, macroscópicos o los más simples que manjeamos para la convivencia doméstica; las tentaciones arrogantes también son fascionadoras, contemplamos la magia de unos funcionamientos asombrosos. Desde unas modificaciones de los genes a los transplantes de cabeza, se consiguen modificaciones grandiosas o espeluznantes. Semejante panorama acoge revelaciones incesantes, que lejos de aclarar los fundamentos, no descubren la verdadera raíz subyacente, escurridiza, que ni la misma evolución de las especies traduce. Ese TRASFONDO, bullicioso y delicado, adquiere proporciones inusitadas, expresadas de múltiples maneras y a disposición de mentes dispares.


El lenguaje configura un laberinto engorroso de numerosas bifurcaciones sin salida, de salidas hacia nuevos enredos, tribulaciones constantes. En el área de la biología hablamos y no acabamos de la vida sin salir del laberinto, en el cual la sencillez y la complejidad aúnan sus entidades. Empeñados en las explicaciones ideadas, contundentes, comprensivas del fenómeno, quizá perdemos el seguimiento de su revelación más sencilla; la vida está hecha para vivirla a fondo con las mejores cualidades personales. Notamos las VIBRACIONES cuya dimensión no conseguimos deletrear, pese a lo cual no abandonamos la terquedad de las elucubraciones, con el abandono de los requerimientos inmediatos.


Los mensajes siempre son portadores de señales subyacentes, evidentes, tenues que suelen pasar desapercibidas o entreveradas intencionadamente, incluso encriptadas; son conjuntos impregnados de tensiones colaterales. De donde, el carácter VEROSÍMIL de las diferentes expresiones empleadas, viene a ser la mayor aproximación posible para independizarnos un tanto de los misterios. Pero, los individuos hemos de pescarlas con esmero, en una labor intransferible, porque se complican los comunicados en cuanto se multiplican los intervinientes. El misterioso fondo circulante en las relaciones humanas es indeterminado mientras no conecta con el sujeto receptor y de la manera más consciente posible, fuera de esto rigen las abstracciones.


Eso de la única verdad permanece muy alejado del ruidoso mundo donde reinan las incapacidades, los engaños y la incertidumbre. ¡Albricias! ,cuando encontramos rasgos de verosimilitud. Son una rareza en gran parte de las relaciones actuales. La autenticidad destilada de los enigmas es un HALLAZGO muy importante, son puntos de apoyo cruciales para conferirnos un mínimo de estabilidad emocional.


El fondo misterioso que transmitimos permite un funcionamiento lo más autónomo posible de las mentalidades. Dejando en evidencia, en ridículo a los intentos manipuladores. Involucrados en tan peligrosa marea es patente el descuido con que tratamos estos ambientes de los que sufriremos sus efectos.

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