Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Las plumas y los tinteros   -   Sección:   Opinión

Más sobre Juan Pablo II

Daniel Tercero García
Daniel Tercero
martes, 20 de septiembre de 2005, 23:52 h (CET)
El pasado sábado el Vaticano hizo pública la versión oficial –mediante un documento- de los acontecimientos que ocurrieron los últimos días de la vida de Juan Pablo II. Parece, según confirman las más de doscientas páginas de que consta dicho texto enmarcadas en el Acta Apostolicae Sedis, que las últimas palabras que pronunció el Pontífice en su lecho no fueron en referencia a la cantidad de jóvenes que se estaban concentrando en la plaza de San Pedro, ni se dirigió a la juventud en general, sino que su último aliento fue para pedir una última voluntad: “Dejadme ir a la casa del Padre”.

El documento, a la venta desde esta semana en las librerías vaticanas, narra pormenorizadamente lo sucedido alrededor de Juan Pablo II desde el 31 de enero –día en que se anunció la suspensión de audiencias debido a una gripe-, hasta el 2 de abril a las 21.37 horas (de Italia), hora en la que se certificó la muerte del Pontífice.

El libro aclara algunos hechos que han permanecido con cierta oscuridad –como, por ejemplo, la causa definitiva de la muerte, y hasta cuándo permaneció consciente- y permite recordar los acontecimientos relatados cronológicamente en este magnífico documento. Según estos datos Juan Pablo II esperó la muerte en su apartamento con cierta tranquilidad, y se mantuvo consciente hasta las 19.00 horas del mismo dos de abril. Una hora más tarde, a las 20.00 horas, se le administró la extremaunción. ¡Ya nos gustaría disponer de documentos así de muchos otros personajes tan influyentes del siglo XX! El texto arrojará luz sobre los últimos momentos de vida de un papa que fue capaz de congregar frente a su ventana cerca de 100.000 personas en sus últimos instantes de vida –y millones los días posteriores a su muerte. Hito nada fácil de repetir por cualquiera de los iconos de referencia del siglo XXI.

Con esta publicación el Vaticano quiere cerrar el camino a los posibles bulos, muy típicos ya en la especie humana, que hacen referencia a las causas reales de la muerte del Pontífice y a sus últimos momentos de vida. Así como a la posible rumorología que pueda ir apareciendo entorno al porqué del nombramiento de Ratzinger como siguiente papa, ya que fue él, durante los momentos en los que Juan Pablo II se acercaba a su fin terrenal, una de las pocas personas que pudo acercarse al agonizante Juan Pablo II.

No podemos olvidar que todo lo que rodea al Vaticano, la Iglesia católica y al Sumo Pontífice del catolicismo es carne de rumorología siempre, y no desde hace poco tiempo. Juan Pablo I estuvo apenas un mes al frente del pontificado. Se ha escrito mucho sobre el porqué de su prematura muerte. Pío XII se declaró neutral durante la II Guerra Mundial y, además, fue acusado de centralismo y autoritarismo dentro de la Iglesia. Benedicto XV también fue neutral en otra guerra, la Gran Guerra o I Guerra Mundial, aunque poco después trabajó en pos de la Sociedad de Naciones y la paz internacional. Son algunos ejemplos de los más recientes papas, del siglo XX, en los que podemos observar como las decisiones que toman y las consecuencias de éstas dan lugar a una gran cantidad de opiniones e influyen no sólo en el mundo occidental o cristiano.

Desde el Vaticano se intenta, de esta manera, con la publicación de este texto en el Acta Apostolicae Sedis evitar posibles malentendidos y bulos que se puedan producir basados en los últimos días –y horas- del papa Juan Pablo II. Pese a este intento de ponerse la venda antes de tener herida es más que probable que aparezcan libros, artículos y textos varios que pondrán en duda aspectos distintos de los que oficialmente se han publicado. Al género humano le gusta la rumorología...

Noticias relacionadas

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.

El acto del reconocimiento de gobiernos

Las principales doctrinas sobre reconocimiento de gobiernos

Alcoa y el abandono de Asturias

El presente y el futuro industrial y económico de Asturias están en el aire

Hacia la caverna

El oscurantismo sigue siendo demasiado moderno

Equidistancia

Entender la vida como una confrontación permanente es algo terrible. Supone enfrentarse a cada una de las facetas de la realidad con un pensamiento dicotómico
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris