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Etiquetas:   Al borde del precipicio   -   Sección:  

Contratos o planes de pensiones

Antonio Valencia
Antonio Valencia
lunes, 22 de agosto de 2005, 01:00 h (CET)
La intención del Barcelona de renovar a Ronaldinho hasta el año 2014 pone sobre la mesa una situación controvertida: ¿es mejor hacer contratos largos o renovarlos cada pocos años? Intentaré analizar las ventajas e inconvenientes de ambas elecciones.

Un contrato largo, que además suele ir ligado a una cláusula de rescisión prohibitiva, tiene como ventaja más evidente el reducir sensiblemente las ofertas de otros clubes por el jugador. Además suele ser una solución más barata a largo plazo, pues las cantidades a pagar son mucho menores que si se van cambiando los términos del acuerdo cada pocos años.

En el otro lado de la balanza, si el rendimiento del jugador decrece, tenemos que el club se está dejando un dineral en un trabajador improductivo. Julen Guerrero, en el Athletic, es un buen ejemplo de ello, ya que firmó un contrato hasta 2007 bajo el mandato de José María Arrate y lleva cuatro años sin apenas jugar, lastrando sensiblemente la economía bilbaína. Además el jugador puede llegar a apoltronarse, pues puede llegar a sentir que no importa lo bien o lo mal que le haga, pues su futuro ya está asegurado, lo que incidiría directamente en su rendimiento sobre el campo.

Lo que es más habitual es hacer contratos más cortos, de dos o tres años.
En principio tienen la parte positiva de que es más facil deshacerse del jugador si el resultado no es el esperado, pero también es más factible su marcha a un club grande, pues las cláusulas no suelen ser tan altas como en el caso anterior.

En cualquiera de los casos, la llave la tiene el jugador. Si se quiere ir, se irá, diga lo que diga el contrato, porque todavía estoy esperando ver un presidente que se atreva a dejar un año (o más) en la grada a un jugador que quiera irse pese a tener contrato en vigor. Podrá alegarse que esto iría contra los derechos del trabajador, pero ¿le puso alguien una pistola en el pecho al futbolista cuando firmó el contrato? Pues a lo hecho, pecho.

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