Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

¿Habrá en Kazajstán una revolución de colores?

Alexei Makarkin
Redacción
miércoles, 21 de septiembre de 2005, 22:39 h (CET)
La cámara baja (Mazhilis) del parlamento de Kazajstán ha fijado las elecciones presidenciales de turno para el 4 de diciembre. Últimamente ha surgido la costumbre de vincular toda votación que se realice en el espacio postsoviético con el fenómeno de "revoluciones de colores", cuyo rasgo distintivo consiste en la simultaneidad con la campaña electoral. Pero tal perspectiva parece ser poco probable para Kazajstán. Y no sólo porque en el primer semestre del año en curso allí se registró un incremento económico del 9 por ciento (en Ucrania, bajo el Gobierno de Victor Yanukovich, el crecimiento no era más bajo). Ni porque Nursultan Nazarbaev sigue siendo un líder carismático y a diferencia, por ejemplo, de Eduard Shevardnadze no ha despilfarrado su capital político. Lo fundamental radica en que en Kazajstán no existen las condiciones objetivas para una revolución.

Primero, para Kazajstán no es actual la idea de "acercarse a Occidente", la que inspiró a las fuerzas "naranja" ucranias y a los partidarios georgianos de Saakashvili. Tal idea no responde a la situación geopolítica del país y no goza del apoyo más o menos masivo en la sociedad kazaja.

Segundo, en el país no hay una dura confrontación entre los clanes regionales, como aquella que provocó la primavera pasada la destitución de Askar Akaev en Kirguizia. Conviene hacer recordar que en ésta se trató de un conflicto entre los clanes septentrionales y meridionales, cuyos orígenes están en la correlación de fuerzas políticas que existió en el período soviético de la Historia del país. En Kazajstán se observa un grado mucho más alto de consolidación de las élites en torno a la cúpula gobernante.

Tercero, el presidente kirguiz Akaev venía aplazando hasta el último momento la toma de la decisión sobre el futuro de su régimen (a tenor con la Constitución, su mandato presidencial ya era el último). Se analizaban diversas variantes: desde la modificación de la Constitución hasta la transición hacia una república parlamentaria. Como resultado, el aparato administrativo (incluidas las instituciones armadas) estaba desorientado y por ende obraba con baja eficacia. En Kazajstán hay claridad en todo: Nazarbaev, sin vacilar, aceptó participar en las elecciones y, según sondeos sociológicos, es su favorito. Respectivamente, la numerosa burocracia no va a sentir la tentación de hacer el "doble juego".

Cuatro, la oposición en Kazajstán es mucho más débil que la kirguiza, no se apoya sobre fuertes clanes regionales y representa en sí un conjunto de funcionarios retirados. Entre éstos, el más conocido es el líder del movimiento "Por un Kazajstán justo", Zharmajan Tuyakbay, ex Fiscal General y presidente de Mazhilis, el principal rival de Nazarbaev en la lucha electoral. Pero el rating de Tuyakbay es del 10 por ciento actualmente, o dista mucho del resultado que obtenía Victor Yuschenko tres meses antes de celebrase las elecciones en Ucrania. Además, el hecho de que los candidatos por la oposición puedan participar en las elecciones devalúa sustancialmente las acusaciones que ellos dirigen a las autoridades kazajas, imputándoles la violación de normas democráticas.

Quinto y lo último: no se vislumbran las fuerzas exteriores que muestren una seria disposición para financiar la revolución, pues Nazarbaev es famoso por su don de mantener buenas relaciones con todos los jugadores internacionales más importantes, dando prioridad al derrotero ruso. Por algo Astana, junto con Moscú y Minsk, demuestra de modo consecuente su apoyo al proyecto de creación del Espacio Económico Único. No es de extrañar por ello que también Rusia respalde de modo consecuente a su partenaire kazajo. También las relaciones personales entre Vladimir Putin y Nursultan Nazarbaev tienen un carácter positivo. Baste con citar las palabras que el presidente ruso pronunció durante la celebración del 65 cumpleaños de su homólogo kazajo en julio pasado: "Nursultan Nazarbaev ha creado un Estado independiente, teniendo que partir del cero al abordar esa labor. Solamente un hombre poco ordinario podía cumplir tal tarea. Cuando todo está hecho surge la ilusión de la facilidad. Pero cuando sólo se aborda una obra así y se llega al nivel que se ha alcanzado hoy día, se hace claro que se trató de un trabajo ingente, y Nursultan Nazarbaev lo supo cumplir brillantemente".

Nazarbaev tampoco está en conflicto con otros centros de influencia mundiales, tales como Pekín (que junto con Astana y Moscú forma parte de la Organización de Cooperación de Shanghai) o Washington, que no tiene planes de desestabilizar la situación en ese Estado rico en petróleo. Es notable que la primavera pasada haya visitado Kazajstán Richard Perle, uno de los más famosos "halcones" del partido republicano de EE UU. "Durante mi visita y las conversaciones sostenidas con el cabeza de Kazajstán, me he convencido de que el país ha logrado impresionantes resultados en su desarrollo", dijo Perle después de reunido con Nazarbaev. En opinión del político estadounidense, Kazajstán juega un importante papel en la región, se realizan enérgicamente cambios políticos y económicos, la gente de diversas nacionalidades convive en paz y concordia, sintiendo confianza mutua. Pero al propio tiempo Perle opina que existen factores que ponen en peligro el desarrollo sostenido del país, los que radican en que el extremismo y el narcotráfico pueden penetrar en Kazajstán desde los países limítrofes de bajo nivel de desarrollo.

O sea que el régimen del presidente Nazarbaev parece ser muy estable, y hasta las amenazas potenciales a su desestabilización provocan una reacción negativa por parte de todos los centros de influencia más importantes del mundo. De ahí que es muy poco probable que en Kazajstán se realice un guión de "revolución de colores".

____________________

Alexei Makarkin es director general adjunto del Centro de Ingeniería Política,para RIA "Novosti".

Noticias relacionadas

Qué explicaría la visita de Xi Jinping a Panamá

Panamá no constituye ejemplo de gran o mediana potencia

¿A quién voto en las próximas elecciones andaluzas?

Los socialistas han gobernado en Andalucía desde 1982 sin interrupción y no hemos salido del vagón de cola

Macron y Mohammed 6 en tren de alta velocidad

Mientras otros países del Magreb se resisten a la modernidad, Marruecos se suma a la carrera espacial y viaja en trenes de alta velocidad

¿Hacia un Brexit traumático?

La irrupción de fuerzas centrífugas consiguió la victoria inesperada

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris