Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Cesta de Dulcinea   -   Sección:   Opinión

Pandorgueando

Nieves Fernández
Nieves Fernández
sábado, 30 de julio de 2005, 21:06 h (CET)
Mi pueblo cantará Pandorga en Ciudad Real este fin de semana y muchos cantaremos juntos el Himno del músico Javier Segovia, Himno que hoy nos presta su estribillo y que fue creado en 1973, pero no se haría oficial hasta hace una década, en el 96, una década también después de que la Fiesta de la Pandorga fuera declarada de Interés Turístico Regional en los años ochenta.

“Mi pueblo cantará Pandorga” y cantaremos alegres por el toro de fuego que viene a perseguirnos aquí cada verano y a veces nos pilla un tanto descuidados. ¿Qué no conocen esta fiesta? Pues, ¿a qué esperan?

Provéanse de pañuelos de yerbas o cuadros, de mil formas al cuerpo colocados, de mil modos, derivados del primero y más clásico como es el del atado al cuello; ármense de gorras, de pistolas de agua, de vaqueros gastados, de blancas camisetas personalizadas con la frase o palabra que más les convenza o con el más emblemático blusón de rayas, y a las calles de Ciudad Real, si es que les pilla cerca, a celebrar esta fiesta manchega.

Mi pueblo cantará Pandorga al ritmo de los numerosos conciertos y al son de otras tantas orquestas distribuidas por distintas calles, paseos y plazas ciudadrealeñas. Pero, como en todo festejo, sabemos que habrá gente que se escape de la ciudad ante tanta trifulca festiva, dejando este jolgorio, porque no siempre están los ánimos para participar o pertenecer a la chanza, a la risa y a la muchedumbre del exceso y la locura colectiva.

Mi pueblo cantará Pandorga a la Patrona, la Virgen del Prado con sus mejores ofrendas de cánticos y bailes, de flores y frutos, no ya para agradecer grandes cosechas de grano y cereales, como parece que se hacía en su origen, que este año poco ha llovido y los invitados a la fiesta no son la mayoría campesinos ni tienen que ver nada con los surcos segados, pero sí vienen a agradecer cosechas personales que la Madre de Dios hizo crecer en ellos.

Pandorgueando, pandorgueando veremos desfilar al Pandorgo, a ese valiente y generoso personaje que nos regala el puñao y la limoná cada año, a ese hombre-mayordomo de un hato de jarana, con rasgos de Quijote y de Sancho, pues no es sino una mezcla de ambos, rodeado de cuantos Pandorgos lo son desde hace años.

Y tras la Dulcinea se nos irán los ojos para notar su emoción y averiguar cómo le sienta el traje de manchega junto a sus damas y dulcineitas de moño, corpiño, toquilla y falda a rayas.

Un ruego, que haya paz y concordia y no se beba zurra en demasía, que se cumplan las normas, sobre todos para los menores pues siempre hay zurras sin alcohol igual de fresquitas que no les harán perder el norte de la fiesta, de la salud o quizá de la vida.

Mi pueblo cantará Pandorga en un fin de semana y aparecerán jóvenes y gentes del país por todos los caminos y rincones, para ver cómo nos lo montamos por aquí con las altas temperaturas en estas fechas, ecuador de los meses más cálidos y secos del estío, pues han de saber que ya van varios años que se incluyen unas duchas al aire y colectivas. Quien venga verá cómo le echamos ganas a la vida e intentamos que los toros de fuego nos diviertan, precisamente en un año en el que a los dioses del fuego Agni, Hefesto o Vulcano no habría que hacerles homenajes de llamas aunque éstas sean de artificio, pues no anda el terreno abonado para fuegos por pequeños que sean, ni para chispas o cohetes que puedan encender fuegos urbanos o taurinos. Pero esos son otros toros, otros fuegos que habrá que lidiar o apagar serenamente donde corresponda, y que nada tienen que ver con esta fiesta. Hoy “mi pueblo cantará, ¡Pandorga!”. Atrévanse. Pandorgueen a gusto.

Noticias relacionadas

Thanksgiving’s day

El Black Friday será una marabunta de compradores compulsivos de unas rebajas que no tengo yo muy claro que sean tales

El otro 20N

En la actualidad sigue el mismo partido y otros que mantienen el ideario antidemocrático y fascista

Estrasburgo y la exhumación de Franco. Torra y sus ínfulas

Socialistas y soberanistas catalanes quieren morder un hueso demasiado grande para sus quijadas

En cada niño nace un trozo de cielo

Un privilegio en el ocaso de nuestros andares y una gracia

Por fin

Ya era hora. Por fin han valorado el buen hacer de los malagueños
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris