Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Momento de reflexión   -   Sección:   Opinión

Biblia condensada

Octavi Pereña
Octavi Pereña
miércoles, 5 de octubre de 2005, 01:18 h (CET)
Debido a que el hombre actual, tan atareado en sus múltiples ocupaciones y tan dado a pasar una buena parte de su tiempo de ocio a sufrir las consecuencias de los atascos de transito, no tiene espacio para dedicarlo a la lectura de la Biblia. Para subsanar dicha anomalía, este mes de septiembre de 2005, en la Gran Bretaña se ha publicado una versión condensada de las Sagradas Escrituras que puede leerse en 100 minutos, poca más de hora y media. El lugar escogido para celebrar tan fausto acontecimiento editorial ha sido la catedral de Canterbury, cuna y corazón del cristianismo británico. Esta edición tan novedosa de la Biblia es en formato de bolsillo de 57 páginas.

El encargado de condensar la Palabra de Dios, el Rev. Martin Hinton, ha dicho: "Hemos sacrificado la poesía por la claridad". Todos los cambios que se han hecho en la Biblia clásica hasta reducirla a un librito de 57 páginas tienen el propósito de acercarla a la gente. A pesar de que los cristianos aman a la Biblia, el autor de la reducción dice que quienes no lo son creen que es un libro de difícil manejo y que no disponen de tiempo para leerlo. La nueva versión abreviada de la Biblia, su autor la considera una adaptación que tiene el propósito de cautivar a "quienes están fuera", especialmente a los jóvenes que no saben nada de la Biblia ni del cristianismo. El Sr. Hinton dice que "ha sido escrita en un estilo que invita a pasar páginas".

La versión condensada de la Biblia recientemente presentada en sociedad, con cambios de estilo para hacerla más comprensible a los "profanos", ¿servirá para estimular la lectura de una versión completa de la Biblia basada en los textos originales? Pienso que no porque el polvo acumulado en las Biblias tradicionales que están inmovilizadas en las librerías domésticas no tiene nada de ver con que contengan mucho argot de difícil entendimiento, sino que es una cuestión de voluntad de leerla. Cuando se desea leer la versión completa de la Palabra de Dios, por más ocupado que uno esté siempre encuentra el tiempo para hacerlo porque es una cuestión de prioridades. Cuando uno tiene conciencia de que está enfermo encuentra tiempo para ir al médico porque la salud es prioritaria. Si debido a una intervención de mama el médico aconseja a la paciente realizar unos ejercicios físicos diarios que conservarán en un buen estado de movilidad el brazo afectado por la operación quirúrgica, la paciente, en este caso, encontrará cada día el tiempo necesario para los ejercicios físicos que le son imprescindibles para seguir gozando de una buena calidad de vida. Actividades que antes de la intervención quirúrgica eran prioritarias e imprescindibles, ahora ocupan un lugar secundario. En la agenda, la mujer en cuestión, destinará unos espacios que no podrán ocupar ninguna otra actividad. Traspasemos lo que ocurre en el mundo físico al espiritual.

Cuando el Señor Jesús utiliza las parábolas en sus charlas lo hace con el propósito de enseñar cosas espirituales haciendo uso de historias terrenales comprensibles a su auditorio. En cierta ocasión, con motivo de la conversión de Mateo, el cobrador de impuestos, y la posterior asistencia de Jesús y de otros cobradores de impuestos a una comida en casa de Mateo, los maestros de la ley se quejaron a los discípulos de Jesús por el comportamiento tan incorrecto de su maestro. Jesús, que oyó la queja, dijo a los disconformes: "Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos…Porque no he venido a llamar a justos, sino pecadores al arrepentimiento" (Mateo,9:12,13). El médico del alma diagnostica que las personas padecen una enfermedad que se llama pecado. Esta dolencia sólo puede curarse por la fe en el nombre de Jesús y una estricta obediencia posterior a sus instrucciones. El paciente curado, ¿no encontrará el tiempo necesario para conocer más correctamente las recomendaciones que le hace el médico que ha curado su enfermedad espiritual con el fin de seguirlas escrupulosamente si esta obediencia es necesaria para conservarse vivo espiritualmente? El grave problema que da la impresión que no han detectado el Sr. Hinton, el autor de la nueva versión condensada de la Biblia y que va a hacer historia, ni el editor Len Budd, es que la gente no es consciente de que está espiritualmente enferma. Por lo tanto no necesitan ir a Jesús para que les cure su dolencia espiritual. En este caso, las instrucciones que les devolverán la salud perdida no les hace ni fu ni fa.

Noticias relacionadas

El huracán Florence expone la dura realidad de la desigualdad en Estados Unidos

El huracán de categoría 4 avanzó a una velocidad de varios kilómetros por hora inundando las Carolinas estadounidenses

La Cataluña imaginaria y autosuficiente de los separatistas catalanes

“La autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que carecen de humildad o aquellos que la pierden, no pueden aproximarse al pueblo” Paulo Freire

Dos debates, dos Españas

La crispación general y el estilo bronco, zafio y chulesco del diputado Rufián representaba el nivel de descrédito que ha alcanzado el debate parlamentario

La distopía del Máster Casado

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris