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Arrimar el hombro
Santi Benítez
Arrimar el hombro es una de esas expresiones que más suelen escaldar a las personas que siempre están protestando por todo. En una oficina, en cualquier centro de trabajo, aquellos que se pasan el día despotricando tiemblan ante esa conocida frase de “a ver si protestamos menos y arrimamos más el hombro”.
Porque, normalmente, aquellos que más protestan suelen ser los menos dados a aportar nada que valga la pena, llegado el caso. Y sino sólo hay que mirar las propuestas dadas por el PP a lo que ellos llaman “el asalto de nuestras fronteras” por parte de los inmigrantes. Ninguna. Eso si, resulta que, según ellos, la mayor prioridad de un gobierno es la salvaguarda de las fronteras. Cosa extraña dicha por este partido teniendo en cuenta que, curiosamente, en este periodo de tiempo en que no gobiernan han entrado muchos menos inmigrantes a través de las fronteras de Ceuta, Melilla y Canarias.
En realidad lo único que hacen es intentar sacar partido de la forma en que esto se produce, porque saben que lo ha visto todo el mundo a través de la televisión. Un burdo intento de sacar rédito a unas imágenes que sólo demuestran lo que han de sufrir estas personas para acceder al primer mundo. Teniendo en cuenta que la mayoría de la inmigración ilegal entra a través de los aeropuertos con visados de turistas, la cantidad de gente que entra a través de esas fronteras es mínima, y la explotación política de su sufrimiento por parte del PP es realmente penosa.
Dice Rajoy, aparte del rollo de mantener la inviolabilidad de las fronteras, que, eso si, hay que hacerlo desde el respeto a los derechos humanos. Quisiera saber que piensa este cerebro privilegiado de que poner en práctica los acuerdos de los años noventa con el reino alauita significa enviar a la muerte en el desierto a muchas de esas personas. Claro que no irá a hacernos creer ahora que eso le importa. Aquí lo que le importa es armar el jaleo suficiente para que la opinión pública sepa que sigue vivo. Porque desde luego en el parlamento es un verdadero cuerpo muerto.
Como dije al principio, en este país estar en la oposición no sólo significa protestar porque se permita el matrimonio entre personas del mismo sexo, protesta que como todo lo que está haciendo este partido le pasará factura en las próximas elecciones, también significa trabajar por el país, vamos, arrimar el hombro. Y desde luego arrimar el hombro no es poner cortapisas al trabajo de gobernar el país, significa aportar soluciones, dar alternativas, cosa que no hace ahora mismo ni ha hecho nunca este partido sin ideología que no sea el populismo.
A ver si arrimamos el hombro, y se ganan el sueldo que les pagamos los ciudadanos...
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