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El lunar de Victorino
Ignacio de Cossío
Mal comenzó el otoño en Madrid y peor termina, ganaderamente hablando. Destacamos la lidia del primer astado en un brillante y compartido tercio de banderillas por ambas manos. Padilla, Encabo y Fundi pusieron la carne y el toro las brasas. Saltos, exposiciones y mucho acierto en los arponcillos, prólogo a una corrida y crónica funeraria. El Fundi se las vio y deseó para ligar tres seguidos con la muleta, su primer toro no dio concesiones y siempre le esperó en corto para hacerle presa. Menuda prenda corrupia este saltillito. Nada a por el otro que se deja al menos cuatro muletazos por ambas manos., eso si de uno en uno como en botica los turnos. Pierde las manos el toro y el público que comienza a dormirse de aburrimiento. Media estocada y adiós a los dos madrileños.
Padilla es una contraposición en sí mismo, viene de nazareno y gusta llevar lenguas de vaca por corbata dibujando la primera sonrisa de la tarde. Una larga de rodillas nos cambia la sonrisa por la mueca. El toro no se despega y no para de revolverse haciendo la cucaracha. Cuatro verónicas y dos medias salvan con oficio tanta agresividad. Llegan las banderillas por fin otro respirito ahora cualquiera le pone un par a una escalera de toro. Por el izquierdo rebaña y por el derecho imposible. Nuevas miraditas y achuchones recibe Padilla y su corbata. El toro sabe que se deja atrás a una lengua de vaca de las que le gustan verdecitas y tiernecitas. Padilla muy sereno y astuto abrevia el sueño del toro con una estocada delantera y terminal. Juan José hace ya de todo en el quinto, pone la mesa, hace la comida y recoge los platos. Es decir se asoma al balcón, clava y sale andando porque el toro dice que no va con él a ninguna parte. Ha dejado de embestir, se raja sin clemencia es como una flor de un día pero sin florecer todavía. Victorino debe estar rabiando en el tendido viendo a seis victorino en su casa perder hasta los modales de embestir. Padilla cañonea de una estocada a quinto malo y acaba con el suplicio general.
Encabo más docto en estas lides recibe a un nuevo manso por verónicas. El Fundi entonado sale al quite y hace lo mejor de la tarde tres chicuelinas y una media que ahí quedaron en la espesura de otoño. El tercio de banderillas sube cotas importantes y hasta vuelve El Fundi con el toro de Encabo a hacerle a este un quite del perdón que pasaba por allí. La cuadrilla de Encabo no se entera y hasta un banderillero es arrollado y empotrado hacia las tablas en colisión con el victorino de guasa. Un toro que no permite un fallo hace esforzarse a Luis Miguel y éste le exprime los cinco muletazos que traía dentro. No hay dura se trata de otro toro cartón pluma que se une al sexto que tampoco rompe, dice nada y deja avergonzado al ganadero de galapagar que reseña en Madrid la pero corrida de la temporada, manda bemoles como salió la de Sevilla por Abril.
FICHA TÉCNICA
Feria de Otoño. Lleno de no hay billetes. Segunda Corrida. En tarde espléndida se lidiaron seis toros de Victorino Martín muy bien presentados, justos de fuerzas pero sin clase y duración en la embestida. Primero y segundo tuvieron mucho peligro; tercero con un buen pitón izquierdo pero duró y resto sosos y vulgares.
- José Pedro Prados “El Fundi”, de teja y oro. Silencio en ambos.
- Juan José Padilla, de nazareno y oro. Saludos desde el tercio y palmas.
- Luis Miguel Encabo, de fucsia y oro. Silencio en ambos.
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