Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Televisión y Medios
Etiquetas:   Crítica de televisión  

Huracanes que no despeinan

Hannah Sanel
Redacción
miércoles, 1 de marzo de 2006, 23:29 h (CET)
Laura Valenzuela y Marujita Díaz fueron entrevistadas ayer en el mega-sublime y a la par aterrador programa llamado “Salsa Rosa”.

Primero fue Laura. Los periodistas, puestos en fila como adiestrado servicio de Palacio, quisieron desvestir el alma de Laura. Dulcemente, casi servilmente, la llevaron de la mano a hablar de su experiencia con el inmisericorde huracán americano, de su cáncer y de la infidelidad sufrida por su hija a manos del jinete Muñoz Escasi. La noche fue fácil para Laura. Tuvo fácil campear el simulado temporal, contestar preguntas sólo en apariencia incisivas. Por allí pasó sin perder ni un ápice la compostura, sin quitarse los tacones, sin desabrocharse ni un sólo botón.

Para la folclórica, sin embargo, el grupo de estos cuestionables periodistas mudó el gesto, cerró filas, y se transformó en implacable tribunal inquisidor. Marujita, pese a ello, departió sin complejos sobre su viaje a Carmona para asistir a un homenaje a Carmen Sevilla.

Paradójicamente, tuvo que ser Marujita la que, sin haber cruzado el charco, consiguiera llenar mi aburrido comedor de tornados y huracanes que arrasaban con la furia propia de las pasiones humanas. Extrañamente, ni el temido cáncer ni la dolorosa infidelidad ni los devastadores desastres naturales a gran escala tan bien llevados por Laura pudieron competir con el relato de Marujita, tan de andar por casa.

El verbo light de la Valenzuela escondía bien escondido el embate de estas convulsiones en su vida, cumplía a la perfección el objetivo de vadear, con los tacones siempre puestos, los sufrimientos y las negruras, los avatares sufridos por su alma. Laura permanecía serena, sonriente, mientras teorizaba sobre el “lado limpio” del huracán -el que no trae consecuencias dañinas, decía-, mientras pregonaba la difícilmente creíble felicidad de su hija pese a su inesperada y pública cornamenta o departía acerca de la insignificancia de una hipotética regeneración de su cáncer.

La entrevista a la folclórica sucedió a la de la ex-presentadora , algo que agudizó el contraste entre formas tan dispares de proyectar el ego, de dejar que la vida “pase” o, por el contrario, de dejar que “le pase”. Una hablaba de las cosas que “pasaban” en su vida; la otra, de las que “le pasaban”. Algo muy distinto. Porque hay quien vive huracanes sin despeinarse y quien se despeina para invocarlos, al ritmo de unos ojos “chirivitones” que se bambolean como las ramas del árbol al paso de unos vientos huracanados que, digan lo que digan, nos alcanzan a todos. Y no podemos superarlos con los tacones puestos. No, al menos, sin renunciar a algo realmente valioso: nosotros mismos.

____________________

Visita el Blog de Hannah Senel en Blogs.ya.com/creiqueibasabesarme

Noticias relacionadas

Las chicas del cable vuelven más fuertes que nunca

La cuarta temporada se estrena en Netflix el 9 de agosto

Frank Blanco cierra un ciclo en 'Zapeando' para iniciar nuevos proyectos

Tras seis años al frente del programa de laSexta

Eneagramas y perfiles profesionales en La Casa de Papel

Analizamos las características de los personajes en otro ámbito: el laboral

​Realización televisiva de retransmisiones deportivas

Carmen Varela nos brinda su opinión

"El Caso Alcàsser"

La docuserie está disponible en Netflix desde el pasado viernes
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris