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Etiquetas:   Música   -   Sección:   Música

Víctor Jara en la memoria

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
martes, 24 de enero de 2006, 02:16 h (CET)
Ahora se cumplen 32 años de la desaparición del cantante Víctor Jara. Él fue una más de las victimas de ese general asesino llamado Pinochet que ahora se hace el loco, literalmente, con el fin de no pagar por tantos y tantos muertos como sembró por tierra chilena a partir del 11 de septiembre de 1973. El odio a la palabra fue el causante de la tortura y muerte de este cantante chileno cuya canción “Amanda” ha dado la vuelta al mundo en diversas voces y lenguas.

Víctor Jara nació en el seno de una familia humilde. Sus padres son ese Manuel y ese Amanda que tanto se aman en la canción que años más tarde les escribiría su hijo. Después de pasar por el seminario durante algunos años- igual que en España hasta hace algunos años también en Chile los hijos de las familias pobres tenían que pagar el peaje seminarista si querían estudiar- a los 21 años ya le encontramos cantando en el Coro de la Universidad de Chile donde se estrena en el mundo de la canción con la interpretación de “Carmina Burana”. Más tarde se integra en el grupo folclórico “Cuncumén”, se relaciona con Violeta Parra y ésta le entrega dos villancicos que graba en un álbum colectivo con el citado grupo. En 1961 compone su primera canción, “Paloma quiero contarle”, que junto con “La canción del minero” aparece en otro elepé colectivo titulado “Folklore Chileno”. Se mueve en los ámbitos del mundillo teatral chileno y durante tres años, de 1966 a 1969, se convierte en el director artístico del mítico grupo “Quilapaýun”.

Pero Víctor Jara sabe que quiere cantar a los oprimidos del mundo. Así en 1969 gana el “Primer Festival de la canción chilena” con el tema “Plegaria a un labrador”. El festival se celebra en el Estadio Nacional de Santiago donde años más tarde sería asesinado por los milicos rebeldes de Augusto Pinochet. Ese mismo años edita en solitario el elepé “Pongo tus manos abiertas” donde ya parece el que sería su tema más conocido: “Amanda”. Con la victoria de la candidatura de Unidad Popular la política chilena empieza a caminar por la vía del bienestar social para los desheredados de la tierra y el cantante es nombrado Embajador Cultural del gobierno chileno de Salvador Allende. En función de su cargo recorre diversos países dando a conocer la nueva política chilena al tiempo que sus canciones, siempre dedicadas a los que más sufren y criticando a los poderosos y las multinacionales que se dedicaron durante años a expoliar los bienes chilenos con la complacencia de la burguesía del país.

El 11 de septiembre de 1973 debía inaugurarse en la Universidad de Santiago una exposición titulada “Por la vida. Contra el fascismo”. En aquel acto tenían que dirigir la palabra Salvador Allende y Víctor Jara. Ninguno de los dos pudo hacerlo. Salvador Allende, presidente electo y democrático de los chilenos murió bajo el ataque de los tanques y la aviación rebelde en su puesto de mando del Palacio de la Moneda. Víctor Jara fue detenido junto con centenares de estudiantes y trasladado al Estadio Nacional donde fue torturado y asesinado por aquellos que odiaban sus canciones y todo lo que el cantante representaba. Su cuerpo apareció el 16 de septiembre, acribillado a balazos, cerca del cementerio Metropolitano de Santiago para dar la apariencia de que había muerto en un tiroteo callejero. Antes de morir todavía tuvo tiempo de comenzar un poema que nunca llegó a canción. “Canto, que mal me sabes / cuando tengo que cantar espanto”, estos versos junto a pocos más forman parte del poema “Estadio de Chile”, escrito entre sesión y sesión de tortura, que alguien consiguió sacar de aquel antro del horror. Hoy aquel estadio se llama Estadio Víctor Jara a pesar de los intentos del derechista alcalde de Santiago que quería cambiarle el nombre intentado borrar así la memoria del cantante.

Hoy Pinochet sigue vivo y libre mientras muchas familias chilenas todavía lloran a su muertos y desaparecidos. La embajada de los EE.UU. en Chile supo mucho de aquel golpe de estado donde la CIA tuvo una parte importante en su planeamiento y desarrollo aunque siempre lo negaron. Documentos secretos de la época que ahora han sido desclasificado así lo afirman pero ningún tribunal internacional pide responsabilidades a los que hicieron posible aquella masacre. Poderoso caballero es don Dinero.

Afortunadamente nos quedan las canciones de Jara. Nos queda su voz y su palabra.

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