Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

CEI: área de cooperación rusia-occidente

Vladímir Símonov
Redacción
sábado, 27 de agosto de 2005, 22:27 h (CET)
Cuando el viernes pasado Vladímir Putin se entrevistó con los líderes de los países de la CEI en Kazañ, es dudoso que logre obviar la idea de que aquel día comienzan los preparativos para otro encuentro importante.

Se trata del encuentro Cumbre del "Grupo de los Ocho" que el verano de 2006 se celebrará en las afueras de San Petersburgo bajo la presidencia de Rusia.

Es que Moscú quisiera ofrecer el tema de ayuda a los Estados formados de los fragmentos de la URSS como uno de los derroteros principales de la actividad de "los Ocho" el año que viene.

En efecto, después de condonadas las deudas de los países más pobres de Africa, la superación del atraso económico de los Estados jóvenes tales como Uzbekistán, Kirguizia, Moldavia y Georgia ya se promueve a la categoría de problemas prioritarios emergentes ante la comunidad mundial. No cabe duda que precisamente la miseria y otros problemas sociales más acuciantes causan, en primer lugar, los accesos de inestabilidad política que estremecen con regularidad los Estados de la CEI.

Por su parte, esa inestabilidad incita a Occidente y Moscú considerar el espacio postsoviético como campo de batalla.

Máxime que divergen a fondo los conceptos de Rusia, por un lado, de los EE UU y la UE, por el otro lado, respecto a los procesos que se desarrollan en esta región. En opinión de Rusia, EE UU se inmiscuye arbitrariamente en la zona de intereses históricos de Rusia tratando de "empotrar" Georgia, Ucrania y más tarde las demás ex repúblicas soviéticas en el modelo centrista norteamericano del mundo. Según la interpretación norteamericana, Rusia no puede de ninguna manera liberarse de la nostalgia por el imperio soviético desmoronado y sigue pretendiendo allí - ahora sin razón alguna- las posiciones dominantes. Ahora Moscú parece apartar estas fobias recíprocas. Ofrece algo completamente distinto: convertir esa región en territorio de un partenariado mutuamente respetuoso y predecible de Rusia con Occidente y de común acuerdo prestar a los países de la CEI concurso en el desarrollo de la democracia y economía. Como resultado, la participación de Rusia en el "Octeto" podría adquirir un sentido complementario, ya que Moscú comprende mejor los problemas de los países dotados de la economía transitoria.

¿Cuáles son las esferas de tal partenariado? Pese al escepticismo de algunos politólogos, Rusia y Occidente tienen muchos puntos de contacto en este ámbito. Como siempre, la lista va presidida por el problema de combatir el terrorismo internacional. Rusia y Occidente están interesados en limitar al máximo la expansión de la ideología del islamismo radical a la región de la CEI. El intercambio de datos secretos, la formación conjunta de las fuerzas regionales de seguridad y la ayuda a los países de la CEI a efectuar reformas militares podrían prevenir la constitución de nuevos enclaves terroristas en esta área.

No menos prometedora parece ser la elaboración de un enfoque común hacia los esfuerzos tendientes a poner coto al tráfico de drogas de Afganistán vía Asia Central a Rusia y Europa. Moscú, Washington y Bruselas se muestran igualmente irreconciliables para con el narcotráfico. No obstante, hasta ahora estos tres centros de fuerza no pudieron establecer una cooperación estrecha para interceptar los canales de transporte de heroína. Entretanto, la estabilidad de la región depende directamente de los esfuerzos capaces de combatir el narcotráfico, esa principal fuente de financiación de los grupos radicales y terroristas.

Otro derrotero del partenariado es impedir la migración improcedente y matizada de criminalidad. Entre los desafíos procedentes del territorio de la ex URSS, el torrente de inmigrantes ilegales que desliza por encima de las fronteras europeas más transparentes, representa el peligro primordial. Conviene tener en cuenta que, en considerable medida, la migración laboral ilegal de la CEI a Europa procede de los países que sirvieron de escenario de las revoluciones "de color". Por esto un control riguroso sobre este torrente permitiría prevenir la contaminación de la juventud de Europa Occidental por bacilos de nihilismo y anarquía que esparcen los activistas de los movimientos "revolucionarios" de la CEI.

No cabe descartar la posibilidad de que Rusia y Occidente, ante todo, la UE, aúnen sus esfuerzos para cancelar los conflictos en el espacio de la ex Unión Soviética. Por ejemplo, Moscú no quiere con derecho perder su estatus de pacificador en Transnistria. En efecto, Rusia precisamente puso fin a la fase militar del conflicto. Al mismo tiempo, en los círculos periciales rusos arraiga la idea de que en vista de la "europeización" larvada del conflicto en torno a Transnistria, Moscú podría aliviar su vida si hubiese compartido con la Unión Europea la responsabilidad por el mantenimiento de la estabilidad.

En todo caso, para Rusia y Occidente es preferible y mutuamente provechoso el diálogo sobre los problemas de la CEI y en modo alguno la lucha solapada por las esferas de influencia.

____________________

Vladímir Símonov es comentarista de RIA "Novosti".

Noticias relacionadas

¿Profecías de Sánchez para el 2040? Antes habrá arruinado España

“No pierda la cabeza, nada ocurre como está previsto, es lo único que nos enseña el futuro al convertirse en pasado.” Daniel Pennac

Menosprecio hacia la vida de algunos

Todos nos merecemos vivir para poder obrar y dejar constancia de lo que uno hace

Lastres y estercolero en la Sesión de Control al Gobierno

​Para el PP, la Sesión de Pleno del Congreso de los Diputados número 156 empezaba lastrada

Rajoy, Sánchez y el mito de Ícaro

“En el pasado, aquellos que locamente buscaron el poder cabalgando a lomo de un tigre acabaron dentro de él” John Fitzgerald Kennedy. 35º presidente de los Estados Unidos

El Satélite Mohammed 6 B levanta vuelo

La nación marroquí sigue su firme camino hacia la modernidad asimilando los avances tecnológicos del mundo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris