Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Etiquetas:   Al borde de la palabra   -   Sección:  

Contrastes

Joaquín Castillo
Redacción
miércoles, 28 de septiembre de 2005, 23:16 h (CET)
El pasado domingo mas de trece millones y medio de españoles veian a Fernando Alonso coronarse rey del viento, veian como levantaba su puño al cielo en señal de victoria, como alzaba su voz encima de su flamante R-25 para gritar con rabia por el sueño conseguido, pero fue la fugaz imagen de un brasileiro colandose en el circuito el que me hizo pensar, alli estaba él, un jovenzuelo descalzo y desgarbado intentando entrar en el clasista mundo de la F-1 por la puerta de atrás, jugandose el tipo por estar al menos una vez cerca de un mundo al que dificilmente podra acceder.

Exceptuando el mítico trazado urbano de Mónaco, ninguno de los circuitos que recorre la Fórmula 1 está tan metido en la ciudad como éste de Interlagos. Una situación que, y más en Sudamérica, lo acerca a esa gente común, que tan poco tiene que ver con este tono cada vez más elitista de esta F-1 actual, más allá de que a mucha de esa misma gente le guste, la siga y conozca a sus principales pilotos, mas alla de que sean fans de Barrichelo Alonso o Schumacher.

Esa proximidad hace que, apenas a unos cientos de metros de donde la categoría despliega irreverente en tecnología, talentos humanos y excentricidades, esos millones y millones de euros que la sostienen, se levanten barrios marginados, con casas que quedaron a medio construir, carreteras sin asfaltar y donde los taparrabos son las cortinas de lujo...

Podemos ver como se fusionan dos mundos, mientras nuestro Nano gira a 250 km/h con un coche multimillonario, de fondo tenemos la estampa de un mundo que lucha por sobrevivir. No hace muchos años atras se utilizaron estas imagenes para reflejar con exageración el “subdesarrollo del Tercer Mundo”.

Esa contraposición provoca también especiales sensaciones. Como ésas que se perciben cuando tras toda una mañana y una tarde de andar por el paddock y boxes viendo a la más variada gama de personajes haciendo uso y abuso del particular poder que da el dinero, con suculentas comidas, costosísimas vestimentas y gustos tecnológicos de ultísima generación, sólo basta caminar unos metros rumbo a la salida del circuito, en plena Avenida Interlagos, para encontrarse con ansiosos chicos y no tan chicos, muchos descalzos, suplicando por una moneda...

Es allí donde la fastuosa y exclusiva función del circo de la F-1 deja paso a la realidad de mucha gente, es alli donde se da paso a la dificil vida del chico descalzo y desgarbado que por un momento... me hizo pensar.

Noticias relacionadas

El lado golpista del Frente Guasu

Los seguidores del cura papá Fernando Lugo acusan de golpistas a varios entes, empresas y medios con los cuales siguen vinculados

Telecinco condenada por el Tribunal Supremo por realizar publicidad encubierta

Clemente Ferrer

Empecemos a soñar con Madrid 2020

Los votantes del COI tienen un sentimiento de deuda con la candidatura española

Se acabó la Liga escocesa

Habrá que acostumbrarse a ver como el dueto Madrid-Barcelona, nuevamente, lucha por ganar la próxima Liga, mientras que los demás juegan y pelean por la “otra liga”

¿Cristiano o Messi? Y tú ¿De quién eres?

María Xosé Martínez
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris