Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Y digo yo...   -   Sección:   Opinión

Tranqui, que controlo

Jordi Martínez Aznar

domingo, 31 de julio de 2005, 23:03 h (CET)
Hace algunos días salieron a la luz pública datos más que preocupantes. Según estos datos, durante las últimas semanas, los radares de carretera han captado a más de cien mil vehículos a velocidades superiores a los 120 kilómetros por hora. De todos ellos, 80.000 fueron capturados a más de 160 kilómetros por hora, y un pequeño porcentaje a más de 200 kilómetros por hora. De todos estos, hay dos tipos de conductores que se llevan la palma. En primer lugar, varios conductores que fueron fotografiados a más de 240 kilómetros por hora, y en segundo lugar, un conductor que, yendo a 160 kilómetros por hora, iba con parte de su pierna por la ventanilla.

Hace también pocos días comenzamos a ver por televisión los últimos anuncios de la Dirección General de Tráfico, los cuales igualan a esta clase de conductores con personajes como por ejemplo el asesino de John F. Kennedy, dando a entender que, si corres, eres poco menos que un asesino debido al poco respeto que tienen por la vida ajena.

Desgraciadamente, a lo largo de todos estos años, por muchas campañas que se hagan, por muchos mensajes que se publiquen en los diferentes medios de comunicación, las muertes y los heridos graves por culpa de los accidentes de tráfico no deja de parar año tras año. Es como si a toda esta gente, escuchar todos los mensajes enviados desde la DGT es como escuchar lluvia.

Son gente que se piensa que el hecho de ingerir cualquier tipo de bebida alcoholica afecta a todo el mundo excepto a ellos. Piensan que su cuerpo elimina mejor que el cuerpo del resto del mundo cualquier resto de alcohol que puedan ingerir a lo largo de toda una noche de juerga o simplemente que sus reflejos no se verán de ninguna manera afectados de ninguna de las maneras.

Otra posibilidad que se me ocurre es que esta gente sean personas amantes del riesgo; sean personas que sigan al pie de la letra una de las consignas de la legión, aquella de "somos los novios de la muerte". Desgraciadamente, con esta actitud hacen que las demás personas que también circulan en esos momentos por la carretera o autopista sean también "novios" de la muerte, en este caso del todo involutarios.

En algunos de estos casos, los que salen peor parados no son los conductores ebrios, sino las personas que tienen la desgracia de cruzarse en su camino. En estos casos, los primeros tienen la "suerte" de salir airosos, pero en demasiados casos, los segundos se quedan en el camino. Hay ocasiones en las que no mueren, pero su vida da un giro radical de 180 grados, no volviendo a ser la misma desde ese momento.

Uno de los ejemplos más claros es un anuncio de una campaña publicitaria del estado de Texas, en Estados Unidos. Este estado es el que mayor índice de accidentes de aquel país norteamericano por culpa del alcohol. Es por eso por la que hace unos pocos años se inicio una campaña de publicidad en televisión en se tomaron como protagonistas a personas que han sufrido algún accidente.

En uno de estos anuncios se puede ver una fotografía de una muchacha joven. De mientras, la voz en off de esta muchacha nos dice que así era ella antes de que un conductor borracho chocase contra su coche, antes de que tres de sus amigos muriesen por culpa de este accidente, antes de haberle hecho más de cuarenta operaciones... Mientras escuchamos la voz, la camara va alejándose y se puede comprobar su situación actual.

La imagen que podemos ver entonces es la de una persona con la cara totalmente deformada, sin orejas ni nariz, debido a los 45 segundos que estuvo envuelta por el fuego dentro de su coche. Mientras la vemos, podemos leer el mensaje "No todos los que chocan contra un conductor ebrio muere".

Así que, por favor, todos aquellos que vayan a salir, busquen a alguien que no beba o busquen algún otro medio de locomoción. La mayoría de los consejos que puedan darse son consejos muy sencillos pero que pueden ayudar a salvar a mucha gente de una muerte segura, además de salvar a otras muchas personas de unas vidas atadas para siempre a un proceso de rehabilitación que en algunos casos puede llegar a durar años o décadas. En el caso de que el que el causante del accidente sobreviva, siempre se puede sacar algo bueno, y es la mala conciencia que tendrán el resto de sus vidas. Con un poco de suerte, esto hará que no vuelvan a hacerlo jamás y miren el alcohol con otros ojos.

Noticias relacionadas

La plaga del divorcio

El divorcio se le considera un ejercicio de libertad cuando en realidad es un camino hacia la destrucción moral

Tortura y poder

Está claro que la tortura no puede ser objeto de justificación, ni siquiera la aparentemente civilizada

Absurdo pensar que Casado pueda reflotar al PP para mayo

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.” Mahatma Gandhi

¿Está más cerca la República en España?

¿Por qué triunfó la Moción de censura contra Rajoy?

Ábalos, Organización y Fomento

¿Ferrocarril en Extremadura? No me siento responsable
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris