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Como evitar la radicalisación del Islam

Valiullah Hazrat Yakupov
Redacción
lunes, 25 de julio de 2005, 05:07 h (CET)
¿En qué consiste la causa de la radicalización del Islam? ¿Por qué unos jóvenes musulmanes escogen el camino de un terrorista kamikaze?Creo que ello se debe, fundamentalmente, a que muchos, especialmente la gente joven, confunden los intereses islámicos globales con los políticos y nacionales.

El mundo árabe se siente herido en el amor propio por la infinidad de problemas que afronta. Los árabes a menudo presentan sus problemas internos y hasta tribales como los de todos los musulmanes. Una situación parecida se observa en el Cáucaso del Norte ruso y otros puntos "calientes", donde se pretende presentar los intereses nacionales y tribales como intereses globales del Islam. Muchos jóvenes no comprenden que los problemas, por ejemplo, de Palestina e Iraq no son automáticamente los de todos los musulmanes, que bajo las consignas islámicas a menudo se esconde un chovinismo ofendido, árabe u otro. Y como resultado, los utilizan como carne de cañón unas organizaciones seudomusulmanas, que surgen como producto de unos problemas políticos o socio-económicos que afrontan determinados países o regiones.
Además, faltan quienes lo podrían explicar a esos jóvenes.

Las vastas masas musulmanas no tienen suficiente nivel educacional y no son capaces discernir entre el Islam auténtico y sus máscaras. Esa gente no comprende que si un individuo dice ser musulmán, ello no basta para darle crédito incondicionalmente. En cualquier religión hay sectas, y el Islam no constituye una excepción al respecto. Pero espero que hoy día, en que los atentados se han propagado por todo el planeta, los organismos judiciales sigan mejor las tendencias que se desarrollan en el medio musulmán. Pues es sabido que es más fácil prevenir la desgracia que luchar contra sus consecuencias.

La actividad debe desarrollarse en dos direcciones: la liquidación selectiva (no temo pronunciar estas palabras) de las sectas y el apoyo por parte del Estado a los musulmanes ortodoxos. También importa mucho la capacidad de la comunidad musulmana de organizar a sí misma.

Tomemos el ejemplo de Rusia, en particular de Tartaria. En los años 1990, aquí se percibía dolorosamente la presencia de unos misioneros extranjeros que pretendían fortalecer su influencia. En aquel período Rusia estaba debilitada como Estado, las tradicionales estructuras musulmanas, que habían existido durante siglos, todavía no se sentían recuperadas tras la época soviética, en la que se persiguieron todas las religiones. Es por eso que una parte considerable de los jóvenes musulmanes, incluidos los tártaros, se contagiaron con las ideas extremistas que propagaban los misioneros.

Existe otro factor agravante: los jóvenes que viven en el territorio de la ex Unión Soviética, en particular los tártaros, son neófitos, pues acaban de abrazar el Islam, y como todos neófitos están proclives al maximalismo y a menudo se desvían del Islam tradicional.

Pero luego que en el territorio de Rusia se formaron estructuras musulmanas bien contorneadas, en forma de Direcciones Religiosas de los Musulmanes (en Tartaria, la DRM se fundó en 1998, en el Congreso Unificador de los Musulmanes de la república), luego que empezó a funcionar el sistema de instrucción profesional musulmana, la situación se tornó controlable. Se redujo sustancialmente el número de predicadores que llegaban del exterior.

Partimos de que el Islam, al igual que las demás religiones, no puede estar estampado para todo el mundo y por siempre. La religión existe en una época y un lugar concretos. Por ejemplo, el catolicismo es bueno para Italia, pero ello no quiere decir que esté solicitado también en Rusia. Y en cuanto al islamismo, lo que le conviene a Arabia Saudí no le sirve a Tartaria.

Ello no nos impide mantener contactos con nuestros hermanos en la fe de diversos países. Pero al propio tiempo, vemos las sustanciales diferencias que hay en las mentalidades y la idiosincrasia nacional, las que fueron creadas por el propio Todopoderoso.

Actualmente, en el "mercado" de las ideas musulmanas ruso está presente, fundamentalmente, la versión tradicional del Islam, basada en las máximas musulmanas de la responsabilidad de uno por su proceder e intenciones ante Dios.

El sacerdocio islámico tradicional de Rusia parte de que la patria auténtica de los creyentes musulmanes es el paraíso, que nuestras almas abandonaron por un tiempo los predios paradisíacos y llegaron a este mundo para someterse aquí a unas pruebas y luego regresar al Edén. Es por eso que todas las estructuras terrenales políticas, en forma de Estados, movimientos, partidos, no importan sus nombres altisonantes, no presentan ningún valor para un musulmán auténtico, por ser perecederas.

Nuestra máxima aspiración consiste en regresar al paraíso. Los creyentes musulmanes acogemos la lucha por la tierra sagrada como una envoltura engañosa, pero no como un objetivo sublime. Si logramos explicar esta sencilla verdad a los jóvenes musulmanes, podremos evitar la radicalización de su mentalidad y su ir en pos de unos ideales falsos.
Las nuevas comunidades musulmanas de Europa, EE UU y el Japón deben oponer barreras a los predicadores foráneos, como lo hicimos nosotros.

Indudablemente, se puede chocar con dificultades en ello. Las comunidades musulmanes de Occidente a menudo representan en sí una mezcolanza abigarrada de oriundos de distintos países. Pero las corrientes integracionistas se imponen. Por ejemplo, hoy día en la mitad de las mezquitas estadounidenses las prédicas se leen en inglés. Las comunidades musulmanas se irán consolidándose siempre más, inevitablemente. Por esta razón, pese a todas las dificultades existentes, se debe poner miras en el Islam local y los sacerdotes locales, los que conocen bien la mentalidad del pueblo dentro del cual viven: la de los franceses, los holandeses, los alemanes o los ingleses, y están dispuestos a cooperar con los representantes de otras nacionalidades y religiones, a mostrar la tolerancia propia del chariat musulmán, en vez de imponer el hermetismo. Tanto en Occidente como en Rusia existen todas las posibilidades para hacerlo.

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Valiullah Hazrat Yakupov es mufti adjunto de Tartaria (Agencia Rusa de Información 'Novosti').

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