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¿Qué hacemos con Marbella?

Macarena López

sábado, 13 de agosto de 2005, 22:04 h (CET)
Se ha puesto de moda, aunque nunca dejó de estarlo. Marbella salta a los medios nacionales porque ahora resulta que hay demasiada droga y demasiada corrupción en el municipio. Tonterías. No porque no la haya, porque hay, pero parece algo fuera de lo normal y algo que roza lo absurdo el decir que los famosos y la flor y nata de la sociedad española se van a Ibiza y a Mallorca porque allí todo es ‘distinto’. Lo que hay que escuchar. Cómo si allí no se jugase con el polvito blanco o la mafia se hubiese vuelto caritativa, y ahora en vez de pagar a matones a sueldo o hacer negocios sucios, estén montando asociaciones benéficas con las religiosas.

Una productora de televisión realizó un reportaje sobre Marbella, donde cierto es que se decían verdades como puños: la especulación no es invisible, los alcaldes y sus acciones tampoco y el desmadre por las noches mucho menos. Pero famosos que frecuentaban el municipio allá por los años ochenta han reconocido, cosa que no es muy de extrañar porque tampoco hace falta decirlo para saberlo, que en aquellos años todos los famosos que iban estaban igual de expuestos a los vicios como los de ahora, y que a más de la mitad era bastante complicado encontrarlos serenos. Además de eso, demostrado ha quedado que algunas de las secuencias emitidas por cámara oculta no pertenecían al municipio, con lo que esta lucha por ganar audiencia ya es despreciable.

Qué Marbella es el mejor lugar para la Mafia, cierto. Qué la droga corre como el agua, también cierto, pero no nos olvidemos que no es el único lugar, que hasta en el centro de mi ciudad con cámara oculta o sin ocultar se puede ver algo parecido. La diferencia es que antes iban los conocidos como “famosos en toda regla” y ahora van los famosillos, que atraen a las masas de la misma forma, que a las malas practican las mismas costumbres, pues los vicios no distinguen ciudades.

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