Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

En busca de la mirada perdida (de Bush)

José Carlos Navarro (Mérida)
Redacción
viernes, 9 de septiembre de 2005, 01:35 h (CET)
Segundos les han sobrado ante la petición de ayuda por el huracán Katrina al ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, para anunciar que España proporcionará 16 toneladas de material de ayuda a los damnificados , por valor de 350.000 euros financiados en su totalidad por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI). Los mismos segundos que les sobrarían al presidente Rodríguez Zapatero si Georg W. Bush lo llamara para una cita.

Como los socialistas españoles no dan puntada sin hilo, pretenden que esta ayuda haga flexible la agenda norteamericana de política internacional, suministrando de paso clases de moralidad a la Administración Bush para que vislumbren de otra maner las desgracias y el sufrimiento.

Lo único cierto es que entre Rodríguez y Bush sólo existe un "robado" hecho con alevosía con un teléfono móvil. Confían en que con la presencia del Rey en la recepción organizada por Bush a los líderes internacionales que asistirán a la Asamblea General de Naciones Unidas, pueda Rodríguez estrechar la mano del emperador.

Proclamando que el deseado encuentro no les genera "ninguna angustia", hace recorordar carreras en pasillos y demás artimañas "celestinescas".

Concientes de los feos practicados al amigo americano anhelan que "pequeñas querellas o miserias del pasado pasen a un segundo plano y tengan menor relevancia". En busca de la mirada perdida de Bush, olvidan cuál es el sentimiento de los americanos. Hoy por hoy, la importancia que el gobierno Rodríguez le puede dar a la bandera española, no es compatible con la que le dan los americanos y su presidente a la suya de barras y estrellas. Calificar de pequeñas miserias el desprecio que Rodríguez hizo a la bandera norteamericana, no sólo es desconocer los sentimientos de una nación, sino que para el pretendido encuentro es echarse piedras sobre su propio tejado.

Noticias relacionadas

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal

Los ejes sobre los que Hitler construyó el Nazismo

La historia que sigue después es conocida, y sin embargo sus promesas nunca fueron cumplidas

Una muralla para aislar el desierto del Sahara

Intelectuales de todo el mundo analizarán en Marruecos el problema de la inmigración que causa insomnio y desacuerdos en Europa

El discurso de la payasada

Cuatro artículos que me han ayudado a encontrar la mía

Heráclito

Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris