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Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

Ley de dioses (blindar al magistrado constitucional)

José Carlos Navarro (Mérida)
Redacción
domingo, 28 de agosto de 2005, 23:23 h (CET)
Hace escasos meses dijo María Emilia Casas, presidenta del TC, que había que reformar la ley del Tribunal Constitucional (LOTC) al objeto de evitar el colapso que sufría la institución. De la Vega confirma la petición, dicho y hecho, el gobierno aprueba en Consejo de ministros la reforma, introduciendo a los secretarios de juzgado para que criben e impidan los recursos de amparo. Es posible que no diga eso la Constitución.

La lectura de la reforma de la LOTC, me evoca el recuerdo de unas declaraciones de Casas, afirmando a finales del 2.004 que habría que quitar «emotividad» al término «nación», sugiriendo que se podría modificar la redacción del artículo dos para convertir a España en Estado plurinacional. Expresa la reforma en el apdo. Organización del TC (art. 22): "se añade la imposibilidad de que ninguna jurisdicción enjuicie a un magistrado por los votos y opiniones emitidas en el desempeño de sus funciones". Que los magistrados hayan sido condenados por el Supremo a indemnizar por una inadmisión -recurrida ante el propio Tribunal Constitucional-, es una cosa. Que toda actuación del carácter que sea no pueda ser juzgada, es otra muy diferente.

En los regímenes teocráticos el monarca es la máxima autoridad divina y terrenal en su reino, sólo pueden ser juzgados por su Dios. En nuestra monarquía parlamentaria el Rey es el jefe del Estado, todos por debajo de él pueden ser juzgados, incluyendo a los presidentes de gobierno. La reforma impide que la máxima jurisdicción que es el Tribunal Supremo, pueda juzgar al magistrado constitucional. Blindado ante la ley, con la "ley de dioses".

No juzgues y no serás juzgado. En este caso juzgarán y no serán juzgados. Teniendo en cuenta lque la gran mayoría de éstos, ni son jueces, ni han pasado escalafón alguno.

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