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Etiquetas:   Crónica taurina   -   Sección:   Toros

Vilches, el clasicismo de lo nuevo

Ignacio de Cossío
Ignacio de Cossío
miércoles, 3 de mayo de 2006, 23:25 h (CET)
En el único festejo de la Feria de San Miguel destacó el utrerano Luis Vilches a la verónica y con la diestra en pasajes de mucho temple, largura y ligazón en el primero de su lote frente a un desafortunado Dávila Miura que sufrió las de Caín para matar al barrabás quinto que a punto estuvo de irsele vivo al corral.

La tarde con cierta melancolía de un San Miguel apuntado, corría toro a toro. Uceda Leal tardó mucho tiempo en confiarse en su primero y el trasteo se sucedió con más pena que gloria. Los pasitos hacia atrás en su primero, las dudas con la muleta para ligar el segundo muletazo y hasta en el vulgar quite al toro de Vilches, dejaron en evidencia los primeros pitos sobre el ruedo. Con el cuarto ni quiso ni pudo enmendar el puyazo trasero de su picador y abrevió con una gran estocada, lo único destacable de su actuación inédita y gris.

Eduardo Dávila Miura pecó con el peor lote y sólo pudo recetar una serie digna con la diestra a su primero, un toro gazapón sin fijeza que pidió la hora antes de tiempo. Con el quinto llegó el escándalo. Derretío se llamaba el animalito y más derretío se quedó el maestro cuando Francisco Teja le perdonó lo que pudo ser una de las mayores humillaciones de su carrera. Les cuento. Derretío sale abanto y distraído, nadie parece frenarle salvo el piquero que pica al relance, pegado a chiqueros y bajo la incapacidad de una cuadrilla y de un maestro que no logran ponerle en el sitio en el primer y segundo intento. En banderillas recorta y nacen los mejores quites de la tarde, los del perdón que pasaba por aquí. Menos mal que alguien esta atento y no deja avanzar al manso y descarado Derretío. El toro sigue escarbando, protestando y lanzando avisos del precio de su piel. Dávila lo intenta y nada se puede hacer a tenor de los gañafones que lanza a diestro y siniestro el ejemplar de Ortega. Se hace esperar el obligado macheteo, llega la suerte suprema y de suerte nada, tres pinchazos, una media, otra estocada atravesada, dos avisos y todas las miradas al presidente. El presidente era Teja y este se supone que es de los duros pero ayer se derritió un poco, era lógico con el correoso astado que le toco en suerte a Dávila, lo normal era esperar un pelín más de la cuenta. A Eduardo que estuvo mal con la espada toda la tarde, pudo descansar con un glorioso descabello que bien le supo a Puerta de Príncipe con lo que le pudo avecinarle.

Luis Vilches llegó, vio y convenció. Todavía están tomando nota sus compañeros de cómo se torea con el capote. Cuidado que el ¡Fuera, fuera! a Uceda en el quite de su toro no estuvo del todo bien. Claro que ir detrás del utrerano tras como estuvo de inspirado tiene guasa. Con tres verónicas y una media de lujo para el sevillano al primero de su lote. El respetable agradece efusivamente el brindis con una atronadora ovación. Vilches es el diestro elegido y el maestro no defrauda. Todo lo contrario rompe las alarmas del temple y la largura con tres series diestras de tres y cuatro muletazos seguidos. Sevilla esta de Feria y cualquiera se acuerda de Fernando Alonso. El animal pierde fuelle y poco a poco se apaga, otro cirio pascual. Último intento con la zurda y de este pozo no sacamos nada más agua maestro. Con la media estocada llega la oreja al tesón y la torería de otro torero importante que renace por San Miguel. Vilches lo intenta de nuevo con el que cierra plaza y nos deleita con ése su mando aterciopelado a la brega. Las verónicas llegan de Utrera y a Utrera llegaron dos horas más tarde. Luis somete con la diestra al astado que poco a poco se pierde en la espesura de la tarde, de nuestra nostalgia de otros San Miguel, más festivos más verbeneros con su feria de bestias y casetas pintadas de mantillas y flores en pro de los toros. De una estocada acabó Vilches esta mini feria en espera de la de Abril más generosa con las formas y maneras de un torero joven, clásico y ortodoxo como el utrerano tristemente exiliado en Francia para mayor gloria de los franceses.

FICHA TÉCNICA

Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Feria de San Miguel. Domingo 25 de septiembre de 2005. En tarde espléndida y con más de media entrada se lidiaron 6 toros de Gerardo Ortega muy bien presentados con seriedad, hechuras y cumplidores en el caballo. 1 noble, 2 justo de fuerzas y escasa durabilidad en la muleta, 3 tardo en el caballo pero el de mejor clase y recorrido en la muleta, 4 embistió a media altura y duró poco, 5 manso con peligro y 6 a menos.

- José Ignacio Uceda Leal, de rioja y oro. Silencio tras aviso y silencio.

- Eduardo Dávila Miura, silencio y palmas tras dos avisos.

- Luis Vilches, oreja y saludos.

Incidencias: saludó en banderillas por sus quites Domingo Navarro.

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